Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:49 pm
Para este abogado litigante, que no
leguleyo, se deben actualizar todas las leyes hasta hacerlas más justas porque,
a la fecha, la ley y la justicia no andan juntas. Habiendo sido el candidato
del polo democrático más votado por el soberano merideño a la ANC (obtuvo más
de cuarenta mil votos), sin embargo marcos Avilio Trejo advierte no estar
interesado ni en la Alcaldía ni en la Gobernación, que dice no mirarlas casi
nunca a pesar de tenerlas frente a su bufete. El sólido respaldo logrado dentro
y fuera de Copei, le facilitó ser designado por la dirección nacional para
enderezar todo lo torcido que encuentre en su partido aquí en Mérida.
De sólidos conceptos políticos,
históricos y jurídicos, especialmente en el área del Derecho Constitucional,
cuya cátedra regenta en la Escuela de Derecho de la ULA, Marcos Avilio Trejo,
es gran conversador y así lo dicen sus amigos, también un hombre simpático,
Es un profesional del Derecho al cual
recurren, siempre, tirios y troyanos para recabar análisis, consejos y
soluciones a numerosos problemas de orden político. En otras cuestiones, igual.
Porque es un excelente abogado. De aquellos que no pierden una. Para ganarlas
todas se ha quemado las pestañas. Tanto en las aulas como en los tribunales.
-La Constituyente le ha conferido a la
justicia una importancia especial e incluso aprobada por un Decreto declarando
la urgencia de su reforma. ¿Cuál es su opinión al respecto?
-La justicia es un ideal y un
objetivo. Al separarse de los poderes públicos en órganos diferentes,
ejecutivo, legislativo y judicial se le sustrajo al ciudadano el poder de
hacerse justicia por sí mismo y se reservó al Estado como organización
política, la acción de la justicia para toda la sociedad.
-Pero, ¿la justicia ha evolucionado o
no?
- Lógicamente, el concepto de justicia
ha evolucionado con la sociedad y ahora se habla de la justicia social o de
justicia internacional. En este sentido, es conveniente aclarar que el estado
de derecho, como una sociedad regida por la ley, no es necesariamente un estado
de justicia. La ley y la justicia no andan juntas. Por ello se deben estar
actualizando las leyes, para que sean más justas:
-¿Y la decisión de la Constituyente no
pretende justamente depurar el Poder judicial?
-Eso es evidente. El trabajo de Carlos
Tablante ha sido un trabajo serio y creo que la Constituyente está tomando el
paso. Después que pretendieron destituir jueces en clara violación de garantías
fundamentales de los titulares del Poder Judicial, han modificado sus criterios
y han llegado a un acuerdo con el Consejo de la Judicatura para que sea su
Tribunal Disciplinario quien adopte la decisión correspondiente.
-Hay quienes advierten que el problema
de la justicia no es solamente un problema de jueces.
-De acuerdo. El problema es
estructural y parte de la misma conformación del Poder Judicial y de la propia
Corte Suprema de Justicia, el régimen disciplinario, los sistemas de ingreso,
la descentralización de los servicios con participación de los Estados y
Municipios, el régimen económico, la denegación de justicia, el arbitraje como
medio de solución de los conflictos, la unificación de algunas jurisdicciones
con procedimientos similares.
-¿Cuáles eran sus proposiciones?
-En primer término, la creación del
Tribunal Constitucional, autónomo e independiente del Poder Judicial, para que
sirviera de última instancia en los procesos constitucionales y de los derechos
fundamentales, de arbitraje de los conflictos entre los demás poderes y de
revisor de los acuerdos, convenios o tratados internacionales antes de su
aprobación definitiva como ley nacional, a los fines de salvaguardar la
soberanía nacional.
-Su propuesta, entonces, implicaba
cambios estructurales.
-Y muy necesario, por cierto. Ello
implicaría la sustitución de la Sala Político Administrativa por el Contencioso
Administrativo y sería de analizar la creación de la Sala del Trabajo, la
Electoral y una Sala Judicial que sustituiría al Consejo de la Judicatura en la
organización y funcionamiento del Poder Judicial, concentrándolo en un solo
órgano, Además, creemos que el régimen disciplinario debe modificarse y que
sean los jueces quienes juzgan a sus propios jueces y que la Corte Suprema deje
de ser un simple Tribunal de Apelación que le entorpece su funcionamiento.
-¿Cree usted que en la nueva
Constitución se plasmarán algunas de estas iniciativas?
