Mérida, Abril Sábado 18, 2026, 04:28 am
Brasil venció este martes a Argentina en un
descafeinado Superclásico de las Américas disputado en Arabia Saudí, gracias al
solitario gol del central Miranda en el minuto 92 tras un córner cobrado por
Neymar, el mejor de la Canarinha.
La pentacampeona del mundo jugó lento, sin chispa y
evidenció su falta de ideas ante una Argentina sin tres de sus estrellas
(Lionel Messi, Ángel Di María y Sergio Agüero), pero se llevó la victoria
gracias al defensa del Inter de Milán, de 34 años. A Argentina tampoco pareció
importarle demasiado el resultado ya que solo despertó en la segunda mitad y
siempre estuvo más preocupado de detener las arrancadas de Neymar, el más
inspirado y motivado de la noche.
Aunque el peso del partido corrió por cuenta de la
Canarinha, la primera finalización del partido fue de los argentinos por medio
de un disparo de Lo Celso raso, de primeras, que se marchó cerca del arco
defendido por Alisson. La Albiceleste tampoco hizo mucho más en el ataque con
un Icardi que se afanó más en tareas defensivas para evitar las carreras de
Neymar.
El principal error de Brasil fue insistir por el
centro, donde se acumulaba una maraña de jugadores difícil de sobrepasar. El
delantero del París Saint-Germain se dio cuenta rápido y empezó a buscar en el
carril izquierdo al lateral Filipe Luis, aunque en ninguna ocasión consiguieron
poner nervioso a Romero.
La presencia de dos delanteros puros en la alineación
titular, como Firmino y Gabriel Jesús, juntos por primera vez en la era Tite,
tampoco se tradujo en un acoso constante sobre la portería del portero suplente
del Manchester United. La mejor para los brasileños en el primer tiempo fue un
disparo mordido de Miranda, que recibió en el área, dominó, cruzó y superó al
guardameta, pero en la línea de gol esperaba Otamendi para salvar a los suyos.
Más tarde acertaría el zaguero.
Los pupilos de Scaloni aguantaron firmes sin sudar
demasiado. Tampoco buscaron el gol. Solo Dybala inquietó a Alisson en un
lanzamiento de falta directa que miró de cerca la escuadra de la portería. El
único que no desistió fue Neymar. Se escoró más por la izquierda, provocó una
falta peligrosa en la frontal del área, aunque nada lo suficientemente acertado
para romper el empate.
En ese clima aletargado, Argentina empezó mejor la
segunda parte. Como en el inicio del partido, los de Scaloni avisaron primero.
Esta vez fue Icardi, quien rompió a Marquinhos, pero disparó flojo al lateral
de la red. No obstante, esta vez consiguieron mantener la intensidad y borraron
momentáneamente del mapa a los brasileños. Fue entonces cuando Tite decidió
mover el banquillo y dar entrada a Richarlison por Gabriel Jesús, desacertado
como estuvo en el pasado Mundial.
El goleador del Everton tuvo una clara a los pocos
segundos al errar un pase de la muerte de Neymar, que se llevó de regalo una
fea entrada de Saravia mientras apuraba la línea de fondo. El árbitro no dejó
sin castigo la tarascada y pitó una falta que templó Neymar y remató Arthur de
volea desde la frontal para obligar a Romero a volar y alejar el peligro.
Brasil mejoró en el último cuarto de hora a lomos de
Neymar, pero el camisa 10 continuó con la pólvora mojada. Tuvo que ser Miranda
quien rompiera las tablas y entregara a la Canarinha un triunfo que dará moral
a los de Tite.
Ficha técnica:
0. Argentina: Sergio Romero; Renzo Saravia, Nicolás
Otamendi, Germán Pezzella, Nicolás Tagliafico (m.80, Marcos Acuña); Rodrigo
Battaglia, Giovani Lo Celso (m.72, Salvio), Leandro Paredes; Paulo Dybala
(m.57, Gonzalo Martínez), Ángel Correa (m.71, Roberto Pereyra) y Mauro Icardi
(m.87, Giovanni Simeone).
Entrenador: Lionel Scaloni.
1. Brasil: Alisson; Danilo (m.52, Fabinho), Marquinhos,
Miranda y Filipe Luis; Casemiro; Arthur, Philippe Coutinho; Neymar, Roberto
Firmino y Gabriel Jesús (m.64, Richarlison).
Entrenador: Tite.
Gol: 0-1, m.92: Miranda.
Árbitro: el alemán Felix Brych. Amonestó a Paredes,
Correa, Lo Celso, Neymar, Saravia, Miranda y Battaglia.
Incidencias: partido amistoso jugado en el estadio King Abdullah Sports City, de la ciudad de Yeda en Arabia Saudí.
EFE