Mérida, Octubre Jueves 08, 2026, 06:19 pm
A lo largo de sesenta y un años la emisora arquidiocesana
Radio Occidente (1100 en dial AM) ha
desplegado sus transmisiones y la historia la registra como la estación pionera
en la educación a distancia en Venezuela.
Fundada en 1961, un día ocho de septiembre, sus inicios
representaron una gran esperanza para el campesinado de la región andina, por
variadas razones. En aquellos años no existía la educación para adultos y menos
la de asuntos específicamente agrícolas y pecuarios.
Etapa de subversión comunista, apoyada por elementos de la izquierda nacional, su
programación vino a representar la
atención a sectores preteridos de la sociedad venezolana y un elemento para
enfrentar con eficacia las amenazas a la estabilidad social promovidas por el
eje rojo.
Vista a la distancia, la historia muestra a Radio Occidente
como el centro de irradiación cultural y educativa de mayor impacto social,
porque en cada comunidad campesina existió una escuela, con un transistor de
buena fidelidad y un facilitador del propio lugar.
Allí está una de las razones por las cuales no prendió en nuestra zona andina el morbo de la guerrilla, no obstante que uno de sus
promotores fue uno de los hijos de la ciudad de Tovar, Domingo Alberto Rangel.
La educación campesina llegó a ser de tanta importancia que
desde lugares lejanos de Apure, Lara y Portuguesa llegaron a Tovar comisiones
para solicitar la instalación de escuelas de esa novedosa modalidad.
Hoy, la estación sigue siendo la mejor escuela de locución y
producción de nuestra entidad federal, porque, al lado del sistema educativo
radiofónico, hay una programación local que refuerza la identidad y los
principios de vida de los andinos venezolanos.
Durante mi desempeño como alcalde del municipio Antonio Pinto Salinas mantuve
una cordial y franca relación con la emisora, lo que me permitió conocer en
detalle el esfuerzo comunicacional que se hace y esa bien sostenida ilusión de
su personal para servir a la comunidad, lo cual motiva el elogio porque allí se
hace un esfuerzo profesional y técnico que en otras latitudes tendría una
elevada recompensa monetaria.
Radio Occidente comenzó como un esfuerzo de todos los
habitantes del Valle del Mocotíes y
pueblos del sur merideño y hoy sigue
siendo una emisora metida en el corazón de todos, porque sigue respondiendo a
ese concepto de medio de comunicación al servicio del bien común.
Para todos los locutores, productores, periodistas, empleados
y directivos, mi palabra de afecto y apoyo. Ustedes hacen patria desde la radio. Ustedes con venezolanos útiles. Merecen plenamente nuestra admiración y
respeto.