Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 05:18 pm
América vive una crisis de desplazamiento forzado: Venezuela, Colombia y Haití concentran la mayor parte. Acnur alerta sobre la urgencia de soluciones.
La crisis humanitaria en América alcanzó cifras alarmantes. Según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), más de 21,9 millones de personas se encuentran desplazadas por conflictos, violencia o crisis internas. Esta cifra, multiplicada por 13 desde principios de siglo, representa el 17,6% del total global de desplazados.
Venezuela encabeza la lista como principal país de origen, con 8,1 millones de personas que han salido del país por la crisis política y económica. Le siguen Colombia, con 7,4 millones de desplazados internos, y Haití, con 1,4 millones afectados por la violencia de bandas y el colapso institucional.
Además, Colombia también lidera como país receptor, con 9,5 millones de desplazados, muchos de ellos dentro de su propio territorio. Estados Unidos (2,5 millones) y Perú (1,6 millones) completan los primeros puestos de acogida.
Acnur alertó que la situación en Haití se ha deteriorado gravemente. La violencia extendida ha triplicado el número de desplazados internos en un año, superando el millón. A esto se suman más de 423.000 refugiados y solicitantes de asilo haitianos, la mayoría en países del continente.
Por otro lado, Colombia enfrenta aún las secuelas del conflicto armado, pese al acuerdo de paz con las FARC en 2016. Otros grupos armados continúan generando desplazamientos, mientras tres de cada cuatro afectados no desean retornar a sus comunidades.
La agencia también destacó que, aunque miles de venezolanos han retornado voluntariamente, el éxodo continúa. En respuesta, Acnur reiteró su llamado a no devolver forzosamente a los solicitantes de asilo, incluso si fueron rechazados.
En Centroamérica, los números también son elevados. Guatemala reporta más de 800.000 desplazados, mientras que Honduras, Nicaragua y El Salvador suman cifras preocupantes. Además, rutas como el Tapón del Darién siguen siendo trampas mortales para migrantes.
La llegada de Donald Trump a la presidencia de EE. UU. y la suspensión de programas de refugiados agudizaron el panorama. Como consecuencia, aumentaron las solicitudes de ayuda en México, aunque la situación se estabilizó posteriormente.
América enfrenta así uno de los mayores desafíos humanitarios del siglo. La respuesta internacional será clave para aliviar el impacto de esta emergencia.
EFE-ELNACIONLASTA