-Hay un criterio preconcebido de crear
una Sala Constitucional y no un Tribunal Constitucional. Sin embargo, creo que
resultó muy conveniente la incorporación de Román José Duque Corredor como
Asesor de la Comisión. Duque Corredor, creador del objetivo del Estado de
Justicia, ha escrito mucho sobre la descentralización y reorganización
estructural del Poder Judicial y fue quien asesoró el proyecto de Carlos
Tablante y Ricardo Combellas que ahora analiza la asamblea Constituyente. Ojalá
el parto no sea de ratones y esta oportunidad de mejorar nuestro sistema
judicial
-¿Cuáles son, en su criterio, los
problemas más álgidos en la Constituyente?
- Aun cuando no pretendo
jerarquizarlos, me atrevo a enumerarlos: En primer término el Poder Judicial,
por lo complejo del sistema y por los intereses que sobre él giran. En segundo
lugar, la adopción de un sistema económico definida que señala los objetivos
macroeconómicos de Venezuela y contribuye a la solución de la crisis y al logro
de una sociedad de bienestar. En tercer lugar, la adopción de un sistema
federal de efectivo que consagra definitivamente la descentralización política,
fiscal y administrativa hacía los Estados y Municipios.
-¿Piensa usted que todo eso habrá de
concretarse?
-De no lograrse la descentralización,
el país se demoraría en su desarrollo. Después está la defensa de los derechos
fundamentales y la creación de un sistema de previsión social; la definición de
la actuación internacional de República y el proceso de integración
subregional; la adopción de un criterio del Municipio como comunidad natural;
los sistemas de control de la Hacienda Pública, la creación de la Defensoría de
los Derechos; los mecanismos de democracia directa y las posibilidades de
refrendarías; la revisión de la Presidencia de la República y su forma de
elección. En síntesis, todo. Usted lo ha dicho. La nueva Constitución debe
abarcar en lo posible la reforma de todo el sistema político, económico y
social de Venezuela y tratar de lograr un buen texto, práctico, sencillo y
moderno, surgido del consenso y no por imposición de una mayoría
circunstancial.
-Usted ha planteado dudas sobre los
resultados electorales de la Constituyente. ¿Acaso hubo fraude el 25 de julio?
-Yo he manifestado que las máquinas de
Indra no saben leer bien. La revisión hecha por el Consejo Nacional Electoral
sobre 180 mesas de más de 6000, de toda Venezuela, arrojaron fallas en el 43%
de las mismas, según expresión de la propia Vicepresidenta del CNE. Ello no se
justifica si el sistema ha sido mecanizado mayoritariamente y no debe haber
ningún error. Además, hay resultados que no se compadecen con las realidades
políticas de cada Municipio.
-Sospechas, aparte, ¿qué otros daños
pudieron haber ocasionado tan preocupante situación?
-Digamos, por ahora, que el sistema de
la votación exclusivamente nominal acabó con la posibilidad de representación
de las minorías y así el 69% de los electores que no votamos por las llaves de
Chávez, no tenemos representantes en la Constituyente y con sólo un 31%, obtuvo
el 93% de la integración de la Asamblea. Eso no es democracia y el sistema debe
ser reformulado.
-¿Y sobre el Decreto de emergencia
legislativa?
-No tuvo efectividad y ya la
Constituyente llegó a un acuerdo político con el Congreso para sesionar en la
misma sala, además de que afectaba la institucionalidad republicana al limitar
la actividad del parlamento nacional y revocar mandatos populares de los
legisladores regionales.
-Pero persiste una gran confusión en
la Constituyente con su carácter originario y su limitación con los poderes
constituidos.
-Es cierto. Hay que dejar bien en
claro que una cosa es el Poder Constituyente originario, otra el Poder
Constituyente instituido y otra el Poder constituyente constituido. La Asamblea
no puede ser soberana porque el soberano es el pueblo y no pueden ser dos
soberanos en la misma sociedad. De allí que siempre existirán dos principios
fundamentales en materia constitucional: la democracia representativa y la
supremacía constitucional, conceptos previstos desde la República francesa en
1791.
-Allan Brewer Carias sostiene que
alguien, por oficiar una misa, no debe sentirse cura.
- Comparto ese criterio. Si la
Asamblea se declaró ella misma como originaria, eso no la hace originaria.
Lástima que la Corte Suprema de Justicia no haya resuelto la demanda de nulidad
parcial del Artículo 1° del Reglamento de la Constituyente interpuesto por
Copei y que permitiría aclarar tales conceptos. Hace falta institucionalizar el
cambio y superar este estado de inseguridad que sienten los venezolanos y que
mantiene en vilo a la opinión internacional ya los inversionistas extranjeros.
