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Por Rafael Augusto López


De la dignidad a la deshonra por Rafael Augusto López

No pretendo hacer un resumen histórico del significado para nuestro país del más grande, extraordinario, popular e inolvidable partido político de Venezuela, porque habría que escribir un libro, que tendría como punto de partida el Plan de Barranquilla cuyo autor fue Rómulo Betancourt con 22 años, en esa ciudad colombiana donde se encontraba exiliado en el año 1931, y que sirvió de basamento ideológico a los partidos ARDI, ORVE, PDN y Acción Democrática, cuya presentación pública ocurrió tal día como hoy hace 84 años, el 13 de septiembre de 1941.

Ciertamente, el Plan  de Barranquilla le propone a los venezolanos 8 puntos fundamentales a poner en práctica una vez sea derrocado el gobierno de Juan Vicente Gómez, esos 8 puntos se mantuvieron como basamento hasta 1941, cuando superados algunos escollos mantenidos por el gomecismo, AD modificó algunos de ellos y le adicionó otros; pero, siempre pensando en el ejercicio del gobierno por civiles, el derecho al sufragio directo, universal y secreto a todos los venezolanos mayores de edad, supieran leer o no y por primera vez a las mujeres. Mantener la defensa de la democracia. A continuación los 8 puntos:

I) Hombres civiles al manejo de la cosa pública. Exclusión de todo elemento militar del mecanismo administrativo durante el período preconstitucional. Lucha contra el caudillismo militarista.

III. Confiscación de los bienes de Gómez, sus familiares y servidores; y comienzo inmediato de su explotación por el pueblo y no por jefes revolucionarios triunfantes.

V) Inmediata expedición de decretos protegiendo las clases productoras de la tiranía capitalista.

VI) Intensa campaña de desanalfabetización de las masas obreras y campesinas. Enseñanza técnica industrial y agrícola. Autonomía universitaria funcional y económica.

VIII)  Convocatoria dentro de un plazo no mayor de un año de una Asamblea Constituyente, que elija gobierno provisional, reforme la constitución, revise las leyes que con mayor urgencia lo reclamen y expida las necesarias para resolver los problemas políticos, sociales y económicos que pondrá a la orden del día la revolución.

Si analizamos con objetividad esas 8 propuestas para ponerlas en práctica una vez derrocado Juan Vicente Gómez, cualquiera puede pensar que hemos retrocedido 94 años, porque varias de ellas tendrán que aplicarse una vez sea superada esta tiranía.

Nadie puede desconocer el papel protagónico de Acción Democrática en la instauración de la democracia en Venezuela, en la lucha primero contra el gomecismo, luego contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Pero, igualmente en la modernización, desarrollo, progreso y bienestar de Venezuela en el trienio 1945-1948 y luego de 1958 a 1998. Hoy se cumplen 84 años del primer mitin público del partido del pueblo, y quienes somos adecos por ADN y porque tuvimos la fortuna de beber en sus fuentes, contar con extraordinarios maestros y encontrarnos a lo largo y ancho de nuestra geografía centenares de compañeros  auténticos, honestos y con mucha mística que fueron vitales en nuestra formación política.

A partir de 1960, el partido conjuntamente con el gobierno presidido por Rómulo Betancourt debe hacerle frente a su primera división; la mayor parte de sus cuadros juveniles y algunos profesionales universitarios seducidos por la Revolución cubana deciden irse del partido y fundan el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y conjuntamente con el Partido Comunista de Venezuela (PCV) pretenden sustituir nuestra democracia a traves de la lucha armada, siendo ampliamente derrotados por nuestras Fuerzas Armadas y el movimiento  campesino. Luego, en 1963 se produce la segunda división encabezada por Raúl Ramos Jiménez y parte de la dirigencia media, quienes constituyen el Partido Revolucionario Institucional (PRIN), lo que obligó a que el Consejo Supremo Electoral dejara en depósito la tarjeta blanca, atendiendo la decisión de la Corte Suprema de Justicia de que ninguno de los dos bandos en disputa utilizara la tarjeta y que quien obtuviera la mayoría de votos recuperaría el nombre, los símbolos y los bienes de Acción Democrática, logrando el triunfo el Dr. Raúl Leoni. En 1967 AD es golpeada por su tercera división. Su secretario general nacional, Jesús Ángel Paz Galarraga (el indio Paz), junto con el maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa y una parte importante de la dirigencia de todas las seccionales, deciden abandonar el partido y fundan el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), facilitando la victoria de Rafael Caldera con una diferencia de menos de 30.000 votos frente a Gonzalo Barrios. No me cabe duda de que ese descalabro vivido por el partido en todo el país le abrió las puertas a muchos mercaderes de la política, que producto de la necesidad de llenar el vacío que habían dejado tantos cuadros que se fueron detrás de Prieto, ocuparon cargos directivos sin haber cumplido el indispensable recorrido, comenzando desde las bancas hasta llegar por la voluntad de la militancia a ocupar una posición relevante. Soy testigo, por ejemplo, de cómo aquí en Mérida el compañero J. J. Osuna Rodríguez se paraba en la puerta del partido que funcionaba donde hoy está la Casa Bosset, frente a la Capilla del Carmen, en la avenida 4 Bolívar, y a cualquiera que pasaba le preguntaba que si quería formar parte del Comité Ejecutivo Seccional del partido (CES), uno que otro sin importarle o desconociendo lo que era AD pensaría que esa era la oportunidad de enchufarse bien enchufado. Luego de ese cisma, conocí por primera vez en el partido la figura del contratista, es posible que existiera antes, pero sin ninguna relevancia porque el partido se financiaba con la cotización de la militancia y de quienes ocupaban cargos importantes en la administración pública y sobre todo con una actividad que se cumplía religiosamente en el mes de septiembre conocido como "el medio salario", que consistía en que todo militante aportaba a AD la mitad de lo que ganaba en un día. Y lo que producía la inolvidable y multitudinaria Romería Blanca en toda Venezuela.

