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Así nació el Centro de Amigos de Tovar por Néstor Abad Sánchez

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Por Néstor Abad Sánchez



Dedicado a Rafael Leonardo Ramírez Arellano, un socio ejemplar 

“…fue donde por primera vez tuve contacto directo con los amigos de mi padre, con quienes jugaba bolas criollas porque esa era su segunda casa y fueron ellos quienes me contagiaron su pasión por el Club y me enseñaron la disciplina que se requería para ser miembro de tan prestigiosa Institución

Palabras de presentación de la actual Directiva 2024 al 2026

La creación, inauguración y consolidación del Centro de Amigos se fundamenta en las siguientes fuentes coetáneas: 1) El primer Libro de Actas del Centro de Amigos del 2 de mayo de 1928 al 15 de septiembre de 1930, 2) el semanario Tovar que circuló del 12 de agosto de 1927 a 1929(1) y 3) La Guía de Tovar de 1928 que salió al público el 12 de enero de 1929. Curiosamente no existe ningún testimonio en el Libro de Actas del Concejo correspondiente a dicho año(2) ni en el primer tomo de la Guía General de Venezuela de F. Benet de 1929.

Señala José Rogerio Gutiérrez, en la Guía de Tovar al referirse a las “instituciones sociales y públicas” del municipio Tovar, que el Centro de Amigos: “Fundado el 13 de mayo de 1928. Le dio vida un cúmulo de adolescentes, y bajo los auspicios del entusiasmo juvenil, ha ido con pasos agigantados hacia la meta de sus encomiables aspiraciones”(3), este reconocimiento se produce a escasos ocho meses de la creación del Club y coincide con el testimonio que dejó por escrito Don José Juan Uzcátegui Rangel, quien siendo un mozalbete de 17 años participó en la iniciativa de crear el Centro de Amigos: “Un domingo tovareño como taurino, por allá en el año 28, después de haber corrido y capoteado unos bravos toros, de Cucuchica o el Cacique, en los corrales de aquel Matadero, que de paso teníamos la confianza de un burladero. Un entusiasta y corajudo grupo de aficionados y amigos, entre capotillos y el espirituoso hinojado playero de Dn. Liborio; sintió, el llamado social, cultural y taurino que Tovar siente y lleva muy hondo; vaya inspiración cuando se lanzó ese grito; allá iba e iba un futuro, hoy El Centro de Amigos”(4), el grito de guerra fue contra el Club Tovar inaugurado en enero de 1926 y al cual a esos muchachos les estaba imposibilitado asociarse y menos participar por lo oneroso de la membresía. “(Ese grito, hoy historia, vibró en la calle Bolívar, frente al Club Tovar, en ambientes de la sucesión Rosales)” y hoy a escasos 4 años de su Centenario (1928 - 2028), ese grito debe renovarse nuevamente con el rescate del Centro de Amigos y su renacer definitivo del Tovar “…social, cultural y taurino” de siempre.

Los hombres que con espíritu emprendedor, revolucionario y visionario emprendieron la feliz iniciativa de constituir otro centro social en contraposición al Club Tovar, cuyos socios fundadores-propietarios debían aportar para ingresar la “suma de quinientos bolívares”, los contribuyentes “cien bolívares” y “…una cuota mensual de doce bolívares”(5), una fortuna para la época y ahora también, nunca se imaginaron que estaban a la vanguardia de la sociedad de su tiempo, recordemos que el Tovar de 1928, era un centro poblado con 9 calles y 8 transversales, 1921 casas, 11.069 habitantes de acuerdo al censo de 1926 y en sus zonas aledañas unas cuantas fincas, pero que a diferencia de hoy contaba con dos imprentas en servicio: la de Vicente de Jesús (c.1886) y la de Ramón de S. Mesa, tenía en su haber 43 periódicos publicados, de los cuales circulaban: Tovar (1927 - 1929), Orientaciones (1926 - c.1930) y El Mirandino (1924 - c.1930) De ser cabeza de León, ahora somos cola de ratón.

José Juan Uzcátegui en su evocación inmortaliza a esa juventud tovareña “con ideales y espiritualidad” que dejaron una profunda huella: “Luis Alipio Burguera, J. J. Rosales (El Califa), Belisario Gallegos Ortiz, Luis Parada, Carlos Armas, Chucho Marquina (Chorizo), Juan Hernández, Pedro Berthé Omaña, Francisco Pulido (El Bobo), Luis y José Gregorio Vivas; los ganaderos que nos cedían los bureles: Ezequiel Ramírez, Héctor Cordero, Luis Márquez (Chevrolito) y otros que se me escapan, por aquello, el tiempo” Sin lugar a dudas, esa juventud y nos lo señala el mismo José Juan, rompió “…esas secuelas de pueblo victorioso y conforme” y se abrieron paso para legarnos “Un Tovar que va y va, social, cultural, económica y taurinamente, por el cielo venezolano y …por el mundo del toro”(6)

