Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 09:45 pm
Lamentablemente, a cada rato escuchamos la frase que encabeza este artículo, en la familia, en los estudios, en el equipo deportivo, en la política, en el amor, en el trabajo, en el barrio, en la parroquia, en el municipio, en el estado, en el país. Seguramente a usted le ha ocurrido o sabe de alguien que haya tenido esa desagradable experiencia. No me cabe ninguna duda de que alguien que se ha esforzado por entregar lo mejor de sí para dejar muy en alto el nombre de la familia, destacar en los estudios, sobresalir en determinado deporte, ser el mejor en su partido o movimiento político, ser exitoso en el amor, aventajado en el trabajo, sobresaliente en su barrio, parroquia, municipio, su estado o en su país, pero luego, comprueba que otro u otros que era o eran ampliamente inferiores en conocimientos, esfuerzo, entrega y responsabilidad, aparecen como las estrellas triunfantes. Lo que trae como consecuencia que aquel o aquella que sabe de su potencial, tenga que cambiar de familia, de estudio, de equipo o de especialidad deportiva, de partido o movimiento político, de pareja, de actividad laboral, mudarse de barrio, de parroquia, de municipio, de estado y hasta de país y sorprenden a quienes no le dieron el valor que siempre han tenido, y terminan destacándose por encima de muchísima gente.
Hoy quiero destacar a quien en poco tiempo podrá decir: sí fui profeta en mi tierra. Luis Alberto Ramírez Méndez, quien nació en esta ciudad de Mérida el 9 de julio del año en que recuperamos la democracia (1958); hijo de José Ramón Ramírez Serrano y María Luisa de Jesús Méndez Jiménez, hermano de Reinaldo, Ángel Raúl, Rosaura, José Rafael, y Germán Ramírez Méndez. Estudió la primaria en la Escuela Eloy Paredes. Hizo el bachillerato en el Liceo Simón Bolívar de San Cristóbal y la Escuela Técnica Industrial Manuel Pulido Méndez de Mérida. Obtuvo el grado de bachiller en Humanidades e ingresó en la Universidad de los Andes, en la Escuela de Historia de la Facultad de Humanidades, de la que egresa con el título de licenciado en Historia. Luego realizó el magíster en Ciencias Políticas, posteriormente el doctorado en Historia en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Se ha desempeñado como profesor de educación media en varias instituciones educativas del estado Mérida.
Conocía a Luisito cuando desarrollamos la campaña interna de Acción Democrática para elegir sus autoridades en Mérida y respaldó la opción de la Renovación encabezada por Héctor Alonso López. Entonces demostró gran sentido y capacidad de organización, excelente habilidad para el análisis táctico y estratégico, incansable en el trabajo y de gran carácter, siendo uno de los puntales de la victoria en el municipio Campo Elías. Luis, es un consumado investigador de nuestra historia, lo que le ha permitido presentar excelentes trabajos, dictar conferencias, participar en eventos relevantes de diversas áreas y materias. Para no pecar por omisión, le he pedido al profesor de la Facultad de Humanidades y Educación Mi afectísimo amigo Luis Alejandro Caraballo Vivas, que me permita copiar parte de la presentación que hiciera en el Aula Magna de nuestra ilustre Universidad de los Andes, con motivo del Primer Congreso Internacional del Cacao en ocasión de presentar el libro de Luis Alberto Ramírez Méndez Cacao en las Indias.
“Merideño con una profunda vocación por el estudio, representa una característica resaltante de esta ciudad el amor por el estudio. Nos conocimos cuando era su profesor en la Escuela de Historia y él mi alumno. Siempre hemos estado en contacto, he seguido su trayectoria intelectual y lector de su vasta obra historiográfica que en esencia tiene un protagonista: Mérida.
Mérida en cuanto al nacimiento de la urbe como al foco de irradiación de la Conquista y Colonización en el Occidente de Venezuela, su objeto de estudio ha sido el de la historia total, lo social, económica, las relaciones sociales y étnicas con las cuales se configura una experiencia societaria única como va a ser la sociedad que se construye en estas empinadas cumbres y luego se desparrama a lo largo y ancho de su gran y variado escenario geográfico.
Tenemos entonces que el objeto de estudio de nuestro gran historiador Luis Alberto Ramírez Méndez esté afincado en un trípode cuyas bases son la geografía, la sociedad y la economía. Estas disciplinas le han permitido articular, a lo largo de sus recientes 40 años de dedicación al estudio y la investigación, la construcción de su discurso historiográfico. Desde los 6 volúmenes que conforman La tierra prometida. La zona sur del lago de Maracaibo hasta esta que presentamos hoy Cacao en las Indias. Período prehispánico e Hispánico, constituyen un arco de producción historiográfico que explica en muy buena parte la historia del Occidente venezolano.
El cacao en sus múltiples dimensiones ha constituido para Luis Alberto Ramírez Méndez el objeto de estudio histórico, el cual ha encontrado expresión en una voluminosa obra que hoy lo convierte en el historiador de la economía cacaotera venezolana y en particular de la que ayer fue un importante polo de actividad económica colonial, la zona del piedemonte andino lacustre. En este lugar venezolano estamos en presencia de un renacimiento del cultivo del mejor cacao del mundo, aquí donde los hombres y mujeres están sembrando y produciendo cacao con la firme convicción de que con este esfuerzo habrán de contribuir a la recuperación de Venezuela. Y lo más importante es que con la obra historiográfica de Luis Alberto Ramírez Méndez tienen un faro que ilumina el camino de tamaña empresa productiva cacaotera.”
Sería fabuloso que tanto la Universidad de los Andes, como la Academia de Mérida le abrieran sus puertas a este personaje singular, que seguramente constituirá un excelente aporte para ambas instituciones.
Tengo que confesar que me siento emocionado, orgulloso y agradecido de que la Casa Sivoli Fonseca de la ciudad de Ejido, bajo la magistral conducción de Carmen María Sivoli, esté haciendo todo cuanto sea necesario para que todos los merideños podamos decir que sí fuimos profetas en nuestra tierra; y qué bueno que hayan comenzado con Luis Alberto Ramírez Méndez, un joven con gran talento, muchísima curiosidad para hurgar en los vericuetos de la vida y plasmarla en historia, lo cual quedó demostrado en el excelente acto que en su homenaje se realizó esta semana.
rafael.tuto@gmail.com