Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 05:58 pm
La Contratación
Pública Sostenible (CPS) es el proceso mediante el cual las entidades del
sector público satisfacen sus necesidades de bienes, obras y servicios teniendo
en cuenta el medioambiente, la sociedad y los derechos humanos. Es una
estrategia clave para avanzar en la meta de mitigar el cambio climático a
partir del compromiso gubernamental de reducir los impactos ambientales de sus
actividades. Esto implica mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos,
promoción de prácticas amigables en el ambiente, cambios en el marco
institucional a favor nuevos criterios de selección de proveedores, entre otras
acciones que están cambiando la manera como los gobiernos realizan sus compras.
En este
orden, la contratación pública juega un papel preponderante en economías
emergentes con altas demandas de infraestructura. Tanto para responder a las
necesidades de la población, como para evitar el uso de prácticas tradicionales
altamente contaminantes, la CPS es una estrategia útil para garantizar obras
que cumplan con metas de sostenibilidad. Al respecto, una efectiva CPS requiere
marcos políticos obligatorios y comprensivos, complementados por regulaciones
específicas para sectores altamente contaminantes como transporte,
construcción, industria y gestión de residuos.
De igual
manera, la CPS invita a los gobiernos a la adopción de principios de economía
circular que permitan minimizar los residuos, mejorar la eficiencia de los
recursos e incluso generar resultados ambientales positivos en las actividades
conexas a la acción pública. Por ejemplo, el uso de materiales de construcción
verdes puede reducir el consumo de energía y agua incorporado en productos como
el acero y el cemento, lo que incluso permitiría disminuir su huella de carbono.
En el sector
construcción, una práctica común es que la asequibilidad, disponibilidad y
durabilidad se priorizan a expensas de los costos ambientales. En este orden,
la CPS promueve el diseño sostenible de edificios, donde se alcance el uso
eficiente de los recursos, la mejora de la circularidad y durabilidad, y se
apueste por la reducción de los residuos. En otras palabras, se incentiva el
uso de sistemas de construcción eficientes en energía y agua, así como de
tecnologías inteligentes y bajas en carbono que pueden mejorar
significativamente el rendimiento ambiental de cualquier edificación.
Por otra
parte, cambiar la forma como los gobiernos realizan sus compras es un desafío
de enormes proporciones. Principalmente porque muchos de ellos han consolidado
estructuras burocráticas que permiten responder solo a sus grupos de presión, representan
barreras comerciales no arancelarias que aumentan los costos de la relación con
el sector público y limitan la adopción de prácticas amigables con el
medioambiente. A esto se le suma la fragmentación en el actual marco de
gobernanza ambiental en la mayoría de países del mundo, que impide lograr mayor
coordinación con el sector privado e incrementa las brechas entre los
responsables de asignar recursos gubernamentales.
A través de
la CPS, los gobiernos pueden facilitar una transición verde, construir
economías resilientes y dejar un legado positivo para las generaciones futuras.
Por ende, resulta necesario integrar consideraciones ambientales vinculantes y
ambiciosas dentro de las licitaciones y contratos públicos, adoptar criterios
ambientales obligatorios, además de mejorar el conocimiento de los responsables
políticos de las decisiones presupuestarias.
(*) @ajhurtadob
IMPORTANTE
El Portal de Noticias Frontera Digital no se hace responsable de todas las opiniones que se emitan en este sitio puesto que son de carácter individual de las personas, y no necesariamente reflejan la posición editorial de este Portal de Noticias