Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:03 pm
Durante el mes de octubre la Iglesia en Venezuela
celebra el mes de la Biblia,
animados por la
coordinación del área de Animación Bíblica de la Pastoral perteneciente al
Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano, bajo el lema “Señor enséñanos a orar”, tomado del Evangelio de Lucas
11, 1-13, toda una invitación abierta a las comunidades cristianas y a la
familia, “Iglesia doméstica”, a convertir el mes de la Biblia en una verdadera
escuela de oración en toda la patria.
En la lectura meditada y orante de la Palabra no solo
contemplamos esperanzados las obras de Dios y descubrimos su amor, sino que le
suplicamos al Señor que con su misericordia nos enseñe el modo de orar, de
comunicarnos con Él, de entrar en su presencia y descubrir que no solo de pan
vive el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4,4).
En Venezuela, se fijó como mes de la Palabra de Dios,
el mes de octubre, para hacer memoria
agradecida a la fecha de fundación de la Sociedad Bíblica Católica
Internacional (Sobicain), que presta su servicio evangelizador en nuestro país
desde 1992. Se trata de una campaña bíblica enmarcada en
las dimensiones de interpretar, orar y evangelizar con la Palabra de Dios desde
la Animación Bíblica de la Pastoral.
En comunión con la Iglesia universal, la oración desde y con la Palabra
de Dios, nos prepara al gran jubileo del año 2025,
como lo señala el mismo Papa Francisco, “la esperanza se alimenta con la
oración… oramos ante todo para recuperar el deseo
de estar en la presencia del Señor, de escucharlo y adorarlo, dialogar con Él,
vamos a promover la centralidad de la oración individual y comunitaria”.
Por ello, el Concilio Vaticano II, en su Constitución Dei
Verbum “recomienda insistentemente a todos los fieles, especialmente a los
religiosos, la lectura asidua de la Escritura para que adquieran la ciencia
suprema de Jesucristo (Flp 3,8), pues desconocer la Escritura es desconocer a
Cristo” (DV, 25).
La metodología para una fecunda meditación de las
Sagradas Escrituras es la lectio divina,
medio de acercarse a la Escritura que alimenta la espiritualidad, fomenta la
oración, edifica la comunidad, impulsa la misión, iluminando la sinodalidad y
favoreciendo la santidad durante muchos siglos, hasta el día de hoy.
Los pasos a seguir, primero. Ambientación, creando
las condiciones propicias para el mismo. Ello incluye la acogida, la oración y
de ser posible, un canto. 2.
Encuentro con la vida, a partir de unas palabras de reflexión,
compartir los acontecimientos propios de la vida. 3. Encuentro con la Palabra: Proclamar,
leer, entender, acercarse, meditar. Lo importante es interpelarse y estar
abiertos a la escucha. 4.
Reflexión, es dejarse cuestionar por la Palabra escuchada. 5. Compromiso: consigo
mismo y con la comunidad a vivir en continua conversión. 6. Oración para agradecer los dones recibidos.
El Papa Benedicto XVI en su Exhortación Apostólica
Postsinodal Verbum Domini nos ofrece pautas para conocer, interpretar y
vivir el mensaje bíblico, acotando que la Palabra de Dios es Cristo mismo (VD
7), y deberá ser leída “desde el corazón del texto al corazón del creyente de
hoy” bajo la influencia del Espíritu Santo en el contexto del misterio pascual
(VD 29b).
La coordinación del área de Animación Bíblica de la
Pastoral, dirigida en Venezuela por el Padre Antonio Arocha y en nuestra
Arquidiócesis de Mérida, por el Padre Emerson Mora, nos han contribuido con
herramientas pedagógicas para que los agentes de pastoral y todos los fieles
que participan a distintos niveles en la Iglesia, puedan conocer y ahondar en
la Escritura, hacer experiencia de fe en esa búsqueda permanente de encuentro personal
con Jesucristo.
Entre las muchas iniciativas que se pueden realizar en
las pequeñas comunidades cristianas o a nivel parroquial o diocesano están las
siguientes: Procesiones con la Palabra por las calles, jornadas misioneras
bíblicas, conferencias sobre temas bíblicos, encuentros bíblicos con el
material del mes de la Biblia, entronización con la Palabra de Dios en sus
hogares y hacer la lectura en familia, la promoción de la biblia en la
catequesis parroquial, carteleras, colecta de Biblias dadas en donación a los
enfermos, encarcelados o a las familias más pobres, entre otras tantas.
La invitación es a reflexionar
sobre nuestra fe, sobre nuestro compromiso en el mundo de hoy, en los diversos
ámbitos donde estamos llamados a vivir, de modo que pueda ser alimentada una
renovada pasión por la Evangelización del hombre moderno. Pongamos nuestra
atención para que Venezuela: ¡Ore y camine con la Palabra de Dios!
Mérida, 6 de octubre de 2024.