Mérida, Julio Martes 07, 2026, 10:57 pm
La médico internista Amparo Mora advirtió que el personal voluntario civil que ejecuta labores de rescate tras los terremotos del 24 de junio enfrenta riesgos de contraer infecciones debido a la falta de implementos de protección adecuados.
La especialista instó a la ciudadanía y a los donantes internacionales a proveer mascarillas N95, lentes de seguridad, guantes y calzado cerrado en los cargamentos de ayuda humanitaria, con el fin de frenar la exposición de los rescatistas voluntarios a bacterias y virus presentes en las zonas de desastre.
De acuerdo con el análisis de la internista, la manipulación continua de mampostería, lodo y aguas estancadas sin barreras de bioseguridad propicia el desarrollo de brotes epidemiológicos en el terreno.
“Las labores de rescate sin equipos adecuados de bioseguridad ponen a los voluntarios a graves riesgos de salud, ya que están expuestos a enfermedades como la leptospirosis, que es una infección de tipo bacteriana que se transmite a través del contacto con la orina de roedores, principalmente de ratas que están presentes en el agua estancada, el lodo y los escombros contaminados”, precisó Mora.
La especialista aclaró que esta bacteria ingresa al organismo a través de las mucosas, los ojos o por pequeñas heridas cutáneas.

El diagnóstico clínico expuesto por la internista detalló que las alteraciones ambientales en las estructuras colapsadas facilitan la propagación del hantavirus.
Esta patología se transmite por vía respiratoria al inhalar partículas de polvo suspendidas que se encuentren contaminadas con fluidos de roedores.
Asimismo, resaltó el riesgo de contraer salmonelosis, una infección bacteriana transmitida por el contacto directo con superficies u objetos expuestos a las heces de animales.
Mora vinculó la aparición de estas afecciones con el estado actual de los servicios públicos en la región capital tras la contingencia sísmica, la cual registra un balance oficial de 1.943 muertos y 10.571 heridos.
“La falta de agua potable, si la sumamos a la fractura de tuberías de aguas negras, crean un foco para brotes epidémicos, enfermedades sobre todo del tracto gastrointestinal”, indicó la especialista.
