Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 08:12 pm
Las devastadoras consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, paradójicamente impulsaron múltiples cambios, uno de los más importantes, reflexionar sobre el tema de la vida de la población y sus derechos inherentes a ella, en una sociedad universal. En el transcurso de tres años, actos concretos condujeron a la creación de la Organización de las Naciones Unidas el 24 de octubre de 1945.
Los acontecimientos a grandes rasgos, iniciaron con la examinación del texto original sobre la Declaración Universal de los Derechos Humanos, durante la primera sesión de la Asamblea General de 1946. Luego de la revisión por la Comisión de Derechos Humanos reunida por primera vez en 1947, se aprueba la Declaración Universal de los Derechos Humanos en la asamblea de París el 10 de diciembre de 1948.
En su artículo 25, la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH), establece que
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.
Es decir, que en este artículo 25 de la DUDH se sentaron las bases para que, en algún momento, se conceptualizara, diseñara e implementara lo que se conoce como sistema de salud. En este momento es conveniente observar que hoy existe una marcada diferencia de significado entre un sistema sanitario y un sistema de salud. Aunque algunas veces se utiliza de forma indistinta, no es del todo correcto hacerlo. El sistema sanitario se encuentra dentro del sistema de salud.
El sistema de salud es más complejo, porque posee un alcance más amplio al tener como misión mantener y mejorar la salud de una población. No solamente abarca la prestación de servicios médicos directos o el uso de medicamentos, sino que incluye elementos de índole político como la elaboración de las directrices o políticas públicas en salud en todos los ámbitos a través de las leyes, reglamentos, normas y cualquier otro instrumento jurídico.
También, un sistema de salud como un concepto de visión general, su marco legal debe proveer los mecanismos de ejecución, eficiencia y transparencia para la administración de los recursos humanos de las distintas disciplinas, la gestión de los suministros, la definición y manejo de los determinantes sociales, recolección y manejo de datos, actividades de promoción de hábitos saludables; más la planificación, ejecución y seguimiento de los programas de prevención.
Finalmente se encuentran los elementos más distintivos de un sistema de salud, la fuente de financiamiento, forma de administración y de manera categórica un componente de seguridad para la población que el propio artículo 25 citado anteriormente establece como: “seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”; que en Venezuela es llamado de forma general “la seguridad social”.
Por su parte, el sistema sanitario debe especializarse en las infraestructuras, diseño y materiales de los establecimientos, los lugares geográficos urbanos o rurales apropiados para cada nivel y tipo de atención; esto debería incluir la rehabilitación física y psíquica, más aún promover el turismo de salud.
Un sistema sanitario es responsable de la selección, ingreso, actualización y sostenimiento del personal clave, incluyendo a médicos, farmacéuticos, enfermeros, odontólogos, radiólogos, citotecnólogos, técnicos en rehabilitación, entre otros. De igual manera este sistema debe contemplar las necesidades reales para la adquisición y mantenimiento de equipos médicos y otros utensilios. En este segmento de funciones, la renovación y actualización con base a estándares de calidad y procedimientos, resultan esenciales.
El sistema sanitario utiliza sus recursos humanos especializados, para brindar a los ciudadanos los servicios en la etapa del proceso de atención en salud. Esto incluye consultas médicas, hospitalización, emergencia, cirugías, diagnóstico, suministro de medicamentos. Especialmente la información oportuna, transmitida eficazmente y los métodos para hacerlo, constituyen el servicio a través del cual se reconoce un valor intangible.
Para concluir con esta Parte I de la serie de artículos acerca de la doctrina de salud dominante en Venezuela, es pertinente hacer referencia al Sistema de las Naciones Unidas. Este es un sistema amplio, cooperativo y complejo, constituido por un grupo de organizaciones, fondos, programas y agencias, para lograr en conjunto los objetivos de la Organización Mundial de la Salud.
La Organización Mundial de la Salud, fundada en 1948, es el organismo especializado en la salud, dentro del Sistema de las Naciones Unidas. Tiene su misión muy clara, porque “pone en contacto a naciones, asociados y personas a fin de promover la salud, preservar la seguridad mundial y servir a las poblaciones vulnerables, de modo que todo el mundo, allá donde esté, pueda alcanzar el más alto nivel posible de salud”.
Siendo Venezuela un Estado Miembro de Naciones Unidas desde 1945, debe participar activamente en todos los programas y cooperar para el logro de las metas. Venezuela suscribió la Declaración Universal de Derechos Humanos en 1948, y posteriormente ratificó el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que entró en vigencia para el país el 24 de septiembre de 2013.
Es por estas razones, considerando la trayectoria de casi 80 años, que desde la Organización Mundial de la Salud en su papel de rector de la salud global, ha surgido la iniciativa de “La salud en todas las políticas”. Este en un enfoque de análisis y estrategia, cuya perspectiva propone que el conjunto de políticas públicas de todos los sectores, tomen en cuenta sus implicaciones en la salud de la población. En este marco de acciones, se promueve la complementariedad, evitando a la vez consecuencias negativas.
En el próximo artículo de la serie, se pretende revisar y comprender las características más resaltantes y significativas durante el siglo XX, en cuanto a la salud se refiere, para luego extraer los parámetros distintivos del país.
@abrahamsequeda