Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 11:11 pm
La Asociación
de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se encuentra en una posición
privilegiada para enfrentar los desafíos internacionales de 2025, superando a
muchas otras regiones del mundo debido a su fuerza económica y su enfoque
estratégico en las relaciones internacionales. En este orden, la creciente
rivalidad entre los Estados Unidos y China, la desaceleración económica
mundial, la imprevisibilidad del nuevo liderazgo estadounidense, los múltiples
conflictos bélicos, así como los abruptos cambios generados por las nuevas
tecnologías plantean retos significativos a nivel planetario que no pueden
atenderse solo con robustos liderazgos nacionales. Al respecto, son necesarios
mayores esfuerzos regionales y la ASEAN, bajo el liderazgo este año del
Gobierno de Malasia, combina perspectivas de crecimiento económico, alta
inversión extranjera directa, expansión comercial y más cooperación regional.
Durante 2024,
el sudeste asiático atrajo inversiones de diversas fuentes. Empresas
tecnológicas estadounidenses establecieron centros de datos en la región,
mientras que fabricantes japoneses, surcoreanos, europeos y chinos trasladaron
operaciones para evitar los aranceles impuestos a sus productos en los Estados
Unidos. Esta dinámica refuerza la ventaja económica de la ASEAN, aunque no está
exenta de riesgos. Por ejemplo, si la nueva administración estadounidense impone
tarifas a países como Vietnam por desequilibrios comerciales, las ventajas de
deslocalizar la producción podrían disminuir, afectando incluso a las
industrias de mayor valor como la de semiconductores.
En el ámbito
político y de seguridad, la ASEAN ha mantenido una postura pragmática y
flexible, evitando alinearse exclusivamente con una potencia. Indonesia, por
ejemplo, se unió a los BRICS desde enero de 2025, pero también busca ingresar a
la OCDE en lo que resta del año. En temas de seguridad, Singapur coopera
militarmente con China, mientras que seis países de ASEAN participaron en
ejercicios marítimos con los Estados Unidos en 2024. Filipinas, bajo su actual
liderazgo, ha adoptado una postura de más enfrentamiento hacia China en el Mar
del Sur, a la par, China ha fortalecido su influencia en Camboya, apoyando el
desarrollo de la base naval de Ream. En este sentido, el mayor reto que
enfrenta la región es preservar su autonomía estratégica frente a una posible
intensificación del conflicto entre los Estados Unidos y China; y su rica
tradición de enfoques diplomáticos que combinan pragmatismo e inclusividad
puede ser la solución.
Históricamente
los países del sudeste asiático han priorizado sus intereses económicos y han
practicado una política de equilibrio entre potencias. Sin embargo, el enfoque
de la ASEAN va más allá del simple pragmatismo, ya que la asociación en su
conjunto enfatiza la construcción de una comunidad regional y la unidad como
pilares de su seguridad.
Además, la
inclusividad como estrategia refleja la apertura de la ASEAN a todas las partes
independientemente de sus ideologías. Esta disposición a dialogar con todos se
institucionaliza en foros multilaterales y cumbres de cooperación donde se
fomenta el multilateralismo paciente frente a las prácticas minilaterales más
rápidas pero discriminatorias.
En el actual
contexto mundial incierto, la ASEAN aporta una experiencia histórica valiosa.
Su flexibilidad en el compromiso político y económico, junto con su historial
en la construcción de relaciones inclusivas, la posiciona para negociar e
incluso influir en el nuevo orden global en construcción.
@zerpasad