Mérida, Junio Domingo 14, 2026, 10:02 pm
El Parque de los Conquistadores del Pico Bolívar, ubicado en la ciudad de
Mérida, se encuentra en un estado de abandono total, reflejo del deterioro
institucional y la falta de políticas de conservación del patrimonio histórico.
El conjunto escultórico, obra del artista Manuel de la Fuente Muñoz, fue
inaugurado en 1973 en Valle Grande como homenaje a la primera conquista del
Pico Bolívar realizada el 5 de enero de 1935 por Enrique Bourgoin, Domingo
Peña, un arriero, el perro “Copito” y una mula. Posteriormente, en 1982, fue
trasladado al Paseo Domingo Peña y reinaugurado como Parque de los
Conquistadores. En 2008, debido a las obras del Trolebús, la obra fue retirada
y reapareció en 2015 en la Plaza Los Conquistadores de la Sierra Nevada, frente
a OCRE - ULA, antiguo Ciclo Básico de Inngeniería.
Hoy, el parque luce mutilado por el saqueo del bronce, con esculturas
dañadas, placas conmemorativas arrancadas y áreas verdes invadidas por maleza.
La iluminación desapareció y los accesos están destruidos, lo que ha convertido
el lugar en un espacio desolado y peligroso.
Vecinos del sector denuncian que no existe presencia municipal ni
regional que garantice su conservación. “Este parque debería ser orgullo de
Mérida, pero lo que vemos es un símbolo del olvido”, expresó un habitante
cercano, quien lamentó que el espacio solo reciba atención en fechas
conmemorativas.
El abandono del Parque de los Conquistadores no solo afecta su valor
turístico, sino también su significado cultural y patrimonial. La obra de De la
Fuente Muñoz representa un capítulo de la escultura venezolana que buscó
inmortalizar la gesta de conquistar la montaña más alta del país, y su
deterioro implica la pérdida de un testimonio artístico de gran relevancia.
La comunidad exige una intervención inmediata de rescate y restauración,
que devuelva al parque su dignidad y lo reintegre al circuito patrimonial de
Mérida. La ciudad, reconocida por su historia y cultura, no puede permitir que
uno de sus símbolos más representativos se pierda entre el silencio y el
abandono. /RFD