Mérida, Mayo Sábado 23, 2026, 12:59 pm
Para Bolívar el título de
Libertador de Venezuela, constituyó el “más glorioso y satisfactorio cetro de todos
los imperios de la Tierra”
Los
pormenores de la llegada de Bolívar a Mérida fueron recogidos y contados para
la posteridad por don Tulio
Febres Cordero, quien relata la estadía del libertador durante 18 días, las
hazañas de las heroínas y las rectificaciones históricas, en su mayoría
valederas, pero en su relato existen detalles puntuales por clarificar. En ese
sentido, el arribó de Bolívar a la ciudad serrana es una de las páginas más
épicas escritas por el historiador y que se repiten año a año como si fuesen
letanías, narra el Patriarca de las letras merideñas que: “En una hermosa
mañana de mayo, el mes de las flores por excelencia, la ciudad melancólica se
alegra, sus desiertas calles se llenan de gente, las campanas se echan al
vuelo, y en los balcones y ventanas de sus casas semiarábigas, brillan
ardientes y seductores entre dulces sonrisas, los negros ojos de recatadas
doncellas, que esperan anhelantes el desfile de la vistosa comitiva, donde
viene el guerrero afortunado, el caballero de la Torre de Plata y de la Celeste
Espada.”(1)
En
ese sentido, es preciso puntualizar lo referido por don Tulio: “…es
Bolívar que llega. En la casa Consistorial lo reciben en asamblea pública, los
patricios, los togados y los sacerdotes, revestidos de imponente gravedad y con
los corazones henchidos de gratitud y simpatía…”(2) Según
el autor, seguidamente Bolívar pronuncia un “…breve y elocuente discurso…”
y es entonces cuando el más anciano le contesta con palabras proféticas “…y
enseguida aquella asamblea de próceres y todo el pueblo, agolpado frente a la
casa Consistorial, gritaron a una: ´¡Viva Bolívar! ¡Viva El Libertador!´
quedando así ungido con este calificativo el futuro fundador de cinco naciones
soberanas…”(3)
De
acuerdo a la relación expuesta cabe preguntarnos, ¿fue don Tulio el primero que escribió sobre el
título de Libertador?, La respuesta en NO, este mérito le corresponde a Felipe
Larrazábal, en su obra Bolívar,
publicada en Nueva York 1865 y escrita entre 1850 y 1862, afirma Larrazábal que:
“…entró
Bolívar en aquella capital el 30 de mayo, como a las nueve de la mañana. El
pueblo merideño le recibió con demostraciones de amor y de alegría, titulándole
su Libertador. Estaba a su frente el doctor Cristóbal Mendoza”(4) Larrazábal
debió obtener esa información del general Tomás Cipriano de Mosquera, quien en
su obra Memorias sobre la vida del Libertador Simón Bolívar, publicada en Nueva
York en 1853, señala: “…el Libertador entró en Mérida el 30 de
mayo en medio de los aplausos del pueblo…”(5)
Posteriormente, la señorita Antonia Esteller en el Catecismo de Historia de Venezuela, que
es una especie de cuestionario; “Ante la pregunta ¿Qué día entró Bolívar a
Mérida? Responde: “fue el 30 de mayo”(6) Ese
curioso e interesante libro raro se conserva en la Sala Febres y fue consultado
por don Tulio, al igual que las obras de Mosquera y Larrazábal, como él mismo
lo confiesa en su trabajo: “Transito de
Bolívar por los Andes (1813)”, donde también señala que Montenegro, en sus Apuntes históricos, y el Marqués de
Rojas, en su Biografía de Bolívar,
dicen que “Bolívar entró a Mérida el 1º de junio”(7)
Según esto, ¿se equivocaron Mosquera, Larrazábal y
Esteller?, o es una verdad a medias, porque en lo referido al día de la entrada
a Mérida por supuesto que fue el 23 de mayo, el mismo Bolívar lo certificó en
el oficio dirigido al presidente de las provincias unidas de la Nueva Granada,
fechado en Mérida el 24 de mayo de 1813, donde afirma: “…ayer he tenido la satisfacción
de entrar a esta ciudad, Capital de la Provincia de Mérida, donde se hallaban
ya la vanguardia, centro y retaguardia del ejército…”(8) En
esa misma nota Bolívar informó sobre la campaña, pero en ningún momento habló
del recibimiento que le hicieron en Mérida, ni de los discursos señalados, fue
entonces ¿qué a Bolívar se le olvidó? o es ¿qué don Felipe Larrazabal tiene
razón cuando dice que el 30 de mayo el pueblo merideño lo tituló su Libertador?
