Mérida, Mayo Lunes 16, 2022, 05:41 am

Inicio

Opinión



Desde mi Parroquia

“Con los Reyes Magos nos ponemos en camino” por Padre Edduar Molina Escalona

Diario Frontera, Frontera Digital,  Padre Edduar Molina Escalona, Opinión, ,“Con los Reyes Magos nos ponemos en camino” por Padre Edduar Molina Escalona
“Con los Reyes Magos nos ponemos en camino” por Padre Edduar Molina Escalona



En plena Navidad la luz está presente en la liturgia. El profeta Isaías anunció al pueblo que caminaba en tinieblas una luz fulgurante “Gloria del Señor”, que llenará de gloria y alegría a la humanidad.


 


Hoy nuestro mundo vive en las tinieblas de la pandemia y la debacle moral, en el ambiente se respira caos, confusión y sin sentido. Ante esta dura realidad nada mejor que recibir esta “llama de luz viva”, que ilumina nuestro camino, y mantiene nuestra esperanza en la noche oscura del mundo.


 


La imagen de los tres reyes magos que vienen de oriente nos dan pistas sobre esa búsqueda permanente de llenar, de dar sentido y luz a nuestra existencia.


 


En primer lugar, son “contemplativos de la obra de Dios”, solo aquellos que contemplan pueden llegar a ver las maravillas del Señor en cada uno de los detalles de su creación. Observar atentos una estrella, es la actitud de quien se atreve a ver a su alrededor una obra perfecta, que se mira con los ojos del corazón. Dios nos habla en cada amanecer, en cada detalle de su obra hermosa, por tanto, estamos llamados a contemplar. Muchas veces las oscuridades de las tristezas, las enfermedades, los momentos difíciles no nos permiten contemplar esa luz que brilla y nos llena de esperanza en Dios.


 


En segundo lugar, “dejarse iluminar por la Palabra de Dios”, al llegar donde Herodes, escudriñan las Escrituras. La razón iluminada por la fe nos da la certeza de la vida, nos muestra el camino a seguir. Hoy más que nunca tenemos necesidad de cristianos que se dejen iluminar por la Palabra Divina, que sea lámpara en nuestro camino, que disipe las tinieblas de las dudas y error y nos muestre el único camino a seguir: Cristo Resucitado. Tal como lo señaló Juan Pablo II: “La fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad (…)” (Fides et Ratio).


 


Una tercera clave importante es “tener experiencia personal con Jesús”. Los magos llegan a la cueva de Belén, y como dice el evangelio de Mateo: “Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron” (2,1-12).


 


No se puede tener una relación con Dios a distancia, por fuera. La casa representa el lugar del encuentro. Dios ha puesto su morada entre nosotros y nosotros tenemos que ir hacia Él. Quien no busca a Dios en su “casa”, su corazón, no lo encontrará. Debemos, por tanto, entrar en contacto personal con el Cristo que vive en cada persona y acontecimiento de nuestra vida, descubrir su rostro en cada hermano que sufre hoy la cueva oscura de la soledad, la pobreza y necesidad con nuestro afecto sincero y caridad auténtica. También con nuestra oración tanto personal como en la celebración de los sacramentos encontramos al Cristo vivo que hoy más que nunca nuestra alma necesita para llenar a plenitud de su fuente de gracia y amor misericordioso.


 


Otro signo importante es “caer de rodillas para adorarlo”, solo quien se despoja de las grandezas de este mundo, quien se doblega de su orgullo y soberbia es capaz de adorar en verdad la presencia de Dios, quien se coloca de rodillas puede mirar desde los ojos de la pequeñez de los hijos de Dios. Cuánto tenemos que aprender de los Magos, doblar nuestras rodillas ante la presencia de Dios y adorarle “en espíritu y en verdad” con nuestras buenas obras.


 


Abrir los cofres”. Los reyes no llegaron a pedir nada, llegaron a ofrecer. Al igual que estos santos adoradores estamos llamados a abrir el cofre de nuestro oro: nuestras virtudes, cualidades, talentos, grandezas, nuestra vocación de servicio, para entregarla a cada Cristo en cada hermano.


 


También debemos ofrecer el incienso de nuestra divinidad, nuestra vida de hijos de Dios tiene su dimensión sobrenatural, que importante es entregar cada día nuestra oración, nuestra palabra de fe y espacios de vida espiritual que alimentan la paz y la bondad en un mundo tan lejano a los bienes del cielo.


 


Por último, abrir también el cofre de nuestra mirra, que significa nuestra pobre humanidad, nuestras carencias, debilidades, para que Jesús nos pueda “hacer de nuevo”.


 


Para finalizar no puedo dejar de mencionar una pista importante de búsqueda de Cristo: “Regresaron a su tierra por otro camino”. El haber visto a Cristo ha producido en ellos un cambio de camino porque, después de haber visto a Jesús, después de haber comprendido quién era Jesús, vuelven ciertamente siendo mejores de lo que eran antes de ir.


 


Hoy más que nunca se hace necesario regresar por otros caminos. Todo el que encuentra a Cristo como plenitud de su existencia, inicia un camino nuevo, lejos debe quedar de nosotros los caminos del mal, la violencia y la mentira. Abrir caminos de esperanza, de encuentro y reconciliación en Venezuela es una tarea de todos para este nuevo año 2021.


 


Los Magos dieron regalos al pequeño Jesús, hoy nosotros le damos a Él nuestra vida, nuestro caminar con una pandemia y una dura crisis nacional, pues tenemos la certeza que nunca nos faltará la sabia luz de Su estrella.


 


Mérida, 06 de enero de 2021






Contenido Relacionado