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Corea en América Latina por Sadcidi Zerpa de Hurtado

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Sadcidi Zerpa de Hurtado



Cuando en 1998 el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio – MFAT, fijo la estrategia de liberalización comercial, Corea del Sur inició el proceso para la construcción de su diplomacia comercial internacional basada en la amplia competitividad de su economía. América Latina representó un bloque que permitió desarrollar sus capacidades y cualidades en la administración y gerencia humana relacionadas con las nuevas tecnologías involucradas en el proceso de producción, aprovechando el espacio latinoamericano para la relocalización de sus inversiones en sectores con bajos niveles de competitividad como automotriz, aeronáutica y farmacéutico.


La estrategia se materializó en el quinquenio 2013-2017 como producto del alto impacto sufrido por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Así, Corea realizó una integración profunda inter e intra regional con Asia Pacífico, Unión Europea y América Latina en temas llamados “de Singapur”, para los cuales la sostenibilidad y sustentabilidad de las relaciones comerciales y redes de negocios representan los retos que deben superar las nuevas inversiones y compras gubernamentales coreanas. Por tanto, Corea se muestra como una economía altamente dependiente del comercio internacional y de las cadenas globales de valor, pero en un contexto donde sus redes de negocios han sido afectadas por situaciones en las que el país no está directamente involucrado; como sus principales socios comerciales son China, Estados Unidos, Vietnam, Hong Kong, Japón, Malasia y México, y a su vez cada uno de estos países son protagonistas directos de la guerra comercial, sus efectos se hacen sentir de manera indirecta en la economía coreana.


Esta situación explica en gran medida la dificultad que Corea del Sur enfrenta en Korus o TLCs firmado con Estados Unidos, llevando a fijar su mirada en América Latina como estrategia para sobrepasar el desafío del alto proteccionismo y la guerra comercial. Así, Corea del Sur diversificó su estructura comercial ampliando redes de libre comercio en las que incluyo países latinoamericanos como Chile (2004), México (2008), Perú (2011), Colombia (2016), Ecuador (2016), América Central (2018) y Mercosur (2018). De todos los acuerdos de libre comercio entre Corea y la región Latinoamericana destacan las clausulas y áreas importantes que incluyen al sector agrícola y floricultura, petróleo, además de otros acuerdos de complementación económica estratégica como la industria automotriz, donde se ha dado especial énfasis a los casos de Posco y Kia Motors. Los objetivos alcanzados en ambas realidades económicas son, para la región de América Latina Corea representa un impulso y despertar de las negociaciones comerciales virtuosas, mientras que para Corea América Latina constituye un espacio de sostenibilidad y sustentabilidad que le ha permitido expandir relaciones comerciales sobrepasando las fallas y barreras arancelarias tradicionalmente implementadas por sus principales socios comerciales en el mundo. Queda por responder, cuál es el papel de América Latina en el nuevo orden económico regional en Asia que deriva del Área de Libre Comercio de Asia Pacífico (FTAAP), Comunidad Económica (AEC), Cuenca Económica del Este de Asia (EAEC), Asociación Económica Comprensiva Regional (RCEP) y, en especial, en el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP11), donde Chile, México y Perú son protagonista principales por la región latinoamericana y cuyas triangulaciones económicas afectaran indirectamente a otras economías de la región durante 2019; además del rol que tendrán en esta dinámica países como China, Corea del Sur, India y Japón.

  @zerpasad






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