Mérida, Enero Domingo 18, 2026, 01:42 pm
El Papa Francisco pidió este domingo la liberación de los rehenes y el fin del conflicto entre Israel y Hamás.
"Rezo
por las víctimas y sigo estando cerca de todas las familias de los
rehenes. Que cese el conflicto en Palestina e Israel, que cese la
violencia, que cese el odio y que los rehenes sean liberados", pidió,
desde la ventana del departamento pontificio, después de rezar la
oración del Ángelus.
Francisco pidió que "continúen las
negociaciones" para que se puedan encontrar "soluciones de paz" y evocó
al joven Hersh Goldman Pauling, de 23 años, encontrado muerto a
principios de septiembre, junto con otros cinco rehenes, en Gaza.
"En
noviembre del año pasado me reuní con su madre, Rachel, quien me
impresionó por su humanidad. La acompaño en este momento", dijo.
El
conflicto en la Franja de Gaza fue desencadenado por un ataque de Hamás
en suelo israelí, el 7 de octubre de 2023, que dejó alrededor de 1.200
muertos y más de doscientos rehenes, varios de los cuales siguen en
manos del movimiento islamista.
En respuesta, Israel lanzó una
ofensiva en territorio palestino, que ha matado a más de 41.000
personas, la mayoría civiles, según las autoridades locales controladas
por Hamás.
Francisco invitó a orar por las víctimas de las
"guerras que ensangrentaron el mundo", como sucedió en "Ucrania mártir,
Myanmar y Medio Oriente".
"Tantas víctimas inocentes. Pienso en
las madres que perdieron hijos en las guerras, en cuántas vidas jóvenes
se perdieron", lamentó.
El Papa Francisco expresó su cercanía
además por los pueblos de Vietnam y Myanmar, que sufren las inundaciones
provocadas por un violento tifón. "Rezo por los difuntos, por los
heridos y los desplazados. Que Dios apoye a quienes han perdido a sus
seres queridos y sus hogares, y bendiga a quienes están ayudando",
expresó.
Además, recordó que en la víspera fue beatificado Moisés
Lira Serafín, sacerdote, fundador de la Congregación de las Misioneras
de la Caridad de María Inmaculada, fallecido en 1950, después de una
vida dedicada a ayudar a las personas a progresar en la fe y el amor del
Señor. "Su celo apostólico (dijo el Papa) anima a los sacerdotes a
entregarse sin reservas por el bien espiritual del pueblo santo de Dios.
¡Un aplauso para el nuevo beato!", animó el pontífice.