Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 09:24 pm
La arepa es “Creación de nuestros aborígenes originarios, lo que significa
antigüedad de siglos, persiste sin falta en nuestra mesa y sus características
la hacen condumio rápido y la posibilidad de rellenarla con múltiples y
sabrosas adiciones la convierten inclusive en plato de resistencia” y
de subsistencia en la Venezuela actual agregaría.
José Rafael Lovera (1939 – 2021)
Como nota curiosa el vocablo no se encuentra registrado en el
diccionario y de entrada nos asalta la duda: ¿Qué es un arepólogo?, ¿A qué se
dedica?, ¿Realmente existe?, ¿Quisiera conocer uno?, en lo personal no sabía de
su existencia, pero si los hay de carne y hueso, sin relleno y no son de
harina.
Al arepólogo lo podemos definir como un especialista o catador de arepas
que de alguna manera todos lo somos. Hemos crecido entre el olor de la arepa
expuesta ante el budare y el aroma del café servido de puro o de puntal,
cifrados en nuestra memoria, en especial en Los Andes. La arepa reemplaza al
tetero o le hace competencia.
El arepólogo es el presentador
oficial de la arepa ante el mundo, tratando de convencer acerca de su deleite,
su versatilidad y polifacética en sabores, hasta lograr que hoy por hoy su
consumo es aceptado en el mundo. Además, que con el éxodo venezolano la arepa
ahora está presente en más lugares del planeta, donde quiera que este un
paisano.
Les confieso que tampoco sabía que era un arepólogo hasta
que hace 15 días me llamó uno para venir a Tovar y grabar con los areperos más
singulares o reconocidos de la zona. Su nombre Ricardo Estrada Cuevas de antepasados tovareños, su bisabuela Anais
Alarcón -criada en la familia Burguera-, casó con Florentino Estada Ospina el
famoso torero “Sastrecito” que en la
década del 30 del siglo pasado venía desde Manizales, Colombia a torear en el
Circo Olimpia durante la temporada septembrina. Aquí en Tovar, se cortó la
coleta y cambio la muleta por la máquina de coser para hacer honor a su apodo.
Radicado en Mérida con doña Anais abrieron “Modas
Estrada” y luego se fueron a Caracas.
Ricardo Estrada Cuevas (Caracas, enero 23 de 1966) graduado de Comunicador Social (UCAB, 1990), realizó Curso de Arte Culinario (CEGA, 2003 - 2004) y Diplomado de Cultura en Vinos y Spirits (UMC, 2004) es un estudioso y amante de la arepa al punto que de ella sacó el nombre de su oficio: arepólogo. Autor de los libros: Arepólogo (2020, corregido y aumentado 2021) y ¡La arepa es una fiesta! (cuento, 2022)
El domingo 23 lo acompañé en su recorrido grabando las famosas Arepas de Tomás, emprendimiento que data de 1962 -hoy atendido por su hijo-, y el lunes 24 en amena charla con las alumnas del Colegio La Presentación, allí aprendí de su oficio al escucharlo dramatizar al personaje autobiográfico Teo del libro ¡La arepa es una fiesta! dedicado a los niños que empieza con la palabra mágica AREPERA que se lee igual de izquierda a derecha o al revés. Que no es otra cosa que la venta de arepas. El único alimento que transversalmente une e identifica a los venezolanos.
En su cuento Teo nos va relatando sus vivencias familiares y su sueño de ser arepólogo que le tocó inventarlo, aunque al final sus abuelos le dicen con claridad meridiana que si “…quería ser un arepólogo, entonces tenía que compartir mis recetas. Así se mantendría la tradición y en todas partes del mundo se comerían arepas de lo más sabrosas” Muy sabía reflexión en un mundo donde nos enseñan o motivan a ser especialistas en algo, pero nunca a compartir el conocimiento y terminamos siendo narcisistas de lo que sabemos o creemos saber.
Lo cual no ocurre con Ricardo Estrada Cuevas, quien se ha convertido en un trota arepas, yendo de pueblo en pueblo tras su búsqueda y encuentro, las recopila, las clasifica, las degusta e intercambia sus recetas como buen como buen embajador de la arepa. Su libro Arepólogo -que puede ser adquirido por Amazon.com- es un tratado sobre la arepa, con un repaso de su historia desde la nativa, la americana y la europea, en 15 capítulos donde la clasifica en sus tipos, por regiones y sus rellenos de oriente a occidente, de norte a sur.
En Venezuela de acuerdo al libro Arepólogo encontramos las arepas de maíz pilado, blanco o combinado con otros cereales y legumbres: plátano, quínoa, avena, yuca, auyama, remolacha, zanahoria, calabacín, etc. Asadas o fritas. Dulces o saladas. De chicharrón y carnes, con embutidos. Andina y Pampura (Lara). Viuda (sin relleno), Dominó (caraotas y queso blanco), Reina Pepiada (pollo horneado desmechado, aguacate y mayonesa), Pelúa (carne mechada y queso amarillo), Catira (Pollo desmechado con queso amarillo), Sifrina (ingredientes de la Reina Pepiada con queso amarillo rayado), Llanera (Tomate, queso guayanés, carne asada y aguacate), Rumbera ( pernil de cochino con queso amarillo rallado) y La mulata de Ximena Montilla (con su masa de chocolate, rellena de cambur, fresa y sirope de chocolate), faltan muchas más y usted agrega las de su preferencia… se me hizo la boca agua, voy a preparar mi arepa dulce con hinojo, relleno de mortadela de pollo con queso blanco, la mata hambre. Buen provecho.
Nada más rico en Venezuela que una buena arepa con el relleno que este al alcance, es el “Pan nuestro de cada día”, con justeza alguien de manera anónima afirmó que: “La vida es como una arepa, sabe a lo que uno le ponga”
Gracias Maestro Ricardo por sus enseñanzas, antes de partir disfrutados del conversatorio Un viaje a través de la arepa en el Centro de Saberes y bajamos el telón el lunes grabando en La chochinota con la preparación de tres arepas rellenas con la combinación de la charcutería ahumada hecha por su propietario Luis E. Gutiérrez “Lalo”, con la mejor atención familiar. Un lugar para saborear de las mejores arepas cuando visiten Tovar o si la prefieren tradicional en la Arepera de Tomás y no más.
Néstor
Abad Sánchez
Casa
de los Saberes de Tovar, marzo 28, 2025