Apegado a las fuentes documentales y de acuerdo a lo que quedó plasmado en el primer libro de Actas del Centro de Amigos, debo señalar en honor a la verdad que el 2 de mayo de 1928 se reunieron de manera extraordinaria los señores: “Luis A. Burguera, Juan Bautista Molina, José H. Araujo, Juan Hernández, Carlos Armas h., B. Gallegos Ortiz, J. de J. Rosales y Luis F. Parada para tratar de mutuo acuerdo sobre la formación de un Centro el cual llevará por nombre ´Centro de Amigos´”, para discutir el objetivo del Centro que fue aprobado, seguidamente dieron lectura a varios artículos del Reglamento y su aprobación fue pospuesta para realizar mediante votación secreta la elección de la Mesa Directiva, que quedó constituida de la siguiente manera: “Presidente: J. de Jesús Rosales, vicepresidente: Luis A. Burguera, secretario: B. Gallegos Ortiz, tesorero: Luis F. Parada y administrador: Juan H. Hernández”(7)

Cuatro días más tarde, el 6 de mayo se reúnen nuevamente de manera ordinaria para continuar la lectura y aprobar por unanimidad los Estatutos y en vista que: “Los señores J. M. Rondón y José M. Araujo manifestaron su imposibilidad para poder ser Socios Fundadores del Centro…” quedando dispuestos a ser “Socios Contribuyentes”. Aprobada la renuncia entra en consideración que de acuerdo a los Estatutos deben ser como mínimo 10 los socios fundadores y disponen conversar con otros ciudadanos a fin que se incorporen con esa membresía. El presidente propone que: “…cada uno de los Socios Fundadores debe prestar al Centro una silla y cualquier otro mueble para la mejor organización y comodidad del local” Se dispone averiguar el precio de los talonarios de ingresos y discuten que el alquiler del local quedó convenido con el señor Ramón María Rosales en 30 Bs., ofreciéndole 6 Bs. más para que incluya un comedor. “Quedando cerrado el negocio en Bs. 36 por las dos piezas pero este precio solamente un mes, pagándole después a Bs. 40”(8)

El 10 de mayo se reúnen otra vez de manera extraordinaria para considerar el ingreso de Pascual Solano como Socio Fundador, quien de inmediato firma el acta de instalación y pasan a considerar que cada fundador podía invitar a un amigo para el día de la inauguración, quedando conformada por votación la siguiente lista: “Rafael Guerrero votó J. de J. Rosales. José H. Araujo voto Luis A. Burguera. J. M. Rondón votó B. Gallegos Ortiz. Vicente E. Ramírez votó Juan Bautista Molina. José de J. Ramírez votó Luis F. Parada. Luis Armas votó Carlos Armas h. Domingo Lupi votó Pascual Solano. Manuel F. Molina votó Juan Hernández. Alipio Burguera votó Jesús María Marquina y Henrique Burguera votó Luis Rondón M.” De inmediato se fijó la inauguración para el domingo 13 de mayo a las 2 p.m. Pasado este punto, se trató de la incorporación de nuevos socios contribuyentes quedando previsto discutirlo una vez realizada la inauguración y comisionaron a los a los socios J. de J. Rosales y Luis A. Burguera para la compra de la Bandera del Club(9)

El semanario Tovar en su edición vespertina del 13 de mayo de 1928, tituló el advenimiento de la siguiente manera: “´Club de Amigos´ Con este simpático nombre acabase de fundar es esta ciudad un centro deportista, integrado por varios jóvenes de nuestra sociedad…”(10) Por Razones que desconozco no se levantó acta ni se dejó constancia del acto formal de la inauguración, aunque al fondo de la mesa donde se reunió la directiva quedó por muchos años de manera emblemática la copia caligrafiada y enmarcada con la transcripción del Acta de Fundación y nombramiento de la primera Junta Directiva el 2 de marzo de 1928, que incluso en facsímil fotográfico fue entregada a todos los socios con motivo de las Bodas de Plata el 13 de mayo de 1953.

En conclusión, lo que se ha celebrado en estos 97 años, son los aniversarios de la inauguración del Club, no de su fecha de creación ni el nombramiento de su primera Directiva que fue el 2 de mayo. Aunque por la lectura de los documentos seguramente hubo reuniones anteriores al 2 de mayo, al punto que ese día los Estatutos ya estaban redactados. Tampoco en ninguno de los tres periódicos que circulaban para la época quedó crónica alguna que detalle el acto de inauguración, que debió ser por todo lo alto con asistencia de los 10 socios fundadores, los 10 amigos invitados y las autoridades. Ese día flameo en todo lo alto por primera vez la bandera “gualda y grana” de tres metros de ancha por uno y medio de alta ¿Qué inspiró esos colores o quien los escogió, lo ignoro?, sabemos que la idea del Centro de Amigos está íntimamente ligada a la afición de los muchachos de la época por la fiesta brava… aunque el color amarillo del envés del percal se considera de mala suerte en el toreo y está comprobado que los toreros que han recibido cornadas mortales vestían trajes de color azul, rosa o grana. El color amarillo trae consigo mal fario mientras que el color gualda está ligado a la elegancia, a la pasión y al poder o quizás fue una demostración más contra el status y etiqueta del negro impuesto por el Club Tovar, ubicado diagonalmente, donde estaba izada su bandera “…de color rojo, con un monograma del Club, de color blanco”

