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Historias paralelas por ALIRIO PÉREZ LO PRESTI

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ALIRIO PÉREZ LO PRESTI


Twitter: @perezlopresti

A la par de la obra reconocida de un sinfín de escritores importantes en la tradición literaria de todos los tiempos, existe un montón de textos, que si bien nunca llegaron a adquirir el carácter de obra maestra en la percepción colectiva que se tiene de estos autores, no menos cierto es el hecho de que enriquecen la percepción que tenemos de cada uno de estos artistas y son agua para el molino de cada uno de ellos que nos acerca más a la comprensión de su trabajo.


Un ejemplo de ello es la correspondencia que llegaron a mantener en vida tantos autores, que en ocasiones me he llegado a preguntar si no tiene mucho más interés esta especie de subsuelo literario que va de la mano con la vida y la obra de los grandes creadores, que terminamos por considerarlo lo más relevante de su producción.


Ejemplos sobran, desde epístolas, artículos de prensa, borradores que nunca fueron editados, textos apócrifos y novelas nunca concluidas, algunas totalmente terminadas, pero no publicadas, que terminan siendo una joya para quienes nos queremos hacer un bosquejo, que en realidad es un infinito rompecabezas en donde terminamos generando una metapercepción de la obra que se agiganta conforme más nos enriquecen las historias paralelas. Igual importancia tienen las entrevistas, sea en medios escritos o audiovisuales, las conversaciones que en algún lugar quedaron reflejadas y por supuesto, uno de los más grandes regalos que nos puede dar alguien a quien admiramos por su obra: Su autobiografía.


Los enemigos literarios cumplen un rol lastimoso, pero inexorablemente necesario: Consiste en que la genialidad, que es a fin de cuentas la capacidad de saber conducir la sensibilidad que un ser humano tenga, no se salga con la suya, porque cada vez que lo genial retumba con fuerza, la mediocridad, que es la mayoría de lo existente, se ve profundamente amenazada.


La sensibilidad es el genio de un ser y tratar de controvertir y destruir ese atributo que se desborda en lo creativo es el fin último del espíritu mediocre, que trabaja para que se genere la suerte de equilibrio que enlentece los avances de lo humano y trata de ridiculizar aquello que está por encima de la media de lo normal y esperable.


Frente a la crítica, el autor tiene varias opciones: 1. Entender que forma parte del oficio y sin la cual no existe trascendencia en relación a la obra de arte. 2. Cuando es positiva, saborear y empalagarse con las miles del triunfo. 3. Cuando es negativa, precisar de dónde viene y si es necesario, filtrar lo que potencialmente pueda ser útil. 4. No escucharla jamás y mantenerse incólume, en la ruta por desarrollar una obra. 5. Enloquecer y dejar de producir, máxima aspiración de quienes tienen a la mediocridad como la brújula que conduce sus vidas.






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