Mérida, Octubre Jueves 21, 2021, 05:21 am

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¿Es la enfermedad aterosclerótica del corazón fatal? por Carlos Guillermo Cárdenas D. (Dedico al doctor Denis Gómez)

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(Dedico al doctor Denis Gómez)
Carlos Guillermo Cárdenas D.


Cómo la mayoría de las patologías que afectan al ser humano, existe un espectro que va desde casos leves y benignos hasta graves y malignos. En la pandemia que nos ha maltratado tanto en los últimos meses, van desde la sintomatología leve hasta formas graves que requieren de la terapia intensiva.

La enfermedad aterosclerótica coronaria (coronaria por las arterias que irrigan el corazón) es una afección de naturaleza inflamatoria. La pared arterial, fundamentalmente la capa más interna llamada endotelio, es la más afectada por la presencia de los factores de riesgo que convergen como el tabaquismo, la hipertensión arterial , la hipercolesterolemia y el estrés, que producen ese proceso inflamatorio que afecta tanto a unas como a otras arterias del organismo.

En el corazón, la enfermedad aterosclerótica obstruye tanto una como las otras dos arterias coronarias. De acuerdo a la magnitud de la obstrucción, se puede presentar angina que es la forma más leve de la enfermedad aterosclerótica. La lesión que es el cuadro intermedio entre angina e infarto. Y el infarto cuando la obstrucción total se produce en una de las arterias coronarias ocasionando la muerte de las células miocárdicas.

Dos hallazgos van a jugar un rol importantísimo en la aterosclerosis coronaria. La severidad de la obstrucción y la localización proximal o distal de la lesión. Entre más cerca del origen de la arteria coronaria está la lesión, mayor será el músculo cardíaco comprometido. Igualmente, la severidad de la obstrucción, entre mayor sea la obstrucción coronaria, mayor el riesgo de complicación.

Aunque toda regla tiene excepción, nos ha llegado casos que la enfermedad coronaria era tan difusa y severa, que durante el periodo agudo no fue posible el beneficio de la angioplastía coronaria, es decir la dilatación de la arteria. Estos pacientes son derivados para tratamiento farmacológico.  

Hace cuatro años se nos presentó el caso de un colega médico que bordeaba los cincuenta años, remitido al Centro Hospitalario Universitario. Durante el estudio de cateterismo cardíaco presentó episodios de parada cardíaca (paro cardíaco) con taquiarrítmias ventriculares. La angiografía coronaria mostró lesión severa de los vasos coronarios y la función del corazón severamente comprometida.

Luego de un estricto control de los factores de riesgo y un disciplinado programa de rehabilitación cardíaca durante un tiempo prolongado, el colega médico ha alcanzado un entrenamiento físico que le permite trotar hasta dos horas varios días a la semana. El último examen de ecocardiografía reveló que la función del corazón se ha recuperado hasta estándares de normalidad.

El caso anterior es el ejemplo que, primero, la enfermedad coronaria por severa que se presenta no siempre es fatal. Segundo, que con un programa de rehabilitación y constancia en el entrenamiento físico, el corazón puede regresar a la normalidad en su función de bomba.






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