Luis Herrera Campins hoy y mañana ... por José Luis Vásquez
Por José Luis Vásquez
Ha sido para mí reconfortante, durante estos meses próximos al Centenario del Presidente Luis Herrera Campins, haber escuchado de tantos venezolanos de bien que trabajaron y le conocieron, explanar con tanto orgullo, cariño y respeto sus dotes de estadista, escritor, visionario, político y conciliador. Pero me ha llamado la atención su don de gente, hombre sencillo, simpático, ocurrente, a su vez culto, amante de las artes, sobre todo las culinarias según lo denotaba su robusta corpulencia.
Hoy en el día central de los homenajes, no quiero ahondar en sus aportes y logros porque seguramente los oradores designados en todo el país y sobre todo el Ingeniero Oscar Lujano en Mérida, hará gala de su pluma y del profundo afecto que tuvo para con él Presidente Herrera.
El tiempo suele ser el mejor, incluso el único elemento reivindicador de las acciones de los hombres, la posteridad cuando no se persigue tanto como a la gloria deja a los hombres la certeza de dejar huella, esa que transforma y eleva el nivel de bienestar de los seres humanos, eso lo consiguió Luis Herrera y tantos hombres de bien que le acompañaron a él, y a todos los que construyeron los mejores años de vida civil republicana que ha vivido el país.
Prueba de ello, los testimonios mostrados por esa extraordinaria comisión en su trabajo impecable a nivel nacional y muy afectuosamente en Mérida.
He dicho, que debemos más que recordarlos, imitar sus acciones y hacer nuestras sus convicciones y principios, debemos asumir el compromiso de no olvidar sus aportes y sacrificios, es necesario reescribir la historia de Luis Herrera de tantos venezolanos, hacerla didáctica y amena, como fueron éstas entrevistas, para que los jóvenes, pero sobre todo nosotros mismos, entendamos la dimensión del aporte de estos hombres y mujeres.
Somos legatarios de estos testimonios de vida, convirtamos parte de nuestra energía en ser los nuevos escribanos del pasado reciente de Venezuela, no permitamos que el oscurantismo comunista nos quité la gloria de la democracia civil y republicana construida por Luis Herrera Campins, que sus acciones sean el camino de nuestro proceder.