Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 09:37 pm

Inicio

Opinión



Diario Frontera, Frontera Digital,  Opinión, ,Por Rafael Augusto López,Rectores: ¿conciliadores?, ¿asustados?, ¿o qué? por Rafael Augusto López
Por Rafael Augusto López

Rectores: ¿conciliadores?, ¿asustados?, ¿o qué? por Rafael Augusto López



Rectores: ¿conciliadores?, ¿asustados?, ¿o qué? por Rafael Augusto López

Hace pocos días el rector de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, el sacerdote jesuita Arturo Peraza, le concedió una entrevista a mi apreciado amigo Vladimir Villegas en la que planteó que Nicolás Maduro debía negociar con María Corina Machado y llegar a un acuerdo para reinstitucionalizar el país. Emulando al expresidente Luis Herrera Campins, hay que decirle al padre Peraza: “Tarde piaste, pajarito”. 

El ser humano puede con todo derecho cambiar de pensamiento, pero lo inaceptable y sobre todo en quien se considera tiene un altísimo nivel intelectual, es que pretenda estar bien con Dios y con el diablo a la vez. O está con uno o está con el otro; pero al mismo tiempo no puede estar con los dos, porque corre el riesgo que ambos digan que es mejor que esté con el otro.

El rector Peraza debe saber lo que ocurrió el 28 de julio de 2024. Por si no se ha enterado, le informo que en Venezuela hubo elecciones presidenciales y el candidato Edmundo González Urrutia derrotó en proporción 70 a 30 al otro candidato y las actas oficiales de los resultados fueron publicadas en todas las redes sociales y medios de comunicación del mundo entero, sin haber sido desmentidas por nadie, hasta hoy. El día 29 de julio, con la complicidad de todos los poderes públicos, incluido el alto mando de las fuerzas armadas, dieron un golpe de Estado y se robaron las elecciones. Ese día el padre Peraza, siguiendo los principios cristianos, ha debido exigir que se reconociera y se respetara lo expresado por la voluntad popular en las urnas electorales, independientemente de por quién él haya votado. Pero le pareció más cómodo y tal vez seguro hacer caso a la canción de Shakira: ciego, sordo y mudo. Ahora despierta y recupera sus sentidos, pero en vez de exigirle al régimen que reconozca y entregue el poder a Edmundo González Urrutia, pretende obligar a María Corina Machado a entregarles un salvavidas. 

Señor rector, los jesuitas en nuestra ciudad y en el mundo siempre han demostrado ser valientes y defensores de la verdad y las causas justas, con una capacidad de observación y análisis que los convirtieron en guías en la lucha por la democracia. Pero hemos llegado a una etapa en la que no es posible seguir su exhortación, sencillamente o se está con quien pulcramente ganó apabullantemente las elecciones, o se está con quienes se convirtieron en usurpadores. Los jesuitas en El Salvador, profesores universitarios, sufrieron los desmanes de una dictadura y algunos de ellos fueron asesinados por defender la democracia. Ellos eran conscientes de que ninguna dictadura puede ser justificada ni ética ni moralmente por el daño antropológico que causa. Para saber lo que ocurre en nuestro país no es necesario haber estudiado en la universidad, mucho menos ser rector. Tener sentido común es suficiente. 

En este momento, la disputa ya no es entre gobierno y oposición. La confrontación es más grave y compleja, se trata de que los gobiernos de Estados Unidos y algunos otros países no reconocen la legalidad de los que detentan el poder en Venezuela y lo consideran una amenaza para su seguridad y para el resto del continente, por lo tanto, están decididos a llegar hasta el final. 

El rector de la Universidad Central de Venezuela se asocia con el padre Peraza y ofrece los espacios de la universidad para un encuentro entre María Corina Machado y Nicolás Maduro. Qué lástima que no lo planteara antes de las elecciones de 2024, para comprometerlos a acatar y respetar los resultados. 

La dama que ocupa el cargo de rector de la Universidad de Carabobo, el rector (E) de la Universidad de los Andes y un exrector de la misma institución participaron en los actos en defensa de la soberanía y la paz que organizó el régimen, en todas las capitales de estado de Venezuela. Cada uno intervino para defender la soberanía y la paz de quienes los invitaron, pero olvidaron que ambas, la soberanía y la paz, ya estaban comprometidas cuando el régimen utilizó las riquezas del país para financiar a otros con quienes comparten ideología o simplemente las despilfarró o fueron robadas.  Como consecuencia, aumentó la pobreza en la población venezolana y se causó graves problemas a la salud, a la educación y a su seguridad personal. Pero en esa reunión, ninguno de los invitados rompió el estricto protocolo preguntando cómo defiende la soberanía y la paz un universitario, profesor, estudiante, empleado u obrero, si los sueldos, salarios y becas que reciben no les alcanza ni para el transporte y mucho menos para la alimentación y protección de su propia salud. 

Pero además dejaron escapar la extraordinaria oportunidad de haber planteado que para que haya paz en el país es indispensable el reconocimiento y respeto a la voluntad popular. Sobre todo debió hacerlo quien aclaró que no intervino como universitario,  sino como fundador y líder de un partido político regional.

Estoy de acuerdo con los rectores en que lo que más nos conviene a todos es que haya una transición pactada, ojalá los gringos lo logren, porque los que estamos aquí no tenemos los medios para someter a quienes estimulan y propician el terror y la violencia para quedarse eternamente en el poder. Por último, distinguidos rectores, ustedes no pueden pretender obligar a quien fue robado a sentarse con el ladrón sin que le haya devuelto lo que le robó. 

Rafael.tuto@gmail.com

IMPORTANTE

El Portal de Noticias Frontera Digital no se hace responsable de todas las opiniones que se emitan en este sitio puesto que son de carácter individual de las personas, y no necesariamente reflejan la posición editorial de este Portal de Noticias