Mérida, Octubre Martes 06, 2026, 02:06 pm
En la Universidad de Los Andes (ULA), con fechas 7 de octubre y 11 de noviembre de 2026, se van a elegir a los integrantes de los consejos de escuela, consejos de facultad, representantes ante el consejo universitario, decanos y autoridades rectorales, luego de algunos cuantos años de veda electoral.
Más allá de las ofertas electorales que se han venido dando a conocer, algunas de las cuales han prometido villas y palacios para el futuro de la ULA, es bueno no perder la perspectiva realista de lo que a ciencia cierta se puede llegar a hacer, lo cual pasa obviamente por la disponibilidad de recursos financieros, muy mermados durante los últimos tiempos.
Lo que se puede llegar a hacer parte principalmente por hacer bien las tareas. Como la ULA es una organización conformada por un conjunto de seres humanos clasificados en las categorías de profesores-investigadores, personal ATO (administrativo, técnico y obrero) y estudiantes, con objetivos y tareas específicas, lo más lógico es procurar que todo se haga de buena manera. No hay que estar inventando modelos de gestión sofisticados, ni algoritmos que todo lo resuelven, para que las tareas se hagan bien. Porque cada quien sabe lo que tiene que hacer.
Los profesores tienen la responsabilidad de dirigir las cátedras o unidades curriculares, a los efectos de planificar las clases presenciales o a distancia, que son el insumo que los estudiantes deben adquirir y asimilar, procurando que entre ambos actores haya una buena comunicación y empatía. Y los profesores que también investigan, pues deben hacerlo con la mayor dedicación y libertad posible, dando a conocer oportunamente los resultados obtenidos.
Lo mismo vale para el personal ATO. Cada quien tiene definidas las tareas que debe cumplir. En conjunto es el correaje que hace posible que la ULA como organización funcione. Miles de trámites se realizan diariamente, para que los objetivos de la ULA se cumplan. Y los estudiantes, la razón de ser de la universidad, pues también saben muy bien lo que tienen que hacer. Nadie más que ellos para aprovechar los beneficios de educación y formación que ofrece la ULA. De tal manera que, con un poco de más organización, planificación y buena ejecución, es mucho lo que se puede hacer.