Mérida, Agosto Miércoles 26, 2026, 07:37 pm
Suele decirse que el pasado sirve para entender el
presente y proyectar el futuro. En Mérida, esa máxima no es un cliché
nostálgico, sino la clave de nuestra reactivación urbana y social. Nuestra
ciudad no puede seguir congelada en la inacción ni conformarse con contemplar
lo que alguna vez fue. La identidad merideña no es un objeto de museo; es el
motor activo que debe impulsar el progreso de nuestra gente.
Tomando como base la visión estratégica y la propuesta
promovida por la Profesora Noris Pereira, asumimos que el camino para
reencaminar a la “Ciudad de los Caballeros” y faro académico del país exige
convertir nuestra riqueza histórica y ecológica en activos tangibles. Es a
través de los cuatro ejes de desarrollo planteados por la Profesora Pereira
—Patrimonio, Cultura, Arte y Turismo— como podemos estructurar un modelo
inteligente, sostenible y sustentable para el municipio:
Patrimonio como infraestructura viva: El patrimonio
merideño trasciende la contemplación del pasado; integra nuestro casco
histórico, los recintos centenarios de la ULA y el majestuoso Parque
Metropolitano Albarregas, un corredor verde de más de 600 hectáreas de bosque
que abraza la ciudad. Reactivar este eje implica restaurar edificaciones
emblemáticas para convertirlas en espacios de co-working, laboratorios de
innovación y galerías culturales. Esto nos permitirá atraer turismo académico y
dinamizar la economía local, al tiempo que protegemos la riqueza arquitectónica
y natural de Mérida.
Cultura, identidad y convivencia: La cultura andina se
sostiene sobre saberes populares, tradiciones y una histórica vocación
intelectual. Fortalecer este eje implica tomar las plazas y espacios públicos
con agendas permanentes de lectura, debate y expresiones folclóricas,
dinamizando a la vez nuestra identidad gastronómica (la arepa de trigo, la
pizca andina y la artesanía del páramo) como sellos de orgullo y consumo local.
Arte y economía creativa para retener talento: Mérida
ha sido cuna del cine venezolano, del teatro y de las artes plásticas. Debemos
estructurar un ecosistema productivo que relance festivales emblemáticos y abra
circuitos de comercialización directa, permitiendo que nuestros creadores
puedan monetizar su talento y desarrollar su proyecto de vida sin verse
obligados a emigrar.
Turismo de experiencia y sustentabilidad: El turismo
moderno debe ir más allá de la visita contemplativa. Requiere articular rutas
temáticas estratégicas —como la Ruta de la Mérida Académica, la Ruta
Neocolonial y Monumental, y los circuitos de senderismo ambientalmente
responsables en el Parque Albarregas y la Sierra Nevada— combinadas con
gastronomía urbana y una red de posadas altamente competitiva.
El renacer de nuestra ciudad exige una alianza
estratégica real entre la academia, el sector privado, la gestión pública y la
comunidad organizada. Al respaldar e impulsar visiones comprometidas como la de
la Profesora Noris Pereira, demostramos que el futuro de Mérida no vendrá de
afuera; nacerá del orgullo, la memoria y la capacidad transformadora de nuestra
propia gente.
¡Por la Mérida que nos pertenece, lo haremos bien!