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Mi bosquejo no es imaginario

MI BOSQUEJO NO ES IMAGINARIO

Nuestra soberanía al filo de la navaja (I) por Esmeralda García



MI BOSQUEJO NO ES IMAGINARIO

Nuestra soberanía al filo de la navaja (I) por Esmeralda García


Según el diccionario de la Real Academia Española define a la soberanía como la máxima autoridad dentro de un esquema político y al soberano como el ser superior dentro de una entidad que no es material. Desde el punto de vista etimológico, la soberanía proviene de la voz latina “súper omnia” que significa “sobre todo” o “poder supremo”. Según Carl Schmitt, el soberano es el que decide sobre el Estado de excepción: “si hay una persona o institución, en un sistema político determinado, capaz de provocar una suspensión total de la ley y luego utilizar fuerza extra legal para normalizar la situación, entonces esa persona o institución es la soberana de ese cuerpo político”. Para Luis Brito García, la soberanía es la suprema, perpetua e inalienable potestad de un Estado de darse sus propias leyes, ejecutarlas con sus autoridades y decidir con sus propios tribunales las controversias que se plantearan sobre dicha ejecución. Es potestad suprema, porque por encima de ella no hay ni puede haber otra. Es inalienable, porque un Estado no puede cederla, comprometerla ni condicionarla sin dejar de existir. Es perpetua, porque una vez instaurada, perdura sin limitaciones en el tiempo. Nadie puede consentir válidamente en perderla o en ser esclavo, pues la locura no genera derechos. La pérdida de nuestra soberanía será la muerte del cuerpo político y la del soberano. Por allí se irá la patria, si nos quedamos sin ella nos quedaremos sin identidad. Ya en la frontera con Venezuela, o mejor dicho al pisar ya suelo venezolano, todos los días, se observan grupos de paramilitares apostados controlando la entrada de rubros o bienes, comprados por venezolanos que se trasladan al vecino país para adquirir productos a menor costo o porque en el país no se consiguen. Este trabajito lo realizan al lado de los funcionarios de la Guardia Nacional que estén de turno. Denunciar esto puede significar hasta la muerte por parte de cualquiera de estos grupos. Estamos ante la presencia de una invasión real por grupos extremistas que se apoderan de nuestra soberanía en todos los sentidos y nos sentimos desprotegidos. Necesario es defender nuestra soberanía que reside intransferiblemente en el pueblo. Hay que reencontrar o buscar el equilibrio que requiere actuar y pensar en un mundo que no es pura materia pero que no podría existir sin un orden visible y perceptible. El difícil y peligroso camino que estamos transitando nos está conduciendo a la pérdida total de ella y como bolivarianos debemos hacer algo, ya que bastante costó a nuestros libertadores, incluyendo a Chávez, defender y liberar la patria de las tutelas que otros poderes (internos y externos) pretendieron ejercer sobre ellos.





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