Mérida, Enero Sábado 17, 2026, 10:02 pm
Hace 15 años el Centro de Historia del Estado Trujillo fue objeto de un asalto, pero a pesar de la pérdida de buena parte de su valioso patrimonio hoy el lugar luce en buenas condiciones.
El 16 de diciembre de 2010, mediante el decreto 707, el entonces gobernador de Trujillo Hugo Cabezas y su secretario general de gobierno José Javier Morales ordenaron la ocupación e intervención del Centro de Historia del Estado Trujillo, de sus espacios y patrimonio. Previamente, mediante del infame decreto 277 del 30 de julio de 2009, habían calificado al Dr. Mario Briceño Iragorry de “traidor a la patria” y ordenado quitar su nombre como epónimo de la Biblioteca Pública.
A partir de allí se desencadenó un proceso de destrucción de libros, documentos históricos, obras de arte, antigüedades, joyas patrimoniales, fósiles, piezas arqueológicas de origen cuica, falsificación de pinturas y robos como no lo conocía hasta entonces la comunidad trujillana. La reacción de la directiva del Centro de Historia fue inmediata y sostenida, también de la Universidad de los Andes y de su Núcleo Rafael Rangel y otras entidades. El titular del Diario de Los Andes fue de antología: “Gobernador ¿está usted loco?” y publicó íntegro el “DECRETO DE LA INFAMIA”.
Es necesario recordar que desapareció casi todo el patrimonio bibliográfico del Centro de Historia que contaba con más de 20.000 volúmenes, incluyendo la biblioteca personal donada por Briceño Iragorry, la Biblioteca 27 de Junio, libros antiguos de incalculable valor, al igual que el patrimonio hemerográfico con periódicos regionales de los siglos XIX y XX. La prestigiosa colección de pintura también desapareció en gran parte, entre ellas los cuadros referentes al proceso fundacional de Trujillo, algunas realizadas por el artista ucraniano Iván Ch. Belsky, un cuadro de gran tamaño retrato del presidente de Estados Unidos Ulises Grant realizado por el pintor alemán Henry Ulke, el valioso retrato de Pimentel Roth realizado Antonio Herrera Toro uno de los cuatro grandes pintores clásicos venezolanos del siglo XIX.
En esos mismos aciagos días fue tomado de forma muy violenta y por el mismo grupo el Ateneo de Trujillo y destruido parte de su patrimonio.