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Cargadores baratos: los peligros de ahorrar unos euros con el cable del móvil

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Los cargadores del móvil son esa parte accesoria de nuestro «smartphone» a la que le hemos ido restando cada vez más importancia. Salvo cuando escasea la batería de nuestro móvil y la necesidad acuciante de un cable se vuelve imperiosa. En estos momentos de desesperación, cualquier persona que nos pueda brindar ayuda se vuelve nuestra tabla de salvación y ver parpadeando la luz de carga reporta, para muchos, un alivio más grande que una madera en medio del Atlántico tras un naufragio. Muchos, en esos momentos, reflexionan acerca de la necesidad de tener un cargador de emergencia o dejar de pedir prestado el cable porque el que venía de serie se ha extraviado no se sabe muy bien dónde. Es ahí cuando la opción del cargador barato aparece como la solución perfecta. Pero, ¿es una buena idea?

Para empezar, es un error pensar que detrás del cargador del móvil solo existe un cable y un enchufe. Al igual que cualquier dispositivo eléctrico, en su interior hay circuitos específicos diseñados, en el caso de los cargadores oficiales, para un tipo de modelo en concreto. Además, las marcas se esfuerzan mucho por especializar esta parte y «forzar» a los usuarios a comprar accesorios oficiales. De hecho, hay algunas compañías que provocan que sus aparatos solo carguen con los dispositivos propios y obligarlos a funcionar con otros distintos podría suponer graves daños para el móvil.

 

Las tres compatibilidades necesarias

 

Los cargadores deben ser compatibles con el dispositivo que se quiere recargar en tres puntos. En primer lugar, con el tipo de conexión. En la actualidad, la mayoría de los «smartphones» y tabletas con Android se conectan a través de micro USB, si bien los más antiguos aún puede que utilicen el puerto mini USB. Sin embargo, en los últimos años está proliferando el USB tipo C, una clavija algo más ancha y reversible (da igual por el lado que se conecte), que se postula como el próximo cargador universal, tal y como pretende la Unión Europea. Este hecho también obligaría a Apple a adoptar este sistema, ya que la compañía de la manzana siempre ha sido un «verso libre» en cuanto a accesorios y su conexión es de tipo «lightening».

Por otro lado, es importante fijarse en el cargador oficial y en los valores compatibles (la etiqueta con números que aparece en el reverso del enchufe del cargador). Aquí se nos indicarán dos cifras fundamentales: por un lado, velocidad máxima de carga, que variará entre 500 mAh y 2.000 mAh (se reflejarán valores entre 0.50A y 2.0A). Estos números quieren decir que, por ejemplo, un cargador que tiene de salida 1.000 mAh (1.0A), carga el doble de rápido que uno de 500 mAh. Si compramos un cargador por debajo de las especificaciones de nuestro móvil (esto es, un cargador barato que sea de 0.50A cuando el original era de 1.0A), el teléfono exigirá más al cargador, que podría calentarse y la carga será más lenta.

Por el otro, hay que tener en cuenta la velocidad de salida, más importante aún que la de entrada. Normalmente, los cargadores tienen un voltaje estándar de 5V (lo verás al lado del apartado «output»). Si la diferencia es de tan solo 0.5V, podría estropear la batería y dejar inservible nuestro móvil.

 

Entonces, ¿no puedo utilizar cargadores baratos?

 

Todo esto no significa que todos los cargadores de terceras marcas sean peligrosos o incompatibles. Existen firmas que abaratan los precios más que las compañías oficiales, si bien normalmente el rendimiento suele ser menor (y la rebaja mucho menos perceptible que las «gangas» que circulan por internet).

El mayor problema es que muchos no pasan por los controles de seguridad pertinentes, lo que no garantiza que no vaya a ocurrir un problema que puede ser bastante serio. Por ejemplo, los cargadores oficiales incluyen un sistema que detecta cuando la carga del móvil está al 100%, y la bloquean. Esta tecnología no está presente en muchos de los cargadores baratos y pueden provocar explosiones o incendios de los teléfonos (mucho más que las baterías, que siempre se han llevado la «mala fama» en los sucesos de este tipo).

Desconfía de cargadores muy baratos que reproduzcan fielmente el diseño de los modelos oficiales, pues seguramente solo se trate de una «fachada» que pueda resultar muy cara al final.

 

Consecuencias de utilizar un cargador no compatible

 

Si a pesar de todas las advertencias has decidido usar un cargador barato, debes estar alerta a los signos que indican que ese accesorio puede producir un verdadero problema y llegar incluso a hinchar la batería o a explotar. Si observas una carga excesivamente lenta, es posible que el cable no sea compatible con tu teléfono. También si el ruido es excesivo, debes plantearte dejar de utilizar ese accesorio.

Una señal inequívoca de que algo va mal es que la pantalla táctil no funciona al cargar. Esto significa que está recibiendo más carga de la que necesita y su uso regular podría dañar tu móvil. La señal definitiva de que debes deshacerte de ese cargador es que al tocar el móvil recibes una pequeña descarga del mismo. Ese cargador es peligroso y deberías deshacerte de él cuanto antes. ABC





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