Señales de depresión económica por Alberto José Hurtado B.

Señales de depresión económica por Alberto José Hurtado B.

@ajhurtadob

 

La actual crisis por la que atraviesa Venezuela desde hace mucho tiempo dejo de ser un simple estancamiento productivo que se explica mediante la ausencia de cambios en el PIB, paralización de la actividad productiva y presencia de condiciones mínimas de crecimiento de la economía; tampoco corresponde a una fase de recesión como consecuencia de la caída en la producción de bienes y servicios, cierre de empresas, disminución del empleo formal, aumento de la pobreza, incremento de la exclusión social y decrecimiento continuado del PIB; corresponde a un ciclo recesivo profundo y prolongado que sitúa al país en un estado de depresión económica.

La depresión económica es un tipo de crisis de la economía que consiste en una profunda disminución sostenida de la producción y el consumo, junto con altas tasas de desempleo, quiebre de empresas y cierre de industrias. Ante dicha situación se crea una dinámica causante de mayor pobreza, restricción del crédito, caída de la inversión, limitación del flujo comercial, extremas fluctuaciones del tipo de cambio, y profundización de la inestabilidad de precios. Representa un entorno macroeconómico altamente volátil como el que se vive hoy en el país.

En este sentido, además de las características antes descritas, son señales adicionales de la depresión de la economía venezolana: a) el aumento del número de ciudadanos que comen directamente de las bolsas de basura en todas las ciudades del país; b) el incremento del número de suicidios así como la cantidad de personas que atentan contra su vida; c) la salida masiva de venezolanos al extranjero con el propósito de obtener seguridad y aprovechar la volatilidad del mercado cambiario; d) la generalización del empleo informal para sobrevivir; e) la estrepitosa caída de las importaciones; f) la restricción al consumo de productos de primera necesidad, que exige pasar horas en cola esperando lo que para el gobierno es una “oportunidad de consumo”; g) el cierre de sectores industriales ante la quiebra de empresas proveedoras de materias primas y la imposibilidad de adquirir insumos en el extranjero; y h) la sustitución del carácter afable y divertido del venezolano por el estrés y la preocupación que genera no tener acceso a los productos básicos.

La situación así planteada corre el riesgo de profundizarse, es decir, podemos estar peor de lo que estamos. Por ello, urge la implementación de nuevas políticas económicas que estabilicen la economía nacional para reconocer la magnitud de la crisis, detenerla, e iniciar lo antes posible la fase de recuperación.

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