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Detectar COVID-19 en Venezuela sería más rápido con el apoyo de Laboratorio de la ULA

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Juan Andrés Mendoza, profesor de la ULA e integrante del equipo médico especialista en epidemiología



Elis Huiza - @elishuizap

Estudiante de Comunicación Social ULA


 Al mismo tiempo que los ciudadanos en el interior de país deben esperar hasta 15 días para saber el resultado de las pruebas PCR y permanecer en aislamiento preventivo durante ese lapso, en Mérida se pierde la oportunidad de poner en funcionamiento un laboratorio capacitado que ayude a detectar más rápido en el occidente de Venezuela a pacientes con el nuevo virus y combatir el contagio.


 


En Venezuela el ente superior autorizado para detectar la COVID-19 es el Instituto Nacional de Higiene (INH) que está en  Caracas, la capital del país. El 18 de marzo, médicos que integran el Laboratorio de Microbiología de la Universidad de Los Andes (ULA) anunciaron que el Ministerio de Salud había dado el visto bueno al centro de investigación merideño para realizar pruebas diagnósticas y detectar el coronavirus. Sin embargo, no ha habido declaraciones de organismos oficiales al respecto y hasta ahora el servicio no se ha activado.


En el estado Táchira, a causa de la difícil situación fronteriza que atraviesa en materia sanitaria con el ingreso diario de ciudadanos venezolanos provenientes otros países de la región, el gobierno envió un laboratorio móvil con equipos para realizar pruebas de despistaje en la zona. Estas pruebas serían hechas a los tachirenses y las personas que entran por la frontera. Mientras tanto, el en estado Mérida esperan por materiales y reactivos para iniciar labores. 


Esta no es la primera vez que el Departamento de Microbiología tiene las intenciones de trabajar en convenio con el gobierno nacional para combatir enfermedades infecciosas en carácter de emergencia. Durante el brote de cólera, en los años 90, cooperaron de la mano con el INH por primera vez. Ya en este siglo, han prestado servicios en los brotes epidémicos de dengue, influenza AH1N1, zika y chikungunya. Son  trabajos que respaldan la trayectoria y apoyo a la medicina en el país.


Dada estas condiciones sanitarias, es una oportunidad clave para asegurar que otra institución competente colabore en la detección a tiempo de nuevos casos de coronavirus 2019 en el occidente de la nación. Con un laboratorio en Mérida, los estados aledaños podrían conocer, en menos tiempo, los resultados de sus muestras y evitando el envío  al Instituto Nacional de Higiene en Caracas, el cual trabaja con casi todas las pruebas del país.


El laboratorio de Microbiología, está  ubicado en la Facultad de Medicina cuenta con todos los equipos técnicos necesarios para funcionar, y en el transcurso de los días han trabajo para acondicionarlo lo mejor posible. Los médicos encargados han pedido  les sean suministrado los instrumentos de prevención para el personal y los reactivos para empezar a laborar.


De llegar a estar operativo el laboratorio en la ULA, sería el tercero calificado en el país, capaz de llevar a cabo este tipo de estudios, previendo  que pudiera  atender a los andes y algunos estados vecinos.   


En periodo de espera


Juan Andrés Mendoza, profesor de la ULA e integrante del equipo médico especialista en epidemiología, describió la situación en que se hallan los trámites y las condiciones que tiene el laboratorio para iniciar funciones.


Según Mendoza, con la puesta en funcionamiento del laboratorio  se podría dar respuesta a los casos de coronavirus que se presenten en el occidente del país. “Hemos tenido el contacto con el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Higiene, pero no nos han garantizado nada. Nosotros acá necesitamos ser aprobados y contar con insumos y reactivos suficientes que ellos proporcionan como ente rector para realizar las pruebas.", explicó el especialista.


En marzo, María Inés Odreman, directora del Departamento de Microbiología y coordinadora del Laboratorio de Microbiología, se reunió en Caracas con el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Higiene para gestionar los protocolos y definir la posible aprobación del laboratorio. Sin embargo, el trámite aún se encuentra en proceso de espera.


