Mérida, Julio Lunes 27, 2026, 02:56 pm
En 1925, el Día Internacional del Niño
fue proclamado por primera vez en Ginebra durante la Conferencia Mundial sobre
Bienestar Infantil, es cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU)
establece el Día Universal del Niño para el 20 de noviembre.
Sin embargo, en Venezuela, esta
celebración se lleva a cabo hoy tercer domingo de julio de cada año. Ocasión
propicia para reafirmar nuestro compromiso frente a la infancia en Venezuela,
en medio del agravante deterioro social, económico y político del país, con
realidades como el flagelo de la migración forzada en la que los pequeños se
han quedado al cuidado de sus abuelos. Sin dejar de mencionar la privación de
derechos fundamentales como una educación de calidad, salud integral y
alimentación completa.
El Papa Francisco reflexiona sobre esta
realidad y nos recuerda que "una sociedad que abandona a los niños y que
margina a los ancianos corta sus raíces y oscurece su futuro... Cada vez que un
niño es abandonado y un anciano marginado, se realiza no sólo un acto de
injusticia, sino que se ratifica también el fracaso de esa sociedad".
Escuchar el Evangelio de hoy que nos
habla de la hospitalidad de Marta y María con Jesús, es la invitación abierta a
todos a dar hospitalidad a la infancia, es decir, abrir de nuevo las puertas de
un hogar que sabe escuchar, acompañar, compartir los pequeños detalles y buscar
la sabiduría del diálogo y el respeto. Sin dejar pasar el amor que todo lo hace
nuevo. Volvamos a reencontrar el hogar como fuego que no se apaga y da calor y
vida al mundo.
Los niños también nos recuerdan otra
cosa bella; nos recuerdan que somos siempre hijos, nos dice el Papa Francisco,
incluso si uno se convierte en adulto o anciano, aún si se convierte en padre,
si se ocupa un lugar de responsabilidad, por debajo de todo esto permanece la
identidad de hijo. Todos somos hijos. Y eso nos vuelve a llevar siempre al
hecho de que la vida no nos la hemos dado nosotros, sino que la hemos recibido ...dar
la vida siempre con la misma alegría, espontaneidad y ternura de los niños es
un reto grande en medio de una sociedad cada vez más deshumanizada.
Jesús nos recuerda, para entrar en el
Reino de Dios hay que "hacernos como niños", es la propuesta de vivir
con la inocencia y la pureza de corazón, al estilo de los niños que no guardan
rencor ni envidias en sus almas, como primer paso para hacer presente el Reino
del amor y la justicia en la tierra.
Que la celebración de este día no sea
solo regalo y fiestas infantiles, sino en verdad un asumir en serio la
responsabilidad frente a la infancia Venezuela por los caminos de la familia y
los valores.
Feliz día a todos los niños de nuestra
patria.
Mérida, 17 de Julio de 2022