En mi criterio, el comienzo de la desviación del partido la encontramos en la supresión de las asambleas de los comités locales que se celebraban todas las semanas con la presencia de los dirigentes o funcionarios del gobierno que fueran invitados por el comité local;  se decía que en cada pueblo de Venezuela usted encontraba un aviso de Polar y una casa de Acción Democrática. Efectivamente, era la época en la que la visita de un dirigente nacional se aprovechaba para reconocer el trabajo cumplido por determinado comité local; lamentablemente, esta práctica se fue perdiendo hasta que ya los dirigentes nacionales hacían sus visitas en aviones privados, se reunían con la dirigencia seccional, almorzaban o se caían a tragos y el mismo día regresaban a Caracas. Luego, las convenciones a los distintos niveles suprimieron de su agenda la presentación y discusión del informe de cada secretario sectorial y del secretario general, es decir, se acabó el debate; y la convención, el CDN o el comité político nacional solo se convocaba para elegir, en algunos casos con los votos amarrados, o en otros casos para aprobar una materia muy puntual, como el caso de la expulsión de Carlos Andrés Pérez, que ya había sido víctima de la destitución de la presidencia, promovida por Luis Alfaro Ucero y otros miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).  Error que nos ha traído esta tragedia y que difícilmente Venezuela le perdone a quienes fueron sus actores.

Hoy debo hacer mención a lo que muchas veces me expresó mi querido amigo y dirigente destacado del partido en Mérida ya fallecido, Dr. José Enrique Machado. Cada vez que conversábamos me recalcaba: ¨No sé si todavía estaremos vivos, pero llegará el día en que se comprobará que lo que hoy le ocurre al partido es producto de un pacto secreto entre Henry Ramos Allup y Bernabé Gutiérrez. Uno se quedó con una letra y el otro con la otra, de esa manera el que se plegó con la tiranía le brinda protección al otro y viceversa. ¡No te das cuenta de que a Henry no lo han tocado ni con un pétalo y Henry ni menciona a Bernabé! Y nada de raro tendría que si se rescata la democracia, le digan a la militancia que esa fue una estrategia para que el gobierno no le entregara el partido a desconocidos; y los pobres adequitos de nuevo se calen a Henry como secretario general y a Bernabé como secretario de organización o tal vez de presidente del partido.

Sea cierto o no lo que pensaba el Dr. José Enrique Machado, no puedo negar que me duele en lo más profundo de mi ser ver en lo que se ha convertido el partido al que le debo todo lo que soy, y en el que milité por casi medio siglo. Porque quienes, como en mi caso, ingresamos al mundo de la política siendo niños, tuvimos la fortuna de conocer, escuchar y en algunos casos compartir con unos cuantos de los que entregaron todo para que tuviésemos un país de progreso, desarrollo y bienestar en un clima de libertades y democracia plena. Hombres y mujeres, en su mayoría viviendo en el exilio, trabajando muy duro para sacar adelante a la familia, pero sin descuidar su preparación intelectual pensando en los servicios que le prestarían a Venezuela una vez se produjera el cambio de gobierno. Ese cambio llegó y esos políticos tenían una clara visión de lo que debería ser Venezuela. Tenían estrategias, tácticas y voluntad para avanzar salvando todos los obstáculos que se presentaran. Desgraciadamente, esta dirigencia de hoy, tanto de un lado como del otro, con muy pocas excepciones no piensa en el país, en las libertades, en la democracia y sobre todo en los millones de venezolanos adentro y afuera, que están viviendo momentos terribles de hambre, de miseria, de dolor; da la impresión de que lo que persiguen es sacar a Alí Babá y sus 40 ladrones y colocarse ellos a hacer lo mismo o peor. Pero se encontrarán con un muro de contención y un cordón de salubridad pública que será implacable contra aquellos que se colocaron del lado de la tiranía y se han burlado de quienes entregaron sus vidas para que tuviéramos democracia. Es insólito y repugnante que seamos testigos de cómo unos cuantos personajes que no tuvieron los cojones de denunciar, mucho menos enfrentar a un régimen peor que el de Pérez Jiménez y que han conducido a la destrucción de Acción Democrática, como el caso del precandidato a las primarias de la oposición que era un caballo de Troya, lo que le da veracidad a la tesis expresada por el Dr. Machado; entonces pretenden descalificar a María Corina Machado, sencillamente porque saben que no tendrán vida en el seno del movimiento popular. En vez de reconocer que el papel que la historia le reservó a Rómulo Betancourt y a la generación del 28, ahora se lo reservó a María Corina Machado y a la inmensa mayoría del país que cree firmemente que estamos a las puertas del cambio.

Mi reconocimiento, mi felicitación y mi solidaridad con todos aquellos compañeros adecos que no están ni en un lado ni en el otro, pero que tienen la esperanza inquebrantable de la recuperación de Acción Democrática. Lamentablemente, creo que el partido ha sido invadido por una metástasis terminal, algo me dice que no morirá, pero que terminará convertido en otro URD. Seguramente con una guardia de románticos. Yo sigo siendo ADECO, porque como me lo dijo Rómulo Betancourt, ser adeco no es estar inscrito en el partido, es una manera de ser frente a la vida, por eso es que adeco es adeco hasta que se muere.

rafael.tuto@gmail.com 






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