En tal circunstancia es preciso decir que Bolívar como
los políticos y en efecto era de los mejores, aprovecharía esa nominación para
comunicársela al presidente de las provincias unidas de la Nueva Granada, así
como del afecto y la acogida del pueblo. Entonces ¿qué sucedió? Pues
sencillamente que la asamblea pública en la Casa Consistorial no fue el 23 como
se ha creído, sino el 31 de mayo. Aunque por el apuntamiento de don Antonio
Ignacio Rodríguez Picón correspondiente el 25 de mayo de 1813, se conoce que para esa fecha ya
el general Bolívar fue: “…aclamado Libertador por este pueblo”(9)
Además que le había presentado y entregado a sus “…hijos Francisco, Jaime y
Gabriel”(10) y que el brigadier lo impresionó tanto, cuando
opinó que: “…parece hombre extraordinario, y hace pensar mucho con respecto al
porvenir. Su elocuencia corre como un río…”(11)
En 1813, los sucesos ocurrieron de manera diferente de
cómo se conmemoran en la actualidad. Para nada circense. Ahora, una vez
culminada la escenificación de la llegada de Bolívar, se procede a
enclaustrarse en el cabildo para celebrar una sesión solemne. En aquella época,
las circunstancias y la situación de la ciudad imponían otra cosa. En virtud de
tales consideraciones se puede conjeturar: ¿quién asegura con certeza que
Bolívar llegaría el 23 de mayo, pudo haberlo hecho el 22 o el 24?; además,
sería cierto ¿qué los “patricios, los togados, y los sacerdotes” vestidos con
sus mejores galas hubiesen estado esperando para elogiarlo? o ¿quizás estaban
muy asustados y dispuestos a marcharse de Mérida como ocurrió durante la
rebelión de los comuneros en 1781?
Lo cierto es que Bolívar, ni en esa carta del 24 de
mayo, ni en las sucesivas del 25 al capitán Hermógenes Maza y al coronel José
Félix Ribas; del 26 al presidente de la unión, del 27 al subteniente Félix
Acevedo, las dos del 30 al presidente encargado del supremo poder ejecutivo de
la unión, de una orden al capitán José María Ricaurte y siguen otras misivas
más hasta el 7 de junio; que es cuando en oficio dirigido al presidente de la
unión nuevamente le informa sobre la marcha de la campaña y le puntualiza: “…Esta
Ilustre Municipalidad, después de haber oído con la mayor aceptación mi
discurso y la instrucción, me contestó lo que en la acta celebrada por ella
aparece, la misma que original tengo el honor de incluir V.E.”(12) O´Leary incluye el discurso completo en sus Memorias,
pero omite la fecha en que Bolívar lo pronunció(13),
Blanco y Azpúrua además de incluir el texto señalan la fuente donde fue tomado
originalmente(14).
Héctor García Chuecos por su parte, afirma que fue el “…31
de mayo.”(15), cuando en la mañana el ayuntamiento de Mérida
celebró su sesión extraordinaria, que debió ser la misma en la que según don
Tulio “…habló el viejo Rivas, padre de Rivas Dávila…” y aclamaron a Bolívar como Libertador.
Al respecto, lo más acertado es que haya sido el 31 de
mayo que coincide con lo afirmado por don Felipe Larrazábal. Lo importante es
aclarar que no fue el 23 de mayo cuando el Cabildo de Mérida aclamó a Bolívar
como Libertador, ello se demuestra mediante la secuencia documental en los
escritos de Bolívar desde el 24 de mayo al 7 de junio. Otra referencia
interesante es que fue el 30 de mayo cuando Bolívar acusó mediante oficio ante
presidente encargado del supremo poder ejecutivo de la unión, el haber recibido
varias comunicaciones, entre ellas: “…la aprobación que V.E. se ha dignado dar a
la medida que tomé con la Provincia de Mérida, nombrando al ciudadano Doctor
Cristóbal Mendoza para que se encargase del Gobierno Provisional, que está
desempeñando con el acierto y luces que eran de esperar de su patriotismo y
talento”(16) Resulta dudoso que el Dr. Cristóbal Mendoza hubiese
pretendido organizar antes del 30 de mayo, un acto tan importante sin estar
reconocido por el congreso como la autoridad máxima en la provincia.
De acuerdo a la Gaceta Ministerial de Cundinamarca(17) N°125
del jueves 29 de Julio de 1813, se puede verificar que el discurso del
Libertador ante la municipalidad está fechado en el cuartel general de Mérida,
el 4 de junio de 1813.
¿En que cambia esto la visión historiográfica
tradicional? En mucho. Según don Tulio, la aclamación de Bolívar como
Libertador, su discurso y contestación fueron el mismo día, 23 de mayo de 1813.
