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AVANZADA PROGRESISTA RECHAZA EL LLAMADO ABSTENCIONISTA DE LO QUE QUEDA DEL G4

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ABSTENCIONISTA DE LO QUE QUEDA DEL G4
AP



Jorge Rivera

Diario Frontera-El Informador Giga 91.3 F.M


De los 105 partidos postulantes 27 llaman a la abstención y 78 llaman a votar de los restos del muchas veces fracasado pero muy adinerado G4 y unas cuantas siglas que le sirven de satélites han reiterado, esta vez en un comunicado oficial, que no van a participar en el proceso electoral parlamentario convocado para el 6 de diciembre.


Así lo declaro Francisco Castrillo, secretario general de Avanzada Progresita a nivel regional, quien acotó, nada nuevo bajo el sol, ya lo habían hecho saber tanto en palabras como en la sucesión de inmaduras, bochornosas y hasta sangrientas aventuras en que han despilfarrado el enorme capital político que, en ejemplar unidad, las fuerzas democráticas conquistamos en las precedentes elecciones legislativas del año 2015.


Indicó aquella clamorosa victoria electoral y ese capital político que nos pertenecía a todos por igual, ha tenido un triste destino en manos de quienes lo confiscaron y le impusieron al país su visión sectaria, extremista, inmediatista y violenta, con la cual han ayudado a atornillar en Miraflores a Nicolás Maduro y en Venezuela a su régimen depredador y hambreador.


Destacó Castrillo, que queda del G4 miente descaradamente al anunciar que son 27 partidos cuando en realidad solo son 11 partidos que existen y hacen política y que en realidad son 105 partidos políticos los que pueden postular y solo 27 según sus cifras van a la abstención mientras la mayoría, es decir, 78 partidos nacionales y regionales si concurren.


Recalcó además hay que agregar que AD, PJ, VP y UNT están divididos y que la representación oficial y la tarjeta y demás símbolos de esos 4 partidos también participan en el proceso electoral.


Señaló el  dirigente  regional de Avanzada Progresista, es falso de toda falsedad que lo que queda del G4 haya agotado todos los esfuerzos nacionales e internacionalmente para que los venezolanos pudiésemos tener un proceso electoral competitivo que garantizara el respeto a la voluntad soberana del pueblo.


Añadió, en uno de esos episodios, en diciembre de 2016, la AN no alcanzó a designar a los rectores que cubrirían las vacantes en el órgano electoral porque varios diputados del mismísimo G4 no estuvieron presentes para completar el quórum reglamentario. En consecuencia, se dio pie a que el Tribunal Supremo de Justicia declarase la omisión legislativa y nombrara a los nuevos rectores.


Comentó el año pasado, una vez que el gobierno y el G4 rompieron las negociaciones políticas y dieron por finalizado el proceso de Oslo-Barbados, varias organizaciones políticas ajenas al G4 se sentaron con el gobierno y constituyeron una Mesa de Diálogo Nacional, cuyos acuerdos iniciales hicieron posible la liberación de decenas de presos políticos, incluido el Primer Vicepresidente de la AN, Edgar Zambrano, y garantizaron el retorno de la bancada gubernamental al seno del parlamento, justo con el propósito de que la AN nombrase por acuerdo al nuevo CNE. Fue entonces cuando el G4 y el Partido Socialista Unido de Venezuela se pusieron de acuerdo y designaron por unanimidad al Comité de Postulaciones Electorales.


Informó Castrillo, por desgracia, el proceso resultó abortado por fracturas internas en los partidos del G4 que a su vez fracturaron a la AN y que impidieron completar la designación del CNE. Así las cosas, sobrevino nuevamente la omisión legislativa y el TSJ, tal como lo ha hecho en anteriores ocasiones, designó a los integrantes del nuevo CNE, aunque esta vez con una integración menos desfavorable a las fuerzas de oposición.


Acotó, todas las condiciones electorales a las que el G4 se refiere en su comunicado, varias por las cuales nosotros seguimos en pie de lucha, se pudieran haber obtenido mediante una seria negociación con el régimen. Sin embargo, los presuntos demócratas atrincherados en el G4 hasta despacharon con un portazo en la cara a los emisarios del gobierno de Noruega que hace poco vinieron a Venezuela con el sano propósito de ayudar a restablecer el diálogo y las negociaciones entre los actores políticos.


Rechazamos categóricamente los atropellos a los diputados a la Asamblea Nacional y el criminal irrespeto a su inmunidad parlamentaria por parte de un régimen varios de cuyos líderes se resguardaron en la inmunidad parlamentaria y los derechos constitucionales en los tiempos en que les correspondió ser oposición en el pasado.


Exigimos la libertad de todos los presos políticos, sean o no parlamentarios, sean civiles o militares, y defendemos con firmeza la vigencia de los derechos constitucionales, la libertad de expresión y de información, el derecho al ejercicio político democrático, el derecho al libre tránsito y a la protesta pacífica, la libertad sindical y gremial, el derecho  a la protesta y a la huelga, todos ellos vulnerados en estos infaustos tiempos de autoritarismo militarista.


En AP nos hemos pronunciado abiertamente contra la judicialización de la vida interna de los partidos políticos y hemos exigido que sean las bases de estos las que diluciden sus conflictos intestinos y determinen quienes deben dirigirlos, aunque no desconocemos que en el seno de esos mismos partidos han insurgido liderazgos que acudieron a la vía judicial porque a lo interno de algunas organizaciones se han instalado auténticas monarquías que le cerraron las puertas a la democracia interna.


Manifestó, en vez de persistir en el error de la abstención y entregarle nuevamente al gobierno la Asamblea Nacional, lo que queda del G4 debería ocuparse más bien de entregarle cuentas al país y al mundo de los gigantescos recursos financieros de que ha dispuesto, muchos de ellos provenientes del erario público vía CITGO y otras empresas estatales, así como de cuantiosos aportes extranjeros para el funcionamiento institucional y por concepto de ayuda humanitaria, todos los cuales ha venido manejando el G4 sin rendición de cuentas ni mucho menos de control alguno.


 






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