Para Mendoza, la buena noticia es que las instalaciones tienen los equipos técnicos, además de 6 profesionales especialistas que están listos para poner manos a la obra. Agregó que se cuenta con 4 campanas de fluyo laminar, máquinas fundamentales para asegurar la bioseguridad de los trabajadores en el laboratorio. "Son unos cabinas que tienen luz blanca y luz ultravioleta. La ultravioleta sirve para descontaminar el espacio de trabajo de cualquier material genético antes de introducir las muestras, después de dejarla encendida mientras la campana se halla inactividad. Al encenderla se usa la luz blanca para ver mejor y se proyecta un flujo de aire de manera perpendicular para impedir que algún agente contaminante entre o salga de la cabina cuando se está trabajando", explicó el profesor.


Una vez inicie, el equipo estima dar resultados de entre 20 y 30 muestras diarias. No obstante, la capacidad de las máquinas puede procesar muchas más muestras diarias de ser necesario en un brote epidémico, ateniendo "hasta un máximo de 60 muestras", añadió.


En cuanto al contacto con los entes rectores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Organización Panamericana de la Salud (OPS), asegura que ya hay un enlace que vincularía las labores del laboratorio con la Corporación de Salud de Mérida (Corposalud) y luego con el Ministerio de Salud y la OPS. Los informes seguirían siendo emitidos por el gobierno nacional tal y como se ha venido haciendo durante la cuarentena.


Por ahora, una de las mayores preocupaciones del equipo en los próximos días será enfrentar el pico de la epidemia en Venezuela. Mendoza entiende que será difícil de afrontar en los hospitales centinelas del país que no están preparados para atender a tantos pacientes. Por esta razón, hace un llamado a que el gobierno se apresure para poner en funcionamiento lo antes posible el laboratorio, que serviría para detectar casos de COVID-2019 y cuidar a la población.


¿Cómo les va a las instituciones de salud en Mérida?


El doctor Isaac Pérez es el director estatal de la unidad de epidemiología de Corposalud Mérida. En sus manos está el resguardo y la garantía de que las pruebas recolectadas se envíen al INH.


Pérez reveló que el Ministerio de Salud evalúa también la opción de abrir otro laboratorio en el oriente del país, cuya localización desconoce. No obstante,  no ha sido anunciado nada al respecto de manera oficial.


Además, explicó que debido al estado de alerta nacional, el gobierno decidió crear un puente aéreo con Mérida para trasladar las muestras del estado al Instituto Nacional de Higiene, donde se realiza la mayoría de las pruebas para confirmar los casos de COVID-19.


El proceso para recolectar las pruebas de todo el estado lo coordina la Corporación de Salud. Se reciben diariamente todas las muestras que se recogen en cada uno de los municipios y luego se envían los lunes, miércoles y viernes desde el aeropuerto del Vigía a Caracas. Según Pérez, estos son los lineamientos que se siguen en cada uno de los estados del país.


En cuanto al rastreo de la data, expuso el también profesor de la ULA, que las cifras que recoge la unidad de epidemiología se comparten exclusivamente con el Ministerio de Salud. Esto quiere decir que la OPS, ente supervisor de la región, hace las consultas directo a la capital para el acceso a esa información y posteriores publicaciones de boletines informativos.


Pérez refiere que hasta ahora ha recibido con regularidad los insumos y virucultivos suficientes para continuar con el proceso de asistencia médica adecuada en medio de la pandemia. Debido a las características del virus, los centros de asistencia requieren de kits particulares para la recolección de muestras. Sin estos implementos su trabajo y el de todos los equipos médicos estarían parados. "Por ejemplo, en la epidemia de influenza AH1N1 trabajábamos con pruebas de mucosa o con la colecta de bacterias en hisopos de algodón. Con este tipo de coronavirus debemos usar material especial como el cepillo de dacrón, que sirve para raspar en la garganta o cornetes de los pacientes para conseguir la prueba", detalló.  


Los doctores Mendoza y Pérez coinciden en  que la ciudad  ha respondido muy bien ante las medidas de cuarentena. Sin embargo, saben que no todo es color de rosas y que, quizás, lo peor está por venir. La mejor manera de prevenir el contagio – dicen-es cumpliendo con las indicaciones que los organismos competentes sugieren.


Un día en cuarentena


Los días aparentan ser normales, pero no lo son. Lo que creíamos era cotidiano ya no lo es, todo cambió. Ahora es común ver a una señora  paseando su perro, personas esperando transporte, jóvenes haciendo deportes, todos con una característica común: llevan tapabocas. Es  el nuevo elemento habitual de protección contra el virus que tiene en alerta máxima al mundo entero. Se percibe el desconcierto en los ojos de las personas que se encuentran frente a frente. Así- por lo que se observa- estaremos por un buen rato.

 






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