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Jowls Mandibulares por Gladys Velazco

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GLADYS VELAZCO



Con el paso de los años se produce una gradual pérdida de soporte de los tejidos blandos de la cara. Estos se vuelven más hipotónicos y por la acción gravitacional, caen siguiendo vectores verticales y oblicuos según el área. Los tejidos descienden quedando “suspendidos” en los puntos donde están los ligamentos de retención. A ello se agrega una progresiva involución ósea con desplazamiento graso y flacidez muscular desdibujando los parámetros de juventud y belleza. La línea mandibular se deforma por el desplazamiento graso que “cuelga” sobre el ligamento suspensorio mandibular formando un abultamiento o “jowl”.  La solicitud de corrección del borde mandibular y de lo que se ha llamado comúnmente las “bolsas de perrito”, se ha vuelto común, sin embargo, la necesidad del conocimiento claro del proceso y de las referencias anatómicas es vital en la toma de decisiones. La aparición de estas estructuras le da al borde de la mandíbula un aspecto de des colgamiento que nada agrada, además deja camuflajeado el contorno mandibular evitándose observar la tendencia angular del hueso mandibular y dejando sin efecto la fijeza de la piel en esa área. Concomitante contribuye la gravedad pues la reabsorción ósea fisiológica producida por el envejecimiento da un efecto de agrandamiento a la piel dando un aspecto deflasado. En la piel, la evidencia más prematura de los efectos del envejecimiento la constituye la acentuación de los surcos y líneas propios de la mímica facial contribuyendo además a este aspecto característico. Un contorno mandibular definido le da a la cara un aspecto elegante, fino y ajustado a los cánones de belleza. Hay que dedicar especial atención a esta zona, en un análisis profundo del estado inicial del óvalo facial para recuperar estas proporciones perdidas hay que valorar la estructura anatómica personal del paciente, así como ver topográficamente el área y definirla antes de tratarla, de esta manera nos adaptamos a su estructura facial y prevenimos, cualquier efecto adverso. Se ha de reforzar y contornear correctamente la mandíbula lateralmente y el mentón frontalmente y así abarcar toda la extensión del óvalo facial y obtener un resultado armónico y el éxito del tratamiento.






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