Mérida, Mayo Jueves 14, 2026, 11:16 am
ZABALA DE LA SERNA
Diario EL MUNDO de Madrid
Foto: Plaza 1
Los ex pablorromero dinamitaron la tarde con su descastamiento, una moruchez insufrible, el anti espectáculo. No apareció ni la belleza de la casa más que en algún toro concreto. Fuera de tipo en líneas generales. No embistieron ni bien ni mal, simplemente no embistieron. Pesaron mucho no sólo en la báscula, sino también en la muleta. En aquel mar morucho emergió Antonio Ferrera con su magisterio, un magisterio a contracorriente e infravalorado. Lo único salvable de la corrida y no lo supieron ver.
Había abierto la corrida un toro negro, muy hondo, que se daba un aire a Cuadri, también por su pitón negro. Nunca se desplazó, ni tampoco humilló. No se empleó nunca, ni en el caballo. Antonio Ferrera llevó el peso de la lidia el solo, también en el tercio de banderillas, cuando parearon los tres eficaces rehileteros de su cuadrilla: Murillo, Fernando Sánchez y Otero. Ferrera planteó la faena a su altura y al unipase, como correspondía. Fue costoso de pasar. De pronto, como sucedió en la corrida de La Quinta, prendieron en el tendido del "6", unas absurdas palmas de tango. ¿Y esta moda por qué? ¿Y por qué precisamente en las corridas más complejas? Le pasó a Daniel Luque, de distinto modo, el otro día. Ferrera resolvió con impecable solvencia técnica y lo pasaportó de una estocada.
La muy seria -fea y fuera de tipo por tramos, ¿refrescada la sangre con qué?- y pesadora corrida de Partido de Resina continuó con un cárdeno, lucero, redondo, guapo -¡oh, noticia!-, así como recogido de cara, como solían ser los viejos toros de Pablo Romero, sin tanta longitud de pitón como otros de esta tarde. Todo lo hizo sobre las manos, apoyado en ellas, sin romper nunca hacia delante; descolgaba lo mínimo en el inicio del muletazo antes de desentenderse; no decía nada. La faena de Calita, por ende, tampoco. Molestó el aire pero no era el aire. Mató muy mal.
Lucía el tercero una arboladura tremenda, lejanísima a su origen. Si te dicen "mira, esto es un pablorremero", no te lo crees. Muy levantado del piso, manilargo, ni la belleza propia de la casa habitaba en él. Otro tipo, el mismo descaste. Ya en el caballo se quedó vacío. Pegó cuatro arrancadas seguidas al principio de faena. Jesús Enrique Colombo quiso alegrarlo con su fuerte de las banderillas. Pero el tercio fue de más a menos en las reuniones, basado en la potencia de sus piernas. El funo echaba la cara arriba, y la siguió echando. Violento desde que salió. Colombo trasteó con aquello como pudo. Le protestaban no sé qué al hombre, que estuvo más tiempo en la cara del que merecía la situación. Lo pasó por las dos manos a duras penas y lo pasaportó de un pinchazo hondo y un par de descabellos.
El cuarto fue el primer cinqueño de los dos del envío -4º y 5º-, veleto como señal de algún cruce. Una longitud de pitón bárbara, ajena a la antigua estirpe. Precisamente bárbaro estuvo Antonio Ferrera, centrado, paciente, magistral. De la vistosa lidia a un toro manso en el caballo a unas series por la mano izquierda a puro pulso. Buscado el terreno exacto, el toque preciso. Lo único que tenía el toro era cierta humillación, todo lo demás fue un invento de Ferrera. Obra larga e infravalorada en Madrid. Una estocada desprendida -como tardó el toro en morir los julais aplaudieron- y el saludo de la ovación, divida de opiniones.
También traía los cinco años cumplidos el quinto, de tipo parecido al anterior. O, lo que es lo mismo, fuera de tipo. Tan difícil de banderillear como sus "hermanos", siempre en la espera y apretando hacia los adentros. No viajó nunca en la muleta, constantemente fuera de ella. Cada cite engallado el monstrenco. Tesonero el mexicano Calita, digno con el morucho. Lo mató de una sola vez, con el mismo esfuerzo. Una peculiar estocada en todo lo alto.
Pasó Colombo las de Caín para
banderillear al emplazado sexto, hasta el punto de renunciar tras varias
pasadas en falso. Quedó la papeleta para la cuadrilla. No era fácil la
solución, pero se empeñaron en cuartear. Empezando por su matador. Primó el
sentido común en el palco sobre el Reglamento para cambiar el tercio con sólo
dos banderillas. Abrevió el venezolano con la muleta ante el marmolillo y la
gente lo agradeció.
FICHA DEL FESTEJO
Monumental de las Ventas. Miércoles, 13 de mayo de 2026. Casi tres cuartos de entrada.
Toros de Partido de Resina, dos cinqueños (4º y 5º), serios en diferentes hechuras; descastados, moruchos.
Antonio Ferrera, de grana y oro. Estocada (silencio); estocada
desprendida. Aviso (saludos).
Calita, de malva y oro. Metisaca, dos pinchazos y estocada baja
(silencio); estocada (silencio).
J. E. Colombo, de malva y oro. Pinchazo hondo y dos descabellos.
Aviso (silencio); media estocada desprendida (silencio).