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Final de «Juego de Tronos»: Todas las claves del último capítulo

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JUEGO DE TRONOS. EL CAPÍTULO FINAL


** Así termina Juego de Tronos, la serie que ha hecho historia en la televisión. Cuidado, el artículo contiene spoilers.

Todo acabó donde comenzó hace ocho años: en la nieve. El final de «Juego de Tronos» dejó varios flecos sueltos e historias sin resolver, algo, por otra parte, imposible en los 80 minutos que restaban después de la quema de Desembarco del Rey. Las casas de apuestas tenían razón y, tras el reguero de fuego y sangre dejado por Daenerys Targaryen, se erigió Bran Stark, «el tullido», como el nuevo regente en Poniente. La historia, si lo pensamos, ya nos había preparado para ello desde su primera temporada: el primero en descubrir el incesto y una de las claves de la venganza contra los Lannister es, finalmente, quien completa el camino hacia la paz de los Siete Reinos.

A modo de premonición, Tyrion centra los primeros momentos del capítulo de «Juego de Tronos» 8x06 queriendo entrar solo en las cenizas de Desembarco del Rey. Allí encuentra los cadáveres de Jaime y Cersei y el espectador vive su primera gran decepción: la villana sí estaba muerta. El desenlace, demasiado justo para la gran conspiradora de los Siete Reinos, nos proporciona otra pista falsa sobre el verdadero propósito de Arya Stark y la profecía de Melisandre: ¿matará a Daenerys Targaryen? La de Invernalia, sin embargo, no tenía mucho más que hacer en este episodio salvo reencontrarse con sus hermanos: ni el caballo blanco «a lo Gandalf» era trascendental ni cerraría otros ojos verdes (ya mató a Meñique en la anterior tanda de episodios). La hermana menor de los Stark ya tuvo su momento de gloria al aniquilar al Rey de la Noche y su cometido —crucial en esta serie— terminó en el oscuro 8x03.

«Juego de Tronos», y así lo hemos visto en esta última temporada, no buscaba complacer a su público sino dar un final digno a una contienda que había comenzado hace años y que la Madre de Dragones planeaba extender en el tiempo. Tras su victoria, Daenerys Targaryen se erige como reina y libertadora conminando a su ejército a seguir rompiendo la rueda y liberar a todos los pueblos de sus opresores, lo que incluye Invernalia. Tras observar la escena, Tyrion se despoja del emblema que le señala como «Mano» y es apresado por orden de la khaleesi.

Juego de Tronos 8x06, una escena del capítulo final de la exitosa serie de HBO
Juego de Tronos 8x06, una escena del capítulo final de la exitosa serie de HBO -

Una vez es capturado, el enano y Jon Nieve mantendrán la conversación que revelerá al rey legítimo de Poniente cuál es su verdadero destino. No lo sabremos, eso sí, hasta minutos después. Antes, un atormentado Jon Nieve defiende sin renuncias a la madre de dragones sabedor de que su decisión puede acarrear consecuencias para sus hermanas. «Allí por donde pasa, todos los malvados mueren y la aclamamos por ello. Y se vuelve más poderosa. Cree que su destino es erigir un mundo mejor para todos», avisa Tyrion.

Y Daenerys llegó al Trono

Sin duda, una de las grandes escenas de este capítulo de Juego de Tronos se da cuando Daenerys Targaryen camina hacia el Trono de Hierro entre las ruinas de la Fortaleza Roja. La rompedora de cadenas ha llegado a su destino, ese por el que luchó desde que se casó con el Khal en la primera temporada y que la audiencia la ha vitoreado hasta comprobar lo que ha desencadenado su lucha. Daenerys observa el trono, lo acaricia sabedora de que sus esfuerzos han dado fruto.

Tras la figura de la khaleesi vemos llegar a Jon Nieve, que intenta de nuevo enmendar el camino destructor de la reina. Ella, por su parte, lo tiene claro: «Ven conmigo. Construye el nuevo mundo conmigo, es nuestro destino. Rompamos la rueda juntos». Él, que había titubeado y defendido a su amante sin fisuras, vuelve a hacerlo por última vez: «Eres mi reina. Ahora y siempre». Acto seguido, clava su espada en Daenerys y acaba con ella.

La escena de la muerte, quizá más fría de lo que hubiera sido a manos de Arya, la completan la entrada de Drogon y la destrucción definitiva del Trono de Hierro. El dragón, que se lleva el cuerpo sin vida de su madre, desaparece en el cielo para no volver, uno de los cabos sueltos que deja la historia inspirada en los libros de George R.R. Martin, pues ni volvemos a ver a la criatura ni sabremos su paradero al final del capítulo.

Llegó, por tanto, el momento de elegir nuevo rey. Vemos reunidos a los pesos pesados de poniente y reaparece Yara, que se había ido hace unos cuantos episodios y de la que jamás habíamos vuelto a tener noticias. Tyrion conmina a los presentes a elegir un regente para los Siete Reinos y, tras las dudas pertinentes, el enano ofrece la que, a todas luces, era la mejor opción: «No hay nada más poderoso en el mundo que una buena historia», dice el Lannister observando a Bran. El tullido, que no puede tener hijos, se erige como la respuesta idónea a los devastados reinos y, de alguna manera, cumple el deseo de Daenerys Targaryen al romper la rueda: «Desde hoy los reyes no nacerán, serán elegidos en este lugar para servir al Reino».

— Sé que no lo deseas. Y sé que no te importa el poder pero, te pregunto ahora: si te elegimos, ¿dirigirás los Siete Reinos lo mejor que sepas desde ahora hasta el día de tu muerte?

¿Por qué piensas que vine hasta aquí? dice Bran.

Aunque todos aceptan al nuevo rey, Sansa pide a su hermano que el Norte siga siendo un reino independiente. Tras aquello, Tyrion se convierte en su «Mano».

Ha cometido errores terribles. Se pasará el resto de su vida enmendándolos.

Asistimos, después, al cierre del resto de personajes. Jon, como era de suponer, volverá al Muro y todo hace pensar que creará una nueva Guardia de la Noche. «El mundo siempre necesitará un hogar para bastardos y vencidos». Por su parte, Arya, fiel a sí misma, se irá al oeste de Poniente, donde terminan los mapas. «Nadie sabe qué hay allí, allí es donde voy», le dice a su hermano.

La última escena de «Juego de Tronos» guarda grandes similitudes con la primera que los espectadores pudimos disfruar en 2011. La serie termina donde empezó, en la nieve, en este caso con Tormund, Jon y Fantasma explorando más allá junto al pueblo libre. El Trono de Hierro se ha fundido, los Siete Reinos son hoy seis y los Stark rigen Poniente e Invernalia. Gustará a muchos y decepcionará a otros tantos, pero el final de «Juego de Tronos» ha sido digno y ha colocado a cada personaje allí donde su historia le había llevado todo este tiempo.

Terminó la redención, ganó Invernalia.

El Norte no olvida. Y, nosotros, tampoco.


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