La fecha está dentro de la prescripción constitucional de que debe ser durante el último semestre del año final del período, lo cual es importante para evitar la perversión en esta materia de tanta importancia. Lo que no evita que, a pesar de los cuatro meses y medio que nos separan, los períodos dentro del cronograma son reducidos y breves, especialmente si pensamos en que debe hacerse un esfuerzo institucional para la inscripción de los nuevos electores y para reubicar a los venezolanos en el exterior.
Avanzamos hacia una contienda que ya viene marcada por numerosos hechos contradictorios, distintos y diferenciados de otros similares, a lo largo de nuestra historia republicana. Por ejemplo, durante décadas vivimos en medio del bipartidismo adeco – copeyano, mientras que ahora estamos ante un panorama totalmente distinto.
Veamos detalles. La principal candidata opositora, la señora María Machado Parisca no tiene partido propio legalizado ante el poder electoral, lo cual es una desventaja. Al mismo tiempo, persisten las dudas sobre su inhabilitación que, más allá de lo jurídico, es un asunto netamente político. El asunto se sigue debatiendo en el exterior, mucho más que en Venezuela, lo cual tampoco había ocurrido en certámenes pasados.
Los principales partidos nacionales (AD, Copei, Voluntad Popular y Primero Justicia) tienen enormes dificultades debido a la situación de sus directivas enfrentadas por las intervenciones judiciales, por lo que su dirigencia conocida está al margen del asunto y, desde afuera, hacen esfuerzos por permanecer activos, especialmente ante la opinión pública.
No tendremos dos candidaturas fuertes compitiendo en solitario, sino que habrá numerosas opciones, mientras se prevén hechos insólitos entre los candidatos como declinaciones y sustituciones inesperadas, lo cual no ha sido una constante en la vida nacional.
Las elecciones están marcadas, desde ya, por la presencia activa de naciones del mundo, a través de numerosas declaraciones, en las cuales, y es lo ocurrido hasta ahora, presionan para que el proceso sea limpio y transparente, como lo ha hecho la potencia del norte (USA), cuyos voceros han dicho que esperan hasta abril para que se acepte la postulación de la señora Machado. Sin embargo, este fin de semana se conoció que el CNE no permite la inscripción de Machado a través del sistema en línea.
Claro, el anuncio de la fecha electoral y la inscripción de los aspirantes deja como límite lejano el mes de abril, cuando el gobierno de la Casa Blanca previó hacer anuncios importantes, siempre calificados por el régimen venezolano como injerencistas.
De tal manera que ya tenemos elementos absolutamente novedosos como para ir evaluando hechos que serán parte de la nueva historia venezolana. Uno de ellos es la circunstancia de que el caso de ganar la oposición democrática, solo será seis meses más tarde cuando asuma el poder. Antes hubo una vacancia inferior a tres meses y luego de un mes.