Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:39 pm

El inicio del proceso de descentralización del Estado venezolano, durante la década de los años noventa del siglo XX, es el punto de partida de los grandes cambios que experimentó el orden institucional en nuestro país y sus respectivas regiones. Después de más de un siglo de centralización progresiva en todos los órdenes de la vida del estado, se abrieron las puertas a un proceso para acercar el poder al ciudadano, después de la decisión de elegir en forma directa a los gobernadores de estado, de crear la figura del alcalde y elegirlo en forma directa, y además de comenzar la redistribución de las competencias entre los diferentes niveles de gobierno mediante la Ley de Descentralización, Delimitación y Transferencia de Competencias del Poder Público.
La descentralización se convirtió en un proceso de renovación del sistema político después de los acontecimientos de febrero de 1989 que todos recordamos.
Con la descentralización en marcha, la vida del país comenzó a cambiar; las regiones encontraron nuevos horizontes; la participación ciudadana encontró nuevos caminos; la concertación entre el sector público y privado se fortaleció; y en general, emergió a lo largo y ancho del país un nuevo liderazgo que produjo cambios sustanciales en un Estado fundamentado en un presidencialismo sin límites, en un estatismo exagerado, en un partidismo agudo y en un centralismo asfixiante y demoledor.
Por todo ello, la década de los noventa en Venezuela, a pesar de las dificultades económicas, fue esperanzadora para las regiones, que vieron como surgían nuevas oportunidades de inversión, gracias a la utilización de los recursos provenientes del FIDES y las Asignaciones Económicas Especiales, además de otros recursos provenientes de la cooperación internacional para programas sociales diversos.
En nuestra Mérida Serrana, el doctor Jesús Rondón Nucete fue elegido por voluntad popular como gobernador de Mérida por dos periodos consecutivos, entre los años 1990 y 1996, siendo estos de grandes avances en distintas áreas sociales, culturales y económicas del estado.
Las acciones emprendidas, cada decisión, cada obra, cada iniciativa, estaban perfectamente armonizadas con objetivos coherentes que apuntaban con firmeza al desarrollo integral del Estado, para conquistar la recuperación y prosperidad tan anhelada.

Es así como, en el inicio de su segundo periodo, y luego de avanzar y consolidar el desarrollo de una gran obra de infraestructura en todos los ámbitos del desarrollo regional (carreteras de los Pueblos del Sur y otras, redes de edificaciones para la educación, salud, deportes, cultura y turismo) se concreta el desarrollo de un maravilloso y ambicioso proyecto, para el momento el mejor en su tipo en todo el país, que por mucho tiempo acaricio con especial cuidado y esmero; La Casa Internacional de Congresos de Mérida Mucucharasti, definido como lugar de encuentros, concebido a través del genio de uno de sus mayores colaboradores , el prestigioso Arquitecto Claudio Corredor Muller, acompañado de otro talentoso profesional de la arquitectura Leonardo Niño.
Como Gobernador en ejercicio autorizo la creación de una sociedad mercantil, denominada Mucucharasti C.A para la construcción y administración de la mencionada Casa de Congresos y el desarrollo y la construcción de diversas obras especiales de interés colectivo, tales como la Remodelación y adecuación del Palacio de Justicia y la Biblioteca Pública de Mérida entre otras. Sus socios originales: la Gobernación del Estado Mérida y el Instituto Regional de la Vivienda (Inrevi), posteriormente incluida la Corporación Merideña de Turismo (Cormetur), prevaleciendo el criterio de la futura incorporación del sector privado a la composición accionaria, la cual muy lamentablemente no pudo concretarse debido a la falta de continuidad administrativa y a la aparente disolución de hecho de la sociedad mercantil, desconociéndose en la actualidad las razones que llevaron al cambio de su estatus y su actual figura jurídica.
Se conformo una junta directiva muy entusiasta y de gran experiencia y prestigio, compuesta por 5 directores principales y sus respectivos suplentes a saber: economista Miguel Ángel Herrera, profesor Manuel de la Fuente, doctor Carlos Guillermo Cárdenas, doctor José Gregorio Lacruz como miembros principales y el arquitecto Fernando Chuecos Unda como presidente ; Omar Dávila Araque, doctor Antonio Luis Cárdenas, Miguel Ángel Mora y Freddy Fernández como suplentes, acompañados por el profesor Pino Pascucci como secretario y el economista Caracciolo Lobo Lacruz como su comisario principal, al mismo tiempo por un grupo de selectos profesionales de las diversas disciplinas que colaboraron en la diaria cotidianidad de la organización para el cumplimiento de las misiones encomendadas.
Luego de conformada la sociedad y designada su directiva, se procedió como primera acción: gestionar la adquisición del terreno para la ejecución de la obra, surgiendo como mejor opción el ofrecimiento por parte de la Corporación de los Andes (Corpoandes) a través de su Presidente, el doctor Manuel Mora Izarra para la conformación de un comodato, a través del cual se entrego en concesión por 50 años (hoy ignorado y desconocido por muchos) terrenos adyacentes a la sede de dicha Corporación para el desarrollo de la edificación central y de de actividades complementarias, de esa manera quedo solventado de la manera más conveniente para el interés de los merideños la adquisición en cuestión.
Solventado el paso antes mencionado, se procedió a la designación de la comisión de licitaciones para llevar adelante el proceso de evaluación y selección de la oferta más conveniente para la ejecución de los trabajos de construcción de dicha obra. Las empresas participantes: Asfalto Andes, Celor, Coninca, Procemca, Capi y Ocica. Finalmente, y después del análisis exhaustivo por parte de dicha comisión, se procedió a otorgar la buena pro a la empresa Capi C.A. Se adelanto la formalización del contrato y nos preparamos para el inicio de la construcción a través de la colocación de la primera piedra, acto repleto de simbolismo y optimismo, al que fueron convocadas todas las fuerzas vivas civiles, empresariales, eclesiásticas y miliares, dando inicio de esta manera a la cristalización de un sueño que posteriormente se convertiría en realidad.
Las obras mencionadas se desarrollaron a pasos acelerados, venciendo contratiempos propios de una ejecución de semejante envergadura, logrando la culminación de los mismos, lo que permitió en octubre de 1995 su inauguración y puesta en servicio de buena parte del complejo, para regocijo del sector turístico y la comunidad merideña, quedando pendiente para el desarrollo de etapas sucesivas y en la nueva administración entrante la culminación y equipamiento de la sala plenaria, la conexión con el hotel Prado Rio y la construcción del distribuidor vial para su conveniente acceso a dicho complejo.
Hoy en día, después de 30 años deseamos la urgente culminación de sus obras complementarias para que pueda cumplirse a cabalidad con su misión y su urgente participación en el desarrollo económico regional, generando las tan necesarias divisas requeridas para la consolidación de Mérida como primer destino turístico nacional.
Felicitaciones para la Casa internacional de congresos de Mérida Mucucharasti, deseando que su futuro próximo sea más grande que el simple cambio de su nombre original.
Fernando Chuecos Unda, Mérida octubre de 2025