La lucha debe seguir por Eleazar Ontiveros Paolini

La lucha debe seguir por Eleazar Ontiveros Paolini

Lo deseable hubiera sido dedicar esta columna a hacer alguna interpretación de los resultados de las elecciones para gobernadores efectuada el pasado domingo, pero no nos es posible, dado el hecho de que la columna, de acuerdo a lo dispuesto, la enviamos  el día viernes, es decir, dos días antes del proceso electoral.

Sin embargo, al tener la seguridad de que nacionalmente la votación de la oposición superó al partido del régimen, se debe tener claro que esa victoria no es de ninguna  manera un fin, sino un medio más en el camino irreductible de  lograr conformar un nuevo Gobierno, con la impronta firme e indeleble de una verdadera y ejemplar la democracia. Y es que sin la menor duda, el quehacer de las gobernaciones ganadas no será del todo satisfactorio para la población ajena al análisis objetivo y que por tal solo esperan con vehemencia soluciones inmediatas y radicales a sus problemas. El régimen, son cosas del despecho y la desesperación, hará todo lo posible y pondrá trabas imaginables e inimaginables para que no haya una apreciación positiva de las gestiones opositoras, pensando en que quienes no logran hacer una interpretación correcta de la situación y por tal se desilusionen, pueden ser alentados a protestar, y se hagan susceptibles de ser captables para las elecciones municipales.

Poe eso creemos que se debe procurar que  los venezolanos entiendan con claridad meridiana que lo que se logró fue demostrar que la oposición es mayoría en el país, lo que dará un argumento más a los venezolanos y organismos internacionales en cuanto a que el régimen se impone por la fuerza y sin el consentimiento mayoritario de la población.

En forma inmediata, el régimen va a pretender someter a los gobernadores a juramentarse ante la espuria Asamblea a Constituyente, lo que necesariamente deberá ser evaluado por la MUD, pues tal juramentación resultaría humillante. No será nada extraño, ya lo ha hecho, que en las gobernaciones ganadas por la oposición se nombre un gobierno paralelo al cual se le asignarán la mayoría de los recursos, para que las obras se aprecien como decisiones del poder central y no del gobierno descentralizado. No tendría nada de raro, ya no hay posibilidades de asombro, que modifiquen constitucionalmente el porcentaje y el reparto del situado constitucional. Y cuidado si llegan por intermedio de los alzamanos de la constituyente, a cambiar la organización del país eliminando gobernaciones y alcaldías, para darle paso exclusivamente a las organizaciones comunales, imitando al país más feliz del mundo : Cuba. “En guerra avisada no muere soldado, y si muere es por descuidado”

 

 

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