-Pero estas circunstancias las superó
Chávez con su viaje a los EE.UU. y sus intervenciones en la ONU y en la OEA, en
donde manifestó que los cambios se harán en democracia.
-Lo importante no es que lo diga, sino
que lo haga. Las contradicciones del gobierno son demasiado evidentes y le
hacen perder credibilidad al presidente. En sus intervenciones se limitó a
analizar la situación política, pero en Venezuela sabemos que “amor con hambre
no dura” y que la democracia no debe ser solamente un sistema político, sino también
un sistema económico y un sistema social que le garantiza a la población una
justa distribución de la riqueza y el fácil acceso a mejores servicios, a la
satisfacción de sus necesidades más sentidas ya las reales, en una sociedad de
plena participación del hombre en la vida del Estado.
-Bien. Vayamos a otra cosa. Por
ejemplo, ¿su liderazgo en Copei lo ha motivado a aspirar a la Gobernación del
Estado?
-Mi liderazgo es temporal y así lo he
manifestado al partido. Mi compromiso es el de lograr su completa
reorganización y en ese propósito hemos obtenido la colaboración de todos los
sectores socialcristianos e independientes, así como la incorporación de la
sociedad civil a la dirección del partido y creo que dos nuevos estatutos
permitirán un partido federal, más democrático y auténticamente cristiano. La
gobernación la tengo a una cuadra de mi oficina y casi nunca la miro.
-¿Flojo para atravesar la plaza?
¿Ciego, a lo mejor?
-No soy candidato profesional para lo
que sea. Aspiraré a la Constituyente creyendo que desde allí podría plantear la
necesidad nacional de hacerse algunos cambios trascendentales para Venezuela y
la provincia principalmente, pero los electores prefirieron a otros, quizás con
menores credenciales para tan alta representación, como fácilmente se puede
evidenciar por su pobre actuación. Tampoco aspiro a ser alcalde. Creo que a
partir de ahora Venezuela tendrá que prestarle mayor atención a los problemas
urbanos, ya que tenemos el 76% de la población en este tipo de asentamiento y
Mérida se nos puede perder en calidad de vida, en eficiencia de servicios o
mantenerse como un simple garaje de buhoneros, tal cual nos la están
presentando.
-¿Cómo marcha la recuperación de
Copei?
-Muy bien. El partido estaba muy
golpeado en su organización y en sentimientos. En la última elección de
Gobernadores participaron pocos socialcristianos y así no se puede ganar. Mi
primera inquietud fue la unificación de los diversos sectores porque Mérida es
esencialmente socialcristiana. Aquí llegamos a obtener los dos senadores y
mayoría calificada en la Legislatura o el dominio de todos los Consejos
Municipales ¡Claro que los tiempos cambian! ¡Pero también pueden cambiar ahora!
Yo veo al chavismo muy parecido a Convergencia. Un fenómeno social que abarcó
desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda y ello le impide gobernar o
diseñar una acción de gobierno. Dice el dicho que todo lo que sube baja y aquí
a veces ganamos ya veces perdemos, Un partido realmente organizado no podría
perder.
-¿Y qué opina usted de la posibilidad
de reincorporación de Jesús Rondón Nucete a la vida política regional?
-Rondón está como Rafael Caldera o
“Perucho” Rincón que siempre fueron candidatos. Yo respeto a Rondón Nucete. Por
su capacidad, pero está aislado de la realidad social y política del país. Fue
expulsado del partido por su egoísmo y ahora anda como el ánima sola, montando
su tercera tienda, después del MRM y de Fuerza Merideña, para hacerle más daño
a la Democracia Cristiana. A él también se le aplica el relevo generacional y
si mal no recuerdo, Rondón ha sido hombre público desde 1958, cuando fue electo
Concejal de Mérida.
-¿Con quién está Marcos Avilio para la
integración del Comité Nacional de Copei?
- Por ahora, solamente se va a
designar un Comité transitorio mientras se aplican los nuevos estatutos y se
designa al Comité Nacional definitivo, por elección popular. Copei tiene
múltiples dirigentes y líderes que podrían ocupar tales posiciones.
Particularmente me inclino por el ex rector de la UCV, Carlos Moros Ghersi,
para Presidente, aun cuando desconozco si es candidato Los restantes serán de
las nuevas generaciones con mucha incidencia del sector juvenil, profesional,
magisterial y obrero.
Artículo publicado el 27.09.99