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Trump carga contra «el nuevo fascismo de extrema izquierda» en la celebración del 4 de julio

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D. TRUMP


Bajo los rostros de los cuatro presidentes tallados en la roca del Monte Rushmore (Dakota del Sur) Donald Trump abrió este viernes las celebraciones oficiales del 4 de julio en Estados Unidos con un discurso en el que arremetió contra la «nuevo fascismo de extrema izquierda» y lo que calificó de «campaña despiadada» para retirar ciertos monumentos y estatuas de personajes históricos.

Su intervención ante un anfiteatro lleno de invitados tiene lugar a apenas cuatro meses de las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre, en las que Trump aspira a revalidar como inquilino de la Casa Blanca frente al demócrata Joe Biden.

Además, EE.UU. afronta el puente festivo del 4 de julio, en el que el país conmemora la Declaración de independencia de las trece colonias británicas de Norteamérica en 1776, en un momento en que la pandemia de coronavirus experimenta un preocupante repunte en numerosos estados del país. Durante el acto en el Monte Rushmore se vieron pocas mascarillas y la distancia de seguridad brilló por su ausencia.

Precisamente, una de las contagiadas es Kimberly Guilfoyle, novia del hijo mayor del presidente estadounidense y una de las principales integrantes del comité de recaudación de fondos para la campaña de la reelección de Trump, que dio positivo por Covid-19, según medios locales.

«El Monte Rushmore será para siempre como un tributo eterno a nuestros antepasados y nuestra libertad», declaró Trump desde una tarima decorada con banderas estadounidenses y que tenía como telón de fondo el imponente monumento en la montaña, informa Efe.

«Este monumento nunca será profanado. Estos héroes nunca serán desfigurados. Su legado nunca, nunca será destruido», puntualizó, mientras los asistentes lo animaban con aplausos y coros de «USA, USA».

En días pasados, Trump criticó la remoción de estatuas o símbolos confederados en medio de las protestas raciales que se han propagado por el país tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco.

Trump, con la primera dama, Melania Trump, en el Monte Rushmore
Trump, con la primera dama, Melania Trump, en el Monte Rushmore - AFP

«Nuestra nación está siendo testigo de una campaña despiadada para borrar nuestra historia, difamar a nuestros héroes, borrar nuestros valores y adoctrinar a nuestros hijos», alertó.

El gobernante denunció la que calificó como una «revolución cultural de izquierda» y advirtió de que «está diseñada para derrocar a la revolución estadounidense».

«Al hacerlo, destruirían la misma civilización que rescató a miles de millones de la pobreza, la enfermedad, la violencia y el hambre, y que llevó a la humanidad a nuevas alturas de logros, descubrimientos y progresos», comentó el presidente, al tiempo de señalar que «están decididos a derribar cada estatua, símbolo y recuerdo de nuestro patrimonio». Según el líder estadounidense, el objetivo de los manifestantes es «acabar con Estados Unidos».

«Las turbas enojadas están tratando de derribar las estatuas de nuestros fundadores, desfigurar nuestros monumentos más sagrados y desatar una ola de crímenes violentos en nuestras ciudades», se quejó.

Protestas de nativos

La famosa ladera de Dakota del Sur donde están esculpidos los rostros de los expresidentes George Washington (1789-1797), Thomas Jefferson (1801-1809), Abraham Lincoln (1861-1865) y Theodore Roosevelt (1901-1909) es para miles de indígenas estadounidenses un lugar sagrado en el que tallaron los rostros de sus colonizadores.

Y se convirtió en escenario de una ceremonia que tiene lugar cuando EE.UU. vive un proceso de reflexión sobre el historial racista de muchos de los estadistas y generales homenajeados en monumentos y estatuas.

Ese movimiento también ha arrojado luz sobre una herida que los nativos americanos de la zona tienen abierta desde hace más de un siglo. Grupos de personas, entre ellas nativos americanos, protestaron por la llegada de Trump e intentaron bloquear con vehículos la vía hacia el monte, pero fueron retirados por la Policía y la Guardia Nacional encargadas de resguardar la zona, según imágenes difundidas en redes sociales.

ABC






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