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El suculento negocio de los padres de la ‘criptomoneda’ española

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El padre del unete y su novia, la madrileña Pilar Otero, incrementaron su patrimonio personal en más de diez millones de euros entre 2013 y 2015


Los creadores del 'unete' incrementaron su patrimonio en diez millones mientras 50.000 inversores perdían sus ahorros

El valenciano José Manuel Ramírez naufragó en su quimera de convertir su moneda virtual en una alternativa al convulso mercado de divisas. Tampoco consiguió que su invento, el unete, se erigiera en un sistema de transacción blindado por algoritmos y ajeno a los gobiernos. Pero triunfó en un objetivo más mundano: enriquecerse.

 
Entretanto, 50.000 inversores de 78 países veían cómo se esfumaban los ahorros fiados a su falsa criptomoneda,que prometía una rentabilidad anual del 300 %.

De los 228 millones que Ramírez recaudó con su invento, el 5 % acabó en su bolsillo, según la UDEF. El resto, permaneció oculto en una madeja de paraísos fiscales.

El fundador del 'unete', José Manuel Ramírez Marco
El fundador del 'unete', José Manuel Ramírez Marco EL PAÍS
 

El dinero de los inversores de la moneda virtual sirvió a Ramírez y su novia para navegar por un desenfrenado tren de lujo. La pareja se gastó 850.000 euros entre 2013 y 2015 en mariscadas, vuelos y exclusivos hoteles en Emiratos Árabes, Singapur y Japón, según los documentos. También destinó el maná captado con la divisa electrónica a adquirir un BMW X6, una auto caravana y el reloj Panerai Luminor 1950 de 11.510 euros que Ramírez lucía en sus intervenciones públicas para reclutar a nuevos inversores.

La máquina de hacer caja del unete, que llegó a ingresar 350.000 euros diarios, desembocó en el ladrillo. Ramírez se compró en 2013 una vivienda unifamiliar de 188.189 euros en Mijas (Málaga). La propiedad fue adquirida a una misteriosa sociedad del paraíso fiscal de Delaware (EE. UU.) creada el mismo día de la transacción. Un inmueble “de alto valor” en Chipre figuró también entre las propiedades amasadas por la red de la falsa criptomoneda, según informes policiales. 

Para camuflar su botín, el empresario transfirió 1,4 millones a Nueva Zelanda a través de un trust, un instrumento que cede temporalmente la administración de fondos a un tercero. La arquitectura de blanqueo alcanzó también Malta a través de una Sociedad de Inversión de Capital Variable (SICAV), el refugio de las grandes fortunas para ahorrar impuestos. Y se expandió a la bolsa, donde el padre del unete se jugó sin demasiada suerte 8,1 millones de euros.

La cofundadora de la empresa promotora del 'unete', Pilar Otero.
La cofundadora de la empresa promotora del 'unete', Pilar Otero. EL PAÍS
 

A golpe de transferencia, el capital de Ramírez planeó por una telaraña invisible de una veintena de empresas hasta Islas Mauricio, Santa Lucía (Caribe), Croacia y Emiratos Árabes, según los agentes.

Para engordar la caja, el empresario organizó presentaciones multitudinarias donde fichó a golpe de talonario a locuaces oradores como Miguel Ángel C., un supuesto experto en motivación que cobró 21.363 euros por una conferencia para transmitir a los futuros inversores la idea de que el unete no era una estafa. Y con este argumento, convenció al jefe de explotación de un relevante grupo de ingeniería y construcción español, que compró unetes por valor de 20.000 euros, según la UDEF.

La investigación forma parte del trabajo que desarrolla desde 2015 la titular del Juzgado Número 3 de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela. La magistrada indaga desde entonces a Ramírez, Otero y otras 19 personas por los presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, estafa y blanqueo. Sostiene la jueza que la treta de la criptomoneda sirvió para levantar una colosal pirámide financiera que se extendió como la pólvora por 78 países encabezados por Italia (22 millones), España (12,5), EE. UU., Perú y Colombia.

Dinero negro

Las pesquisas indican que las sociedades controladas por la red fueron instrumentales. Y que la trama no declaró sus beneficios a la Agencia Tributaria. Otero, por ejemplo, no presentó -según informes policiales- declaración de Hacienda en 2013 y 2015, cuando la empresa que respaldaba el unete, una sociedad radicada en San Vicente y las Granadinas, planeaba por el éxito.

José Manuel Ramírez y Pilar Otero en la galería Vittorio Emanuele de Milán.
José Manuel Ramírez y Pilar Otero en la galería Vittorio Emanuele de Milán. EL PAÍS
 

La justicia señala que los 21 miembros implicados en la denominada Operación Faraón transfirieron 16 millones de euros a sus cuentas personales.

Este periódico ha intentado sin éxito contactar con Ramírez. Su pareja, Pilar Otero, a la que la investigación atribuye haberse quedado con 150.000 euros de los inversores, critica los informes policiales. “Las conclusiones de la UDEF son falsas. No hemos desviado dinero a nuestras cuentas personales. Los demandantes han mentido. Nunca engañamos a nadie. El que entraba en Unetenet [nombre comercial de la empresa del unete] sabía lo que hacía”, indica por teléfono Otero.

El abogado Manuel Carlos Merino Maestre, que ejerce la acusación popular en nombre de la Asociación Nacional de Afectados de Internet y Nuevas Tecnologías (Anfitec), solicita cinco años y medio de prisión para Ramírez y Otero por los delitos de estafa y blanqueo de capitales. “Crearon una pirámide financiera, apelaron al deseo de enriquecerse, del éxito fácil”, zanja el letrado.

Ramírez y Otero ingresaron en prisión provisional en octubre de 2015 después de que este periódico destapara el caso. Y, tras abonar una fianza de 150.000 euros, se encuentran en libertad a la espera de un previsible juicio.

investigacion@elpais.es





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