¿Rusia "no se deja" de Occidente? ¿Ucrania podría regresar a país "atómico"? ¿EEUU
y Europa pagarán la deuda de siglos contraída con África, Asia y América Latina? por Alirio Liscano
Alirio Liscano
Son preguntas difíciles de responder cuando el juego parece "trancado" y sólo se oyen las amenazas del Occidente delictivo. Sensatos son en esta hora los presidentes Putin y Maduro y
Claudia de México que es brillante. El primero cuando señala que Rusia reclamará 300 mil millones de dólares del pueblo ruso que los ha "deglutido" la Banca Europea, lo que explica que Lavrov les gritara desde Qatar "No roben tanto", mientras el líder trabajador de Venezuela declaró hace días que vamos por el rescate de Citgo y las más de 1500 estaciones de gasolina y lubricantes en territorio norteamericano, "hechas trizas" por las garras sangrantes de Juan Guaidó, Leopoldo López y María Corina Machado con el apoyo de Joe Biden y su extinto gobierno. El de Venezuela es un "caso policial" pues se trata de ladrones que claman castigo con su "cara de yo no fuí". El Oso Polar "no se ha dejado" ni con la guerra inducida por La Casa Blanca ni con las sanciones hamponiles. Y Maduro les ha resultado un "hueso duro" de la Patria Grande mestiza. Apelaremos a todos nuestros recursos para rescatar este patrimonio de los venezolanos, dijo el líder del Chavismo en el inicio de su tercer mandato hacia la consolidacion del Poder Popular. Ucrania no podrá "nuclearizarse" de nuevo, está "sola y aislada". Y el tema patrimonial es sagrado para las naciones del Sur Global, eso sí, con una presión sostenida y creciente por delante. ¿Por fin el "centro" pagará algo? Netanyahu y Zelensky seguirán con su "carnicería privada" contra los palestinos y amigos, por un lado y contra la juventud militar eslava inmolada sin banderas en Kursk, por la otra; en el interin sigue la crisis climática y el flagelo pandémico global, al tiempo que órganos multilaterales se "tambalean" (ONU, OEA, CIP, OMC y OMS) y algunos estados europeos parecen "necesitar aliento". No luce reversible la crisis neoliberal. Sin embargo, el Mundo Multipolar y Pluricéntrico continúa volando con un poderoso "viento de cola". Nosotros Venceremos. AL