Por lo afirmado por el Dr. Héctor García Chuecos fue en dos días diferentes 23
y 31 de mayo, pero de acuerdo con la Gaceta, fue en tres días diferentes 23, 31
de mayo y 04 de junio. Hay un dato entre líneas extraído de las Memorias sobre
la vida del Libertador del General Tomás Cipriano de Mosquera, que puede dar una
orientación, en el cual expresa: “…el 5 de junio Bolívar manifestó al pueblo
de Mérida la comisión que traía del Congreso granadino para restablecer el
gobierno republicano…”(18) Esto coincide con lo dicho por Bolívar en el segundo
párrafo de su discurso: “…el augusto Congreso de
la Nueva Granada, tocado de compasión, al contemplar el doloroso espectáculo
que presenta el buen pueblo de Caracas, aun gimiendo en cadenas, y conmovido de
indignación por el grito de la justicia, que está clamando vindicta contra los
usurpadores de los derechos de la América; ha enviado su Exército libertador á
restablecer en su antigua Soberanía á las Provincias que componen la República
de Venezuela. La gloria del Congreso y del exército que os ha redimido consiste
en la magnanimidad de sus designios que no son otros que los de destruir á
vuestros verdugos, y poneros en aptitud de gobernaros por vuestras
constituciones y por vuestros magistrados”(19)
Aunque
el día señalado por Mosquera difiere, pues el discurso fue el 4, en la
secuencia documental conocida no existe otro escrito de Bolívar de fecha 5. Lo cierto es que don Tulio dio un nuevo contexto a lo
sucedido, tomando el primer párrafo del discurso de Bolívar y el último de la
contestación de don Antonio Ignacio Rodríguez Picón. Otros le han agregado o
restado de acuerdo a la conveniencia. Inclusive Bolívar al expresar su saludo
habla de meridianos y no de merideños.
Estos son solo apuntes para la discusión constructiva,
en el ánimo de hacer las rectificaciones históricas pertinentes o se prefiere
seguir repitiendo consientes del error la tradición y hacer omisión de las
evidencias que proporciona la documentación, ¿Qué si Bolívar recibió el título
de Libertador en Mérida? No existen documentos que lo prueben, lo curioso es
que ni el Dr. Cristóbal Mendoza, ni el general Rafael Urdaneta, en sus
Memorias, ni el mismo Bolívar en los escritos de esos días dejan testimonio de
la proclamación o aclamación. Pienso que Bolívar difícilmente hubiera dejado de
agradecer ese gesto, como lo hizo en Caracas el 14 de octubre, pero sin
mencionar para nada lo acontecido en Mérida según la tradición oral. Puede que
en posteriores investigaciones aparezcan nuevos documentos que permitan una
apreciación más certera; mientras tanto, en Mérida no hubo tal título de
Libertador, pero si un gran apoyo y aporte, y esto es indiscutible.
En cuanto a Bailadores, a pesar que existe una
tradición oral válida, reafirmada por variadas fuentes, no fue respaldada por
escritos que lo certifiquen; sin embargo, el hecho histórico de su recibimiento
y la pernoctación del 19 de mayo, constituyen la génesis de lo que sucederá el
23 en Mérida y posteriormente el 14 en Caracas. En Bailadores se inicia la
aclamación popular de los pueblos por donde marcho y se hizo admirable la
campaña de 1813.
Pero,
y es muy importante concluir diciendo que Bolívar se auto proclamo Libertador
en La Grita en la antesala de su ingreso a suelo merideño y esto se evidencia
en el oficio fechado en La Grita el 18 de mayo de 1813, en el que Bolívar se
dirigió al presidente encargado del supremo poder ejecutivo de la unión, ante
la posibilidad de no contar con el 5° Batallón, que consideraba: “...es el único que está perfectamente
armado y completo, y es, por decirlo así, el cuerpo principal del ejército… y
si se separa de él, habrá disolución general, y el mismo quedará desarmado,
pues las armas que tiene pertenecen a Cartagena, cuyos soldados han quedado
desarmados de sus buenos fusiles para darlos a este batallón”(20)
Seguidamente
tratando de encontrar alguna explicación a los retrasos en la esperada orden de
avanzar a Mérida dedujo que: “Esta
determinación por parte del Gobierno de Pamplona tiene su origen en las
inagotables intrigas del Coronel Castillo, que procura por todos los medios
perjudicar y destruir el Ejército Libertador de Venezuela”(21) Y, más adelante agrega de
manera determinante y visionaria: “Es bien doloroso que aquellos mismos que
debían verme como su libertador, y que en efecto lo he sido, se esmeren en
perjudicarme, perjudicando su propia patria. Es bien doloroso que el Gobernador
de Pamplona y el Comandante General de la Provincia, que si respiran libres, es
por efecto de mis servicios a la Nueva Granada, se cieguen hasta el punto de
impedirme que concluya la obra que tan gloriosamente he comenzado en beneficio
de ellos y de toda la Federación. La ingratitud, la perfidia, la mala fe, que
se notan en tales procedimientos, son tan chocantes que al hombre más estoico
son capaces de enfurecer”(22)
Subrayo
y resalto las frases: el Ejército
Libertador y que
debían verme como su libertador. Ante
ellas no queda duda que Bolívar se autodefinió como Libertador en La Grita. Sus
palabras fueron premonitorias y en consecuencia vienen las sucesivas aclamaciones
popular al entrar a territorio merideño en Bailadores el 19 y a Mérida capital
el 23 de mayo. Los merideños lo vimos como nuestro Libertador.