Así nació el Centro de Amigos, decir lo contrario es mera especulación. Su génesis fue el resultado de una obra colectiva después de un domingo taurino, un grito de la juventud rebelde ante la sociedad conformista que vivía de la bonanza del café. La insurrección de los patiquines contra los pavorreales(11) de la oligarquía tovareña.

Lamentablemente los cuadros, símbolos, álbumes de fotografías, correspondencia, periódicos, libros de actas, contables y de su biblioteca creada en 1929 y reinaugurada en 1952 desaparecieron, como se esfuma por arte de magia todo en este país sin anales y sin memoria del pasado. Bien lo afirmó, don Enrique Bernardo Nuñez Rodríguez, nos parecemos a: “...aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar sus huellas De milagro no desapareció el Club en manos de quienes pretendieron expoliarlo entre el 2015 - 2021, una historia roja rojita aun por escribir para que el degredo de la historia se encargue de ellos.

En las actas de las sesiones a partir del 13 de mayo de 1928 está la constancia del devenir del Centro de Amigos y de su acción social en pro del progreso y bienestar del pueblo tovareño. Por su contenido los libros de acta que se salvaron de la rapacidad constituyen un punto importante para el esclarecimiento de hitos y sucesos trascendentales en el devenir histórico del pueblo, de la contribución de sus hijos y desenvolvimiento de la sociedad tovareña. En sus páginas está inmerso una especie de catálogo de viajeros, ya que se señala con exactitud, los viajes hechos por algunos consocios. En síntesis, podemos decir que el Centro de Amigos adelantó a Tovar al siglo XXI. Corresponde ahora a los actuales socios y socias del Centro, como herederos de este gran legado constituirse en propulsores del Tovar del tercer milenio, en hacer realidad las esperanzas del ayer y sobre todo de trabajar de la mano con las autoridades, las instituciones y grupos que hacen vida en Tovar, deslastrando los intereses personales o políticos partidistas, ahora los objetivos del Centro deben adecuarse a los tiempos modernos, pero prevaleciendo el bienestar común, social, cultural, deportivo y patriótico que hace 97 años inspiraron a los fundadores. 

No está de más recordar de nuevo y a manera de aliento, una frase que fue emblemática en la lucha del rescate (2015 - 2022) y que debe convertirse en precepto o slogan institucional: “Tovar es el Centro de Amigos y el Centro de Amigos es Tovar”.

Centro de Saberes Tovar, mayo 13, 2025

nestorabadsanchez@gmail.com

 

Notas:

(1)   Tovar como semanario de los intereses generales del Distrito y pueblos circunvecinos circuló, bajo la dirección y redacción de Rogelio Gutiérrez y David Ochoa, administrado por Domingo Antonio Lupi, quien se separó el 6 de enero de 1928, dando paso a Antonio Molina,h. Circularon más de sesenta números, editados en la Tipografía Vicente de Jesús.

(2)   Archivo General del Municipio Tovar (AGMT): Libro de Actas del Concejo Municipal - Dtto. Tovar 1927 a 1929 (del 1 de enero de 1927 hasta el 25 de marzo de 1929)

(3)   Rogelio, Gutiérrez; David, Ochoa y Antonio, Molina, hijo: Guía de Tovar. Tovar, diciembre de 1928. p. 32 (La edición fue de 2000 ejemplares con un valor al público de Bs. 5)

(4)   José. J., Uzcátegui R.: Hoja mecanografiada y autógrafa sin título ni fecha en un folio.

(5)   Ídem, Estatutos. pp. 1 y 3.

(6)   Ídem, hoja mecanografiada.

(7)   La Abadía de Néstor: Primer libro de Actas del Centro de Amigos 1928 - 1930 (copia fotostática), sesión extraordinaria del día 2 de mayo de 1928.

(8)   Ibídem, sesión ordinaria del día 6 de mayo de 1928.

(9)   Ídem, sesión extraordinaria del día 10 de mayo de 1928.

(10) Rogerio Gutiérrez y David Ochoa (13 de mayo de 1928) “Club de Amigos”. Semanario Tovar, año I, mes IX, N° 38, p. 3

(11) En las ciudades y pueblos se llamaba patiquín “a los jóvenes atildados, de modales afectados y poco dedicados al estudio o al trabajo” y pavorreal “a quienes se creen importantes, ricos, o simplemente vanidosos”





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