Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 10:50 pm
Las cosquillas son un antídoto contra el mal genio, la
terquedad, la tristeza y el estrés según la edad de los niños, tienen múltiples
beneficios en el organismo entre ellos que estimula su cerebro.
Rodrigo Riaño, máster en Neurociencias del Instituto
de Neurociencias y Salud Mental de Barcelona y director del Departamento de
Psicología del Politécnico Grancolombiano, desde el punto de vista neurológico,
desde que nace el bebé, su cerebro está preparado para detectar las cosquillas
ya que se originan por un estímulo táctil.
Beneficios de las cosquillas
Desde los primeros meses de vida, y hasta los 3 años:
Favorecen la
maduración de las vías nerviosas de tipo sensitivo, que son las encargadas de
informar al cerebro sobre la llegada de ciertos estímulos, como un pinchazo,
calor, frío, entre otros.
Desarrollo de las vías motoras, aquellas que desde la
corteza cerebral envían información a distintas partes del cuerpo para
reaccionar frente a estos estímulos, en este caso las cosquillas.
En los niños más grandes
Genera una sensación de risa, especialmente si se
realizan en áreas sensibles como las mejillas, el mentón, la región plantar y
alrededor de la boca.
Con la edad varían las zonas de mayor sensibilidad. A partir de los 2 años los pies, la espalda, el estómago y las axilas se convierten en áreas estratégicas para sentir el estímulo.
Sobre las bondades de las conquillas, la psicóloga Catina Furlan refiere
“Es una ocasión para compartir con el niño un momento
agradable, alegre, en el que fortalezcan la unión familiar. Además, es una
terapia antiestrés que ayuda a la socialización, la expresión de emociones,
generar confianza y crea un contacto especial con quien la realiza,
especialmente si es su progenitor”.
Más beneficios
A nivel fisiológico, se cree que ayudan a tonificar
los músculos y a fortalecer el sistema inmune. Mientras se perciben, el cerebro
libera endorfinas, también llamadas hormonas de la felicidad, sustancias que
ayudan a sentirse mejor.
Otro beneficio asociado es que le permite a tu
pequeño ganar conciencia y respeto por su cuerpo, por eso resulta atractivo
hacerlas de manera didáctica. Puedes jugar con tus hijos a que una araña pasa
por sus piernas, estómago, brazos, para que disfruten y, al mismo tiempo,
aprendan.
¿Y si al niño no le gustan las conquillas?
Hay niños que no les gusta que re realicen consquillas, eso de debe respetar, apuntó la especialista Furlán. . “Se debe respeta sus gustos, porque la idea de este momento que todos se relajen y se diviertan y que no sean obligados.”
AGENCIAS