Desde el viernes, el recinto se llenó de la nostalgia y el encanto de modelos clásicos y modernos, atrayendo a fanáticos de todas partes de Venezuela. Pero el encuentro no fue solo local; la participación internacional sumó una vibrante presencia con vehículos provenientes de Colombia, Brasil, Argentina y Costa Rica.
Durante tres días, la jornada estuvo cargada de actividades. Los asistentes disfrutaron de una variada feria de comida, presentaciones de cantantes y grupos musicales, y emocionantes ginkanas. La camaradería y el espíritu aventurero se hicieron presentes en los recorridos por la ciudad y las rodadas a diferentes pueblos del estado Mérida, permitiendo a los participantes explorar los hermosos paisajes andinos.
José Gregorio Sánchez, uno de los organizadores del evento, destacó la importancia de esta reunión, no solo para los amantes de la marca, sino también para el fomento del turismo en la región. Sánchez elogió el excelente comportamiento de los participantes, lo que garantizó el éxito y la armonía de la actividad.
El evento se ha consolidado como una tradición que combina la afición por los autos con la cultura, la música y la alegría, dejando una huella positiva en la comunidad merideña y reafirmando a la ciudad como un destino clave para encuentros de gran magnitud.
Con información de Leonardo Rodríguez Dugarte / Compás Informativo