Inicio

Regionales



Rostros de mi pueblo en tiempos de cuarentena

Peregrino de la esperanza

Diario Frontera, Frontera Digital,  Rostros de mi pueblo en tiempos de cuarentena, Regionales, ,Peregrino de la esperanza
Padre José Antonio Santana, párroco de la parroquia Inmaculado Corazón de María en la comunidad de Los Curos


*** La pandemia del coronavirus ha trastocado la vida y rutina de millones de personas en todo el mundo y la práctica religiosa, no ha sido la excepción


Desde el inicio de la cuarentena social y colectiva en todo el territorio nacional, para evitar la propagación del Covid-19, obispos, sacerdotes, religiosas y feligresía han puesto en marcha iniciativas en todos los rincones de la entidad andina, epicentro de la fe católica para seguir llevando la palabra de Dios.


El Padre José Antonio Santana, párroco de la parroquia Inmaculado Corazón de María en la comunidad de Los Curos, municipio Libertador del estado Mérida, sigue siendo el peregrino ideal, que a través de sus vivencias continúa llevando el mensaje de esperanza a los fieles cristianos


El presbítero, oriundo de las Islas Canarias (España), llegó a Venezuela, cuando apenas tenía 31 años de edad, en su trayectoria misionera ha recorrido diferentes lugares, motivando la conformación de grupos pastorales y juveniles. En la actualidad, funge como guía espiritual en una de las zonas más populares de la capital emeritense, brindando un servicio pastoral y social en beneficio de todos sus habitantes.


La humildad del peregrino


En una tarde, cuando el cielo presagiaba lluvia y el aroma de un buen café llegaba desde lejos, Santana esperaba en una banca a la entrada de la iglesia, sonriendo y con buen sentido del humor, dando sus bendiciones. En el despacho parroquial, rodeado de libros, agendas y programas litúrgicos, manifestó que en estos tiempos tan difíciles para la humanidad, todos debemos estar conectados espiritualmente.


“A partir de la crisis y de las dificultades causadas por la pandemia de coronavirus surgirán muchos elementos positivos. Ante todo, el deseo y la sed de Dios, una espiritualidad renovada y una mayor búsqueda del ser”, dijo.


Fe y esperanza


Santana, resalta que la fe y la esperanza son dones de Dios para el ser humano, los dos elementos se conjugan en nuestras vidas.


“Los presbíteros debemos ser profetas de la consolación, nosotros tenemos que consolar al pueblo, estar cerca para una palabra de aliento e implementar la oración de esperanza, paz y armonía interior”, expresó.


Insistió en que juntos saldremos de esta situación tan drástica y difícil que hoy afronta el mundo con el Covid-19. Asimismo, señaló que esto no es definitivo, Dios está con nosotros, su palabra y ejemplo es de amor, justicia, paz, fraternidad y de común unión.


 


 


Más allá del templo


La celebración de la Semana Santa en tiempos de coronavirus ha sido un reto, pero algo diferente. “Hemos llevado la fe más allá de templo, se ha desplazado el concepto de iglesia como templo al de iglesia doméstica, todas las actividades se han trasladado a las casas”, acotó.


El padre Santana recalcó que cumpliendo con los protocolos de seguridad y distanciamiento social, la comunidad organizada dispuso de un vehículo para hacer recorridos por las calles de Los Curos, desde el Domingo de Ramos para bendecir las palmas hasta el día de Resurrección, acompañando al pueblo con oraciones y mensajes esperanzadores.


“En cada trayecto vi gente desde las ventanas, balcones y puertas, con mucha fe, gente que se ponía a llorar, emocionada, orando, agradecida, aplaudiendo, gente que gritaba ‘Dios está con nosotros’. Creo que el hecho de que el Nazareno saliera a las calles, representó un renovar la fe y la espiritualidad”, comentó.


Mensaje a los jóvenes y adultos mayores


El eclesiástico aprovechó la ocasión para enviar un mensaje a los jóvenes, precisando que la juventud es un divino tesoro, ustedes son el presente, tienen mucho por hacer y dar a la sociedad, quiero invitarlos a que no desperdicien la oportunidad para crecer como personas, como cristianos y como buenos ciudadanos.


“A nuestros queridos abuelitos, les digo que no están solitos. Dios está con ustedes, y hacemos oraciones para que se sientan confortados, en este tiempo también se crece en sabiduría”, acentúa.


Conectados con la feligresía


El sacerdote subraya que siguen conectados con la gente, haciendo los servicios de misas, oraciones y rosarios, trasmitiendo la palabra a través de los parlantes de iglesia.


“Gracias a los grupos pastorales y juveniles de la parroquia, hemos utilizando diferentes medios y herramientas comunicacionales como Facebook, Youtube y la aplicación WhatsApp, donde compartimos a diario mensajes, oraciones y reflexiones de la vida”, exaltó.


Nueva forma de ver la vida


El clérigo considera que “no podemos acostumbrarnos a decir: queremos llegar a lanormalidad, porque lo de antes no era normal, la normalidad no es un mundo injusto e insolidario, sino todo lo contrario, que todos vivamos como hermanos”.


 “Yo creo que al salir de esta pandemia tenemos que avanzar y ser mejores personas, mejores cristianos, mejores ciudadanos, mejores humanos, porque nos obligó a vernos a nosotros mismos, ver el entorno, y ver nuestra espiritualidad y cercanía con el padre creador”, concluyó.


Fuente: Glevys Rafael Suescun / CNP: 18.726 / Fotos: GRS / Notiandes24






Contenido Relacionado