Caracas se lo ratificó el 6 de agosto y por decreto en pergamino la
municipalidad caraqueña se lo otorgó el 14 de octubre. A partir de 1813, todos
los pueblos lo señalan como El
Libertador.
Néstor Abad Sánchez
Centro
de Saberes de Tovar, mayo 23, 2026
centrodesaberesdetovar@gmail.com
NOTAS:
(1) Tulio Febres Cordero: Archivo de Historia y Variedades.
Caracas. Editores Parra León Hnos. 1930. T. I. p. 286.
(2) Tulio Febres Cordero: Ob. Cit. pp. 286-287.
(3)
Ídem. p. 287.
(4) Felipe, Larrazábal: Bolívar. Caracas. 1975. T. I. p. 176.
(5) Tomás C., Mosquera: Memorias sobre la vida del Libertador Simón
Bolívar. Edición facsimilar. Mérida. 1988. p. 41.
(6) Antonia, Esteller: Catecismo de Historia de Venezuela.
1886. p. 67.
(7) Tulio, Febres Cordero: Bolívar en Los Andes. Caracas. Biblioteca de la Sociedad Bolivariana de Venezuela,
Clásicos Bolivarianos Nº 5. 1991. p. 58.
(8) Escritos del
Libertador. Doc. 193,
p. 274. (En lo sucesivo EL y cito Doc. y p.)
(9) Gabriel, Picón Febres: El apellido Picón en Venezuela. Caracas,
1922. p. 59
(10)
Ídem.
(11)
Ídem.
(12)
Ibídem. Doc. 210,
p. 296.
(13) Daniel
Florencio O`Leary: Memorias del General
O`Leary. Barcelona - España, 1981, T. XIII, pp. 239-240. Redición realizada
por encargo del Ministerio de la Defensa.
(14) José Félix Blanco y Ramón
Azpúrua, comps: Documentos para
la Historia de la vida pública del Libertador, Caraca, 1978, vol. IV, pp. 618-619.
Reedición conmemorativa Presidencia de la República - Bicentenario del
Libertador. Donde se señala que fue tomado de la Gaceta Ministerial de
Cundinamarca, núm. 125, correspondiente al jueves 29 de julio de 1813.
(15) Héctor García Checos: “Historia, tradición y posición de Mérida en
la Campaña Admirable”, Boletín
de la Academia de la Historia. N° 183, julio - septiembre de 1963,
T. XLVI. p. 400.
(16)
Ibídem. Doc. 199,
p. 284.
(17) A principios del 2013,
entre lecturas y cavilaciones, con motivo del bicentenario intenté conseguir
una copia de la Gaceta Ministerial de Cundinamarca, que es donde señalan Blanco
y Azpurua que fueron publicados los discursos del Libertador y de don Antonio
Ignacio Rodríguez Picón, aunque a pesar de dar los datos precisos de la Gaceta,
afirman no haberla visto; por eso, nunca colocaron la fecha de los textos
compilados. La pesquisa no fue fácil, en los archivos nacionales no la encontré.
Entonces inicie la búsqueda en Colombia; donde ni en el Archivo Nacional ni en
la Biblioteca Luis Arango pude localizada, pues las colecciones estaban
incompletas; a punto de desistir, remití un correo a la Biblioteca Nacional
donde gentilmente me indicaron las normas para obtener una copia de lo
existente. Insistí y gracias a la bibliotecóloga Clemencia Reyes Guzmán, un
buen día en cuatro folios, estaba en mi correo de manera gratuita dicha Gaceta.
(18) Tomás C., Mosquera: Ob. Cit. p. 41.
(19) Gaceta Ministerial de Cundinamarca:
N°125 del jueves 29 de Julio de 1813. T. 2º, p. 576.
(20) EL. Doc. 192, p. 271-272.
(21) Ibídem, Doc. 192, p. 272.
(22) Ídem.