Mérida, Febrero Sábado 14, 2026, 01:02 pm
El pasado jueves 9 de agosto, con la presencia de un nutrido y calificado grupo de merideños, representativo de los más diversos sectores que hacen vida activa en la ciudad y en el estado, se constituyó con gran éxito el Frente Amplio de Mérida. Una plataforma para el accionar político, que pretende agrupar y coordinar a los diferentes partidos políticos, gremios profesionales, movimientos estudiantiles, sociedad civil, independientes, exchavistas, militares descontentos, dirigentes vecinales, etc., que son parte de la diversa y plural oposición democrática. Pudimos apreciar, que no será un trabajo fácil, integrar sectores tan divergentes, con distintas visiones sobre el camino a transitar hacia la salida política; pero todos, con la claridad en un objetivo común: salir lo antes posible del régimen que preside Nicolás Maduro. Sin ánimos de mirar atrás y quedarnos en la revancha o el “pase de facturas”, podemos decir, que siempre hicimos críticas a algunas actuaciones de la MUD, sobre todo direccionadas al abordaje político inmediato que se debió hacer una vez que se ganaron las elecciones a la AN el 6D-2015. La MUD, debió arrancar inmediatamente un trabajo político dirigido a la apertura e incorporación de todos los sectores de la oposición democrática, sumarlos en una gran cruzada por el rescate de la libertad y la democracia; inclusive, ya para ese momento nos atrevimos a recomendar acercarse en un diálogo de inclusión a las diversas fuerzas sociales disidentes, que habían acompañado al Presidente Chávez, y que ya comenzaban a exigir la salida de Maduro. Sabíamos que la oposición partidista, desde la AN y solo con la composición directiva de los partidos políticos (distorsión que terminó convertida en un súper cogollo llamado el G-4), no tendrían la fuerza para derrotar al régimen devenido en un “Estado mafioso”, que se necesitaría de la incorporación de todos para llevar a feliz término la difícil tarea. Los resultados están a la vista, los errores cometidos por la conducción partidista han sido muy numerosos. Pero pensemos en positivo y en el futuro. Lo que aspiramos profundamente la gran mayoría que estamos participando en la edificación del Frente Amplio, es que seamos capaces de entender la necesidad de construir una unidad real, superior, amplia y tener una ruta clara hacia la salida política –que seamos sinceros y hablémosle claro al país-, no la hay en este momento. Estamos en el límite del tiempo, lo que significa que estando de acuerdo sobre el objetivo principal, debemos buscar esa ruta segura, creíble y viable para ser transitada por todos, junto a nuestro pueblo. Ahora con el tiempo en contra, la desmovilización, incertidumbre, desesperanza y falta de credibilidad de nuestra gente, no nos queda más que apostar al éxito del Frente Amplio y convertirlo en un gran movimiento político-social, donde se impongan por encima de los intereses mezquinos y subalternos, los intereses colectivos y del país, porque sin un país movilizado no habrá salida política.