Inicio

Opinión



Al Filo de La Verdad

El sentir y disentir merideño por Giovanni Cegarra

Diario Frontera, Frontera Digital,  GIOVANNI CEGARRA, Opinión, ,El sentir y disentir merideño por Giovanni Cegarra
GIOVANNI CEGARRA



En una unidad abarrotada de pasajeros hasta el techo, por decirlo así, como lo son las del Trolebús, se es testigo en condición de pasajero, sin querer queriendo, de la conversa, comentarios, críticas, dimes y diretes, chismes familiares vecinales, de merideños y de los que no lo son, en lo que algunos dicen es la liberación del stress, ante la actual realidad que afrontan y confrontan los habitantes de esta ciudad y aún hermoso país.


 


El diario sentir y disentir merideño es latente en cualquier lado y por todo. Por citar uno de tantos comentarios críticos que se escuchan, va referido la denuncia que por ante la Defensoría del Pueblo, le formularon al sindicalero desangrador del pueblo Benjamín Lara, por el aumento ilegal del pasaje urbano y extraurbano, acción por demás tardía y la pregunta de todos era generalizada, ¿y por qué no denuncian también, entre otros, al Gerente de CORPOELEC, Aguas de Mérida, CANTV, Distribuidoras de gas, cableras de TV, Cuerpos de Seguridad del Estado, por su pésimo servicio; a los dueños de panaderías, abastos, supermercados que suben todos los días, apegados a la cotización del dólar, los precios de los productos que expenden; a las Entidades Bancarias por el poco efectivo que dan?.


 


En verdad, que faltarían cuartillas para describir, todo lo que uno escucha a bordo de un Trolebús, no sale uno del asombro como un pueblo da rienda suelta a su sentir y disentir por lo que tiene enfrentar cada día, las penurias, malos tratos, abusos que sufre por parte de quienes se aprovechan de la necesidad pueblerina de todo, para desangrarle el bolsillo más de lo que está,  en medio de la crisis socio económica que reina a su antojo en un país, que lo tiene todo pero que la diatriba y la mano de corrupción política, lo han llevado al desastre total.


 


Lo malo de todo esto, es que sentimos y disentimos de todo, pero el poder pueblerino de protestar, el sentido de pertenencia se ha perdido, aquí nadie protesta por nada, pero no convoquen una concentración política para escuchar el discursito super rayado de caduco líder político para que aparezca un gentío, es la cruel verdad y realidad, de la Mérida y Venezuela de hoy, por eso, duela a quien le duela, estamos como estamos.


 






Contenido Relacionado