Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 05:15 pm
Inicio estas palabras con un saludo muy especial para
el Párroco Rector de este Santuario en honor a Nuestra Señora de Regla al
Presbítero Aldemar Villasmil y a la vez le agradezco la invitación que durante
varios años me hizo para compartir con todos ustedes la gran fiesta de la Patrona de la zona del Mocotíes en la
advocación de nuestra Señora de Regla, a mis hermanos sacerdotes, que acompañan
esta importante celebración a las autoridades civiles en la persona del Sr.
Gobernador del Estado , Jehyson Guzmán, su señora esposa, Primera Dama del Estado,
al Sr Alcalde Yvan Puliti y demás autoridades que se dan cita hoy en este
sagrado lugar y a todos los fieles del querido pueblo tovareño y Zona del
Mocotíes. Bienvenidos todos a esta gran celebración, la cual se une al
aniversario número 62 de Radio Occidente 1.100 am, emisora en la que me inicié
como locutor y comunicador social.
Hoy nuevamente asistimos a la fiesta de la
natividad de la Virgen María, un día de gran gozo y júbilo en la iglesia merideña.
Un día especial para recordar con fe el nacimiento de la mujer elegida por Dios
para ser la madre de nuestro Salvador Jesucristo.
El nacimiento de la Bienaventurada Virgen María,
nos recuerda que Dios siempre cumple sus promesas y que tiene un plan perfecto
a través de ella y de su hijo Jesucristo para con todos nosotros. Desde el
momento de su concepción la Santísima Virgen fue preservada del pecado original,
siendo un ser llena de gracia y bendita entre todas
las mujeres,
puesto que su nacimiento fue un gran acontecimiento el cual nos preparaba y nos
anunciaba la llegada de aquel que traería la salvación del mundo, el Emmanuel,
el Dios con nosotros.
El Evangelista Mateo, nos presenta la
genealogía de Jesús que incluye a María en su linaje. Por medio de esta
genealogía podemos darnos cuenta como Dios ha venido trabajando a lo largo de
la historia de la salvación para prepararnos y llevarnos al camino de la
redención. La Santísima Virgen María, es parte importante de esta historia de
amor y fidelidad de Dios hacia su pueblo.
Con la natividad de esta grandiosa mujer
aprendemos la gran importancia de la familia y la comunidad en nuestra vida de
fe. María como muchos de nosotros fue también recibida con alegría y gratitud
por sus padres Joaquín y Ana, quienes reconocieron en ella el don especial que
Dios les había dado. Pidamos hoy de manera especial a Ella por los niños que
sufren el abandono de sus padres por diversas razones, pidamos a Ella por los
niños que se les niega el derecho de nacer con embarazos interrumpidos, por los
que sufren los avatares y consecuencias de las guerras, por los que no tienen
acceso a la educación, y a una sana y buena alimentación, por aquellos que les
ha tocado atravesar la tenebrosa selva del El Darién; entre otros tantos abusos
que hoy se cometen en contra de su dignidad y moral, queriendo imponerles leyes
y normas que destruyen sus proyectos de vida desde la infancia y que van en
contra del plan de salvación que Dios ha tenido desde siempre para toda la
humanidad.
María, la
consagrada a Dios desde su nacimiento, es llamada por el mismo Dios a una vida
de entrega, servicio y silencio. La respuesta8 que ella tuvo ante el anuncio
del ángel Gabriel, fue contundente e incondicional: “Hágase en mí según tu
palabra” (Lucas 1:38), aquí podemos ver el máximo ejemplo de humildad y
sencillez, pero sobretodo de obediencia a la voluntad de Dios. Ella nos enseña
a confiar plenamente en el plan de Dios siempre y a estar dispuestos a decir
“sí”, a su llamado, aunque no entendamos nada para el momento, nuestra actitud
y respuesta debe ser como la de María cuando la llamada viene de Dios.
En esta
festividad patronal en honor a nuestra Señora de Regla, renovemos nuestro
compromiso cristiano con el ejemplo de la siempre Virgen María a través de su
fe y entrega. Que esta fiesta, la cual
se ha celebrado durante tantos años, nos inspire a confiar como ella en Dios y
a estar dispuesto al servicio en nuestros hermanos más necesitados, como lo
hizo ella con generosidad, humildad y amor incondicional.
Hoy quiero
aprovechar la oportunidad para más que despedirme agradecerles queridos fieles
tovareños y de toda la zona del Mocotíes por la acogida que durante estos 24 años
como sacerdote y obispo, ustedes supieron darme. No quiero decirles que esta
será aquí mi última celebración porque uno nunca se va de donde es, de donde nació
y en Mérida están mis raíces. Mérida será siempre el lugar de regreso, de reencuento
con mi familia, mis amigos y hermanos como todos ustedes. Me voy, pero me quedo,
en el corazón de mi gente querida de Tovar, pues aquí inició todo, cuando en el
año 1999 me nombró el Excmo. Mons. Baltazar Porras, vicario parroquial de
nuestra Señora de Regla y bastó solamente un año para meterse ustedes en mi
corazón y yo en el de ustedes.
Me voy,
pero me quedo en tantas experiencias vividas y compartidas con la mayoría de
ustedes: en sus casas de familia, en momentos de alegría, de duelo, de éxitos,
como los matrimonios en las buenas y en las malas, en la salud y en la
enfermedad, en la vaguada y en la tragedia siempre estuve con ustedes acompañándolos.
Por estas razones y muchas otras que sería imposible mencionarlas una a una
porque el tiempo no me alcanzaría. Hoy decidí venir a compartir esta misa en
acción de gracias a Dios y a la Virgen con ustedes mis queridos hermanos.
Con esta
despedida, quiero encomendarlos a nuestra Señora de Regla, que ella los proteja
en su caminar de fe, que los fortalezca en los momentos de dificultad, los
llene de alegría en los días tristes que ella siempre sea fuente de ayuda y
consuelo para todos.
Les pido
que sigan unidos como comunidad cristiana de amor, que nada ni nadie los
divida, que sigan trabajando juntos por la construcción del Reino de Dios en
esta parroquia y en todas las parroquias de la zona del Mocotíes. Recuerden que
en la iglesia somos una sola familia y a cada uno nos corresponde desempeñar un
rol importante en ella.
Agradezco
de corazón a Dios y a nuestra Señora de Regla por el tiempo que hemos
compartido juntos, por las bendiciones recibidas y por el crecimiento
espiritual que juntos hemos experimentado.
Que Dios
los bendiga y los colme de su amor y paz. Que esta despedida momentánea sea un
hasta luego y no un adiós definitivo, pues tenemos un lazo de unión que nunca
se romperá entre nosotros aunque la distancia se interponga: la eucaristía y la
oración. Desde Punto Fijo los tendré muy presentes, espero que ustedes a mí
también. Me los llevo en mi oración y mi corazón.
¡Que Viva nuestra Señora de Regla!, ¡Que Viva Tovar y
su gente!, ¡Que Viva la iglesia! ¡Que Viva Venezuela consagrada al Santísimo
Sacramento del Altar!
Amén
+Luis Enrique Rojas Ruiz
III
Obispo Electo de Punto Fijo
Mérida, 08 de Septiembre de 2023
(Cortesía comunicación Continua)