Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 02:00 am
El Santo de la Razón y la Fe:
Venezuela celebra la Canonización de José Gregorio Hernández
Este mes de octubre, el júbilo ha desbordado las
fronteras de Venezuela, convirtiendo cada rincón, desde Isnotú hasta Caracas,
en un santuario viviente. Tras décadas de devoción inquebrantable, la Iglesia
universal ha confirmado lo que el pueblo ya sabía: el Dr. José Gregorio
Hernández Cisneros es, finalmente, Santo.
La canonización del "Médico de los
Pobres" –la primera de un laico venezolano– es un hito de incalculable
valor moral y cultural. Para la nación, este ascenso a los altares no solo es
un acto de fe, sino la celebración de un modelo de vida centrado en el servicio
abnegado, la excelencia científica y la humildad cristiana.
Sin embargo, detrás del rostro milagroso que adorna
nuestros altares y hospitales, se esconde la figura de un intelectual brillante
y un voraz lector, un hombre que supo conciliar el bisturí de la ciencia con la
pluma del pensador. Pocos saben que la misma sensibilidad que guiaba su mano
para sanar, era la que lo impulsaba a sumergirse en la lectoescritura,
cultivando un universo de conocimientos que iban mucho más allá de la medicina.
El Legado de un Lector
Enciclopédico
El doctor Hernández no solo fue un lector ávido,
sino también un prolífico escritor, y sus intereses se pueden clasificar en tres
grandes pilares que definieron su carrera y su vida de fe: el estudio
científico, la reflexión filosófica y la literatura espiritual.
1. El Científico y el Pionero de
la Medicina
Como pionero de la medicina experimental en
Venezuela, gran parte de su lectura profesional se concentraba en textos
científicos y de especialización de vanguardia. Su dominio del tema era tal que
fue el responsable de redactar y publicar el primer texto de su área en el
país: "Elementos de Bacteriología". Esto demuestra que su
pasión por la lectura estaba directamente ligada a su compromiso por elevar el
nivel de la enseñanza médica en su nación.
2. El Filósofo y el Pensador de
la Razón
Su interés central era la búsqueda de la verdad, lo
que lo llevó a ser un profundo lector de Filosofía. Su obra cumbre en
este campo, "Elementos de Filosofía" (1912), es la prueba de
su capacidad para unir la ciencia con el pensamiento. En este texto, el doctor
Hernández buscó activamente armonizar la fe y la razón, defendiendo el
creacionismo frente a las corrientes positivistas que dominaban el ambiente intelectual
de la época. Para José Gregorio, la filosofía no era una mera teoría, sino una
forma de vida.
3. El Místico y el Cultor del
Espíritu
Como hombre de fe inquebrantable, dedicó tiempo al
estudio de la literatura espiritualista y religiosa. El mismo Hernández
menciona en su correspondencia haber estudiado una "amplia gama de la
literatura espiritualista", además de leer y discutir las Encíclicas
Papales con su círculo de profesionales. Esta inmersión en la mística y la
teología nutrió su profunda vida interior y su vocación de servicio.
4. El Lector Agudo de la Prosa y
el Arte
Más allá de sus lecturas académicas, José Gregorio
Hernández fue un lector con sensibilidad artística. Su interés en el campo de
la Estética se refleja en su artículo "Visión de Arte",
y él mismo incursionó en la prosa breve, escribiendo textos literarios y
ensayísticos como "Los Maitines" y "En un Vagón".
Un Legado que Trasciende el
Milagro
La canonización de José Gregorio Hernández celebra
un modelo de venezolano integral. Es el triunfo del intelecto riguroso y del
corazón compasivo. Al recordar hoy a nuestro primer Santo, no solo honramos al
taumaturgo, sino también al profesor universitario y al pensador que se forjó
en los libros, demostrando que el camino hacia la santidad se construye
también con conocimiento, disciplina y una mente insaciablemente curiosa.
Gracias a Librería Temas por facilitarnos el
material necesario para hacer estas reseñas.