Mérida, Diciembre Viernes 05, 2025, 10:05 am
Le hará falta a la democracia. No era un hombre común aunque humilde, sencillo, afable y gran conductor. No era un intelectual aunque cultivado en su pensamiento.
Siempre escuché de sus palabras, cuándo aún joven, pronunció en la despedida del líder Alberto Carnevali en el camposanto El Espejo aquél atardecer de 1953.
Le sirvió a la Universidad con desprendimiento y devoción. Así como le sirvió a la democracia. Al partido de Rómulo Betancourt y Rómulo Gallegos. Al partido blanco merideño.
Su mano tendida y abierta estuvo presente para el humilde y el menesteroso. Como sus ojos abiertos que denotaban cariño y afecto. El lento y pausado caminar, la frente amplia y despejada y la sabiduría de pensamiento hicieron de él un personaje de estos tiempos, que también fueron de ayer.
Su generosidad con el estudiante y con el joven profesional al obsequiarle el discurso de despedida o la biografía de hombres probos de la democracia naciente fue un aporte invalorable para cimentar el pensamiento democrático.
Si en su traginar partidista le achacaron ideas innovadoras y progresistas, demostró más tarde que el pensamiento no puede anclarse en la rigidez de un tiempo pasado.
Lo encontré en ocasiones en la plaza mayor, aquella que los merideños erigieron al general de la independencia, con el libro en la mano que enseñaba con orgullo la lectura de temas de reflexión y pensamiento crítico.
Lo saludé en el ultimo aniversario del socialcristianismo merideño. Le acompañaba esa gran dama luchadora Elsa Gámez. Su expresión como siempre indicaba algun grado de escepticismo pero también de esperanza. Diría, no soy optimista pero estoy lleno esperanza.
Mis respetos y admiración a Román Humberto Zambrano. QEPD.
Carlos Guillermo Cárdenas D. 25 mayo 2021