El billete venezolano Vs. El Bolívar en Colombia (I) por Esmeralda García Ramírez

esmeraldagarcia2309@yahoo.com

 

Simón Bolívar fortaleció nuestro signo monetario a tal punto de que sacó de circulación a las monedas extranjeras. Gracias a su concepción macroeconómica rompió con todos los esquemas tradicionales de la productividad controlada por los poderes económicos, incentivando la incorporación de la masa trabajadora para generar una dinámica de oferta y demanda, sustentado en la independencia económica, promoviendo las exportaciones, controlando las importaciones y estableciendo un sistema  monetario en inmensas reservas en metales preciosos. De esta manera surge el Bolívar como moneda nacional. Paralelo a ello por el respaldo en oro y plata se fortaleció el Bolívar como moneda oficial de la Gran Colombia y luego de Venezuela. Esta estrategia del libertador se mantuvo hasta que el dólar penetró en nuestra economía con la venia de José Antonio Páez como presidente, después de la muerte del Libertador. En el siglo XX, el auge de nuestro cono monetario (incluyendo monedas de oro y plata) coadyuvó a generar inversiones en el país y se inicia una migración de personas, lo cual pone en alerta a los EE.UU, quien genera una crisis política en el país y logra una devaluación del Bolívar frente al Dólar, en 1.929. En virtud de los ingresos petroleros en 1.937 se revaluó y se mantuvo inalterable por 23 años; mientras otras monedas fluctuaban (entre ellas el dólar). De esta manera Jairo Larotta narra el origen de nuestra moneda, la cual tomo en consideración para ilustrar y afirmar aquella postura del exministro Luis Salas, de cómo los desajustes de nuestra economía han sido inducidas por el imperio norteamericano. Las devaluaciones hechas a nuestra moneda han sido producto de esa fortaleza que imperó desde la época independentista. Nuestra economía es dolarizada, la inflación desmedida y descontrolada porque se utiliza como una herramienta política para presionar a los gobiernos. A esta presión se suma Colombia, que ha establecido dos sistemas de juego para desestabilizar nuestra economía: el valor del billete venezolano frente al valor del Bolívar, como símbolo monetario. Deprecian la moneda venezolana en la frontera bajo el supuesto de que nadie demanda bolívares, pero tienen una fijación muy particular por nuestros billetes venezolanos, especialmente por los del nuevo cono monetario, los cuales compran a precios muy tentadores y a su vez revenden por encima de su valor nominal, como una política perversa para dejar al país sin dinero en efectivo. En menos de un año, los expertos inescrupulosos tienen una buena reserva del papel moneda, esto es muy público y notorio en la frontera. Adquirirlos del otro lado es muy especulativo. Algo contradictorio, difícil de creer.

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