Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 05:18 pm
Lanzado el 30 de septiembre de 2025, Sora 2 es la innovación
más reciente en la generación de video por inteligencia artificial desarrollada
por OpenAI. Desde su lanzamiento se ha reconocido como un salto tecnológico
para la humanidad al permitir la síntesis de contenidos multimedia a partir de
descripciones textuales. Esto lleva la comunicación entre seres humanos a otro
nivel y crea un punto de inflexión en la relación tecnología-creatividad-verdad,
con consecuencias aun por conocer para la sociedad mundial.
El origen de Sora 2 se remonta al éxito de OpenAI en el
campo de la IA generativa. El modelo Sora original, presentado en febrero de
2024, introdujo la capacidad de generar videos realistas de hasta un minuto de
duración a partir de prompts textuales. Por su parte, Sora 2 incorpora la
generación de audio sincronizado, las extensiones de duración hasta cinco
minutos y una mayor representación del mundo real. Un modelo de inteligencia
artificial general que pretende desbloquear la amplitud creativa de todos sus
usuarios. Es decir, todo lo escrito, cierto o no, podrá representarse visualmente
en videos hiperrealistas.
Esto genera profundos desafíos para la sociedad en la
medida que nada garantiza que los textos correspondan con la realidad, y su
representación en video es solo la forma como se transmite visualmente y nada garantiza
su veracidad. De allí que el riesgo de desinformación es inmenso, con videos
hiperrealistas se podrían fabricar deepfakes políticos, económicos o
sociales, erosionando la veracidad en un mundo posverdad.
De igual forma, los desafíos éticos son inconmensurables.
Esto como resultado del sesgo de los usuarios y de los datos que constantemente
recibirá el modelo, con potencial para perpetuar estereotipos raciales o
culturales, así como exacerbar las desigualdades globales. También el impacto
socioeconómico es claro, las industrias creativas enfrentan disrupción laboral.
En otras palabras, editores, animadores, directores de arte y otros
profesionales corren el riesgo de ser desplazados por herramientas
automatizadas.
Y con esto la propiedad intelectual entrará en una zona
gris. Dado que los videos generados utilizando Sora se apegan a la realidad
usando datos de videos reales disponibles en el ciberespacio, cada producto
obtenido de este modelo podrá ser considerado una obra derivada, trayendo
consigo reclamos por parte de los creadores y desincentivando cualquier
esfuerzo para crear algo original. Además, la sociedad mundial puede caer en un
escepticismo generalizado como consecuencia de la pérdida de confianza en cualquier
imagen o grabación, incluso cuando sean auténticas.
Para responder a estos riesgos se debe garantizar mayor
educación, más innovación y oportuna respuesta regulatoria. Educación para que las
personas alcancen las competencias que permiten identificar y contextualizar el
contenido generado por IA. Es decir, la alfabetización digital como la forma
más idónea de garantizar los beneficios de la transformación digital que vive
el mundo.
Innovación en tecnologías de detección y autenticación
que permitan verificar el origen de un video y una imagen. Incluyendo sistemas
de marca de agua digital robusta e invisible, u otras herramientas de detección
accesibles al público en las plataformas digitales.
Y marcos regulatorios internacionales donde se refleje la
preocupación de la sociedad y la voluntad de los gobiernos del mundo para
minimizar los retos que trae la nueva tecnología. Comenzando por estándares de
identificación del contenido generado por IA, hasta una nueva legislación
acerca del uso malicioso de videos con fines de engaño o daño.
*